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Día Mundial de la Osteoporosis 2020

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La osteoporosis se denomina epidemia silenciosa porque no manifiesta síntomas hasta que la pérdida de hueso es tan importante como para que aparezcan fracturas. Las fracturas más frecuentes son las vertebrales, las de cadera y las de la muñeca (fractura de Colles o extremo distal del radio). La fractura de cadera tiene especial importancia ya que se considera un acontecimiento grave debido a que requiere intervención quirúrgica, ingreso hospitalario y supone para el paciente una pérdida de calidad de vida, aunque sea por un periodo corto de tiempo.

Que es la osteoporosis (1–3)

La osteoporosis es una enfermedad esquelética en la que se produce una disminución de la densidad de masa ósea. Así, los huesos se vuelven más porosos, aumenta el número y el tamaño de las cavidades o celdillas que existen en su interior, son más frágiles, resisten peor los golpes y se rompen con mayor facilidad.

En el interior del hueso se producen durante toda la vida numerosos cambios metabólicos, alternando fases de destrucción y formación de hueso. Estas fases están reguladas por distintas hormonas, la actividad física, la dieta, los hábitos tóxicos y la vitamina D, entre otros factores.

En condiciones normales, una persona alcanza a los 30-35 años una cantidad máxima de masa ósea (“pico de masa ósea”). A partir de ese momento, existe una pérdida natural de masa ósea.

Causas de la osteoporosis (1-3)

Las mujeres tienen más frecuentemente osteoporosis por varios motivos: su pico de masa ósea suele ser inferior al del varón y con la menopausia se acelera la pérdida de hueso (osteoporosis posmenopáusica).

Existen muchas otras causas de osteoporosis: alcoholismo, fármacos (glucocorticoides, tratamiento hormonal utilizado para el tratamiento de cáncer de mama y de próstata…), enfermedades inflamatorias reumáticas, endocrinas, hepáticas, insuficiencia renal, entre otras.

Prevalencia (1-3)

La osteoporosis severa representa una enfermedad de alta mortalidad y morbilidad. En esta revisión se describen el reconocimiento de lo que constituye y causa la osteoporosis grave y la intervención agresiva con agentes farmacológicos con evidencia para reducir el riesgo de fractura.

Esta enfermedad afecta principalmente a mujeres después de la menopausia, aunque también puede hacerlo antes o afectar a hombres, adolescentes e incluso niños. A partir de los 30-35 años comienza en las mujeres la perdida de pequeñas cantidades de hueso, de hecho, algunas enfermedades o algunos hábitos de vida pueden incrementar esta pérdida.

En concreto, en España, aproximadamente 2 millones de mujeres padecen osteoporosis, con una prevalencia en la población postmenopáusica del 25% (1 de cada 4). Se estima que esta enfermedad es la causante de unas 25.000 fracturas cada año. Aproximadamente 1 de cada 3 mujeres y 1 de cada 5 hombres mayores de 50 años sufrirá una fractura por osteoporosis en su vida.

Diagnóstico (3,4)

Aunque sea una enfermedad silenciosa, actualmente los reumatólogos cuentan con un gran abanico de herramientas para su diagnóstico precoz y así adaptar el tratamiento, bien para prevenir la pérdida de masa ósea o para combatir la osteoporosis.

Existen hábitos de vida que pueden ayudar a mejorar la calidad del hueso como son:

  • Una adecuada ingesta de calcio. La cantidad concreta de Calcio varía con la edad, pero muchos adultos necesitarán de 1.000 a 1.500 mg al día. Esta ingesta se puede realizar con alimentos naturales ricos en calcio (sobre todo la leche y sus derivados) o como suplementos en forma de medicamentos (sales de calcio). En este último caso deberá existir un control de su médico sobre la cantidad y la pauta de administración.
  • Ingesta de vitamina D ya que es una sustancia fundamental para el hueso. Sus necesidades diarias se consiguen fundamentalmente por la formación de la misma en la piel cuando recibe el efecto de la irradiación solar. Por ellos en las ciudades o países que no disponen de muchas horas de sol, se recomienda la toma de vitamina D por vía oral o intramuscular en algunos otros casos.
  •  Aporte suficiente de magnesio.
  •  Ejercicio físico. Dado a que la presión, incluido el apoyo del peso, es necesaria para el crecimiento del hueso, la inmovilización o los períodos sedentarios prolongados producen pérdida ósea. Un índice de masa corporal bajo predispone a la pérdida de masa ósea.
  • No fumar y evitar el alcohol.

Tratamiento (4-6)

El objetivo del tratamiento de la osteoporosis es la reducción del número de fracturas por fragilidad.

Como medida generalizada se recomienda mantener hábitos de vida saludable, como una dieta equilibrada rica en calcioabandonar el tabaco y el consumo excesivo de alcohol, así como realizar ejercicio diariamente con control para evitar caídas. Además, algunas personas pueden requerir suplementos de calcio y vitamina D como hemos indicado anteriormente.

  1. El tratamiento antirresortivoes aquel que evita la pérdida de masa ósea. Dentro de este grupo se incluyen fármacos como:
    • Los bifosfonatos (alendronato, risedronato, zoledronato…), denosumab,
    • Los Moduladores selectivos de receptores de estrógenos como el raloxifeno, bazedoxifeno y los estrógenos.
  1. El tratamiento osteoformador, como su nombre indica, estimula la formación de nuevo hueso y dentro de este grupo se incluye la teriparatida.
  2. Por último, el fármaco que presenta un mecanismo de acción mixto,es decir, antiresortivo y osteoformador, es el ranelato de estroncio.

No obstante, el reumatólogo valorará las características del paciente, sus antecedentes patológicos y los factores de riesgo de osteoporosis y decidirá en cada situación cuál es el fármaco más adecuado en cada caso.

Clasificación (7)

  1. Osteoporosis primaria

Más del 95% de los casos de osteoporosis en mujeres, y alrededor del 80% en hombres son primarios. La mayoría de los casos ocurren en mujeres posmenopáusicas y en hombres mayores. La insuficiencia gonadal es un factor importante en hombres y mujeres. Otros factores que podrían acelerar la pérdida ósea en pacientes con osteoporosis primaria incluyen una baja ingesta de calcio, bajos niveles de vitamina D, algunos fármacos e hiperparatiroidismo. Algunos pacientes tienen una ingesta inadecuada de calcio durante los años de crecimiento de los huesos de la adolescencia y por lo tanto nunca alcanzan la masa ósea máxima.

El principal mecanismo de pérdida ósea es el aumento de la resorción ósea, que produce una disminución de la masa ósea con deterioro de la microarquitectura del hueso. Pero en algunos casos puede haber una alteración en la formación del hueso. Los mecanismos de pérdida ósea incluyen los siguientes:

  • Cambios locales en la producción de citocinas de resorción ósea, como un aumento en citocinas que estimulan la resorción ósea
  • Alteración de la respuesta de formación durante la remodelación ósea (probablemente debida a una reducción en el número y actividad de los osteoblastos relacionada con la edad)
  • Otros factores como una disminución de los factores de crecimiento locales y sistémicos
  1. Osteoporosis secundaria

La osteoporosis secundaria representa < 5% de los casos de osteoporosis en mujeres y alrededor del 20% en hombres. Las causas (ver Causas de osteoporosis secundaria) también pueden acelerar la pérdida ósea y aumentar el riesgo de fracturas en pacientes con osteoporosis primaria.

Los pacientes con enfermedad renal crónica pueden tener varias razones para una baja masa ósea, incluyendo hiperparatiroidismo secundario, hiperfosfatemia, deficiencia de calcitriol, alteraciones de la calcemia y la concentración sérica de vitamina D, osteomalacia y trastornos por bajo recambio óseo (enfermedad del hueso adinámico).

Signos y Síntomas (7)

Los pacientes con osteoporosis son asintomáticos a menos que se haya producido una fractura. Las fracturas no vertebrales son típicamente sintomáticas, pero cerca de dos tercios de las fracturas vertebrales por compresión son asintomáticas (aunque los pacientes pueden tener dolor de espalda crónico subyacente debido a otras causas, como la artrosis). Una fractura por compresión vertebral sintomática comienza con dolor agudo que no irradia y es agravado en la posición de pie, puede acompañarse de dolor espinal puntiforme y suele ceder luego de 1 semana. Sin embargo, puede quedar dolor residual durante meses o ser constante.

Las fracturas torácicas por compresión múltiples producen cifosis dorsal, con exageración de la lordosis cervical (joroba de viuda). La sobrecarga anormal sobre los músculos y ligamentos de la columna puede causar dolor crónico sordo y continuo, en especial en la parte inferior de la espalda. Los pacientes pueden tener dificultad para respirar debido a la disminución del volumen intratorácico o a saciedad precoz a la compresión de la cavidad abdominal dado que la caja torácica se aproxima a la pelvis.

Prevención de fracturas relacionadas con la osteoporosis (4-7)

En general, las lesiones óseas se producen por traumatismos. Las fracturas por fragilidad ocurren raramente en niños, adolescentes, mujeres premenopáusicas, u hombres < 50 años con función gonadal normal y sin causa secundaria detectable, incluso en aquellos con baja masa ósea. Estos casos raros se consideran osteoporosis idiopática.

Debido a las diferencias en los mecanismos traumatológicos, en la incidencia de las fuerzas y en las propiedades biomecánicas de los huesos, se pueden presentar distintos patrones de fractura. El tratamiento de las fracturas puede efectuarse con métodos conservadores o quirúrgicos, cuyo objetivo es restaurar tanto la forma como la función.

Después de establecer el correspondiente diagnóstico clínico y de imágenes, las secuencias terapéuticas cruciales residen en la reposición anatómica de los fragmentos óseos con posterior inmovilización para permitir la cicatrización del hueso. La inmovilización puede conseguirse con medidas “externas” (férulas, escayolas, fijadores) o con osteosíntesis.

En función del tipo de punto de fractura se producen diferentes patrones de cicatrización ósea.

Durante la cicatrización, ha de producirse una neoformación ósea en el punto de fractura, la cual suele llevar a la restitución e integridad sin complicaciones. Es necesario elegir y adaptar la modalidad terapéutica adecuada en cada caso en particular. En este contexto, el seguimiento terapéutico, así como las estrategias de rehabilitación ocupan una relevancia en traumatología.

Por lo que la Prevención de fracturas es de vital importancia en estos pacientes.

Muchos pacientes mayores tienen riesgo de caídas por falta de coordinación, mala visión, debilidad muscular, confusión y por uso de agentes que producen hipotensión postural o alteran la sensibilidad. Los ejercicios de fortalecimiento central pueden aumentar la estabilidad. Es importante educar al paciente acerca del riesgo de caídas y fracturas, tomar medidas de seguridad en la vivienda, y desarrollar programas individuales para aumentar la establidad física y atenuar el riesgo para prevenir fracturas.

Así mismo es de suma importancia, el tratamiento con soporte ortopédico, analgésicos y (si hay espasmo muscular importante), calor húmedo y masajes. Los ejercicios de fortalecimiento central son útiles para los pacientes que tienen dolor y una fractura previa ya curada.

El dolor crónico puede aliviarse mediante un dispositivo ortopédico y ejercicios para fortalecer los músculos paravertebrales. Debe evitarse levantar cosas pesadas.

El reposo en cama debe ser mínimo y debe incentivarse la realización de ejercicios en bipedestación cuidadosamente diseñados para el paciente.

A modo resumen sobre la osteoporosis:

Los objetivos de la prevención son dobles: preservar la masa ósea y prevenir fracturas. Las medidas preventivas están indicadas en las siguientes condiciones:

  • Mujeres posmenopáusicas
  • Hombres mayores
  • Pacientes que tienen osteopenia
  • Pacientes que reciben corticosteroides sistémicos en altas dosis y/o durante largos períodos
  • Pacientes con osteoporosis
  • Pacientes con causas secundarias de pérdida ósea
  • INFORMAR AL SANITARIO, especialmente al dentista, el uso de bibosfonatos, ya que pueden necrosis ósea durante algún proceso dental.

Las medidas preventivas para todos estos pacientes incluyen la ingesta adecuada de vitamina D y calcio, ejercicios en bipedestación, prevención de caídas, y otras formas de reducir el riesgo (p. ej., evitar el tabaco y limitar el alcohol). Además, se indica tratamiento farmacológico a pacientes que tienen osteoporosis o que tienen osteopenia si presentan un mayor riesgo de fractura y los que consumen glucocorticoides. La terapia con medicamentos incluye los mismos fármacos utilizados para el tratamiento de la osteoporosis.

Es de suma importancia educar a los pacientes y la comunidad acerca de la importancia de la salud ósea.

Bibliografia:

  1. Qué es la Osteoporosis: qué es, síntomas, diagnóstico y tratamiento [Internet]. Inforeuma. [citado 5 de octubre de 2020]. Disponible en: https://inforeuma.com/enfermedades-reumaticas/osteoporosis/
  2. Sistema óseo y esquelético: desde la embriología hasta la osteoporosis: Parte 2: bases de traumatología, cicatrización de heridas y principios de la osteosíntesis – Dialnet [Internet]. [citado 5 de octubre de 2020]. Disponible en: https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=5985012
  3. Orimo H, Hayashi Y, Fukunaga M, Sone T, Fujiwara S, Shiraki M, et al. Diagnostic criteria for primary osteoporosis: year 2000 revision. Journal of Bone and Mineral Metabolism. 2001;19(6):331-7.
  4. Duaso E, Casas Á, Formiga F, Lázaro del Nogal M, Salvà A, Marcellán T, et al. Unidades de prevención de caídas y de fracturas osteoporóticas. Propuesta del Grupo de Osteoporosis, Caídas y Fracturas de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología. Revista Española de Geriatría y Gerontología. 1 de septiembre de 2011;46(5):268-74.
  5. Srivastava M, Deal C. Osteoporosis in elderly: prevention and treatment. Clinics in Geriatric Medicine. agosto de 2002;18(3):529-55.
  6. Miller PD. Management of severe osteoporosis. Expert Opinion on Pharmacotherapy. 2016;17(4):473-88.
  7. Osteoporosis – Trastornos de los tejidos musculoesquelético y conectivo [Internet]. Manual MSD versión para profesionales. [citado 5 de octubre de 2020]. Disponible en: https://www.msdmanuals.com/es-es/professional/trastornos-de-los-tejidos-musculoesquel%C3%A9tico-y-conectivo/osteoporosis/osteoporosis

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¿Qué es la perniosis?

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Con el frío invernal aumentan los sabañones (perniosis). Hoy te explicamos qué son, por qué ocurren, quién tiene más riesgo, cómo prevenirlos y cuál es su tratamiento, tal y como recoge la literatura citada.

El frío y los sabañones

Con la llegada del invierno y la notable bajada de temperaturas de este año, aparecen problemas como la perniosis, más conocida como sabañones, provocados por el frío.

¿Qué es un sabañón?

Los sabañones son una inflamación dolorosa de pequeños vasos cutáneos que surge tras exposición repetida al aire frío (no helado). También llamados eritema pernio, pueden producir picor, manchas rojas, hinchazón y ampollas en manos y pies. Son más frecuentes desde finales de otoño hasta inicios de primavera, especialmente en invierno, y pueden afectar manos, pies, dedos, orejas o nariz.
Se distinguen dos formas: idiopática (sin enfermedad sistémica asociada) y secundaria (vinculada a diversos trastornos, principalmente lupus eritematoso).

sabañón

Epidemiología

El eritema pernio es común en países con clima frío o templado y húmedo con invierno marcado (por ejemplo, Gran Bretaña, Francia o la costa norte de EE. UU.). Se observa con mayor frecuencia en mujeres jóvenes (15–30 años), aunque también aparece en niños y ancianos.

Clínica

Signos y síntomas habituales:

  • Pequeñas áreas enrojecidas pruriginosas, sobre todo en pies o manos.

  • Ampollas o úlceras posibles.

  • Edema cutáneo.

  • Sensación de ardor.

  • Cambios de color de rojo a azul oscuro con dolor.

sabañón

Las lesiones pueden ser únicas o múltiples, a menudo simétricas y bilaterales, y adoptar forma de máculas, pápulas, placas o nódulos eritemato-violáceos sobre base edematosa; pueden ampollarse y ulcerarse, sin síntomas sistémicos.
Histología: edema en dermis papilar e infiltrado inflamatorio linfocitario perivascular superficial y/o profundo.

Eritema pernio primario (idiopático):

  • Agudo: aparece en piel sin vello a las 12–24 h tras ambiente frío y húmedo. Lesiones únicas o múltiples, simétricas y bilaterales; pápulas, máculo-placas o placas eritematosas/violáceas/parduzcas/amarillentas sobre base fría y edematosa, a veces descamativas, con posibilidad de ampollas y úlceras.

  • Crónico: tras exposición repetida al frío, con persistencia de las lesiones, cicatrización y atrofia; puede mantenerse tras la temporada fría o reaparecer con nuevas exposiciones (ese invierno o en años siguientes). Posibles cambios irreversibles: fibrosis, linfedema e hiperqueratosis.

Variantes clínicas:

  • Perniosis ecuestre (paniculitis ecuestre por frío): en glúteos y caderas de mujeres que cabalgan en invierno; pápulas/placas agrupadas que pueden ulcerarse.

  • Manos de frotador: combinación de aire húmedo y frío con trauma por frotado vigoroso en clima frío.

  • Perniosis papular: pequeñas lesiones agrupadas en caras laterales de dedos, a menudo con acrocianosis; clínicamente recuerda al eritema multiforme, sin sus cambios histológicos, y puede surgir todo el año.

  • Pernio inducido por fármacos: descrito con análogos de anfetaminas como fenfluramina y fentermina (adelgazantes).

  • Perniosis senil: lesiones más persistentes y, por lo general, con enfermedad arterial o sistémica de base.

¿Por qué se produce? Causas

La causa exacta no se conoce. El frío puede desencadenar perniosis en unos individuos y no en otros; puede aparecer de forma aislada en personas sanas o en el contexto de otras enfermedades.
Se han propuesto mecanismos como una respuesta anómala al frío con regulación deficiente del flujo cutáneo: vasoconstricción persistente de arteriolas profundas y dilatación de vasos superficiales (en lugar de la vasodilatación de rebote que mantendría la perfusión). La exposición al frío provoca vasoconstricción masiva y descenso de la temperatura cutánea (protege la temperatura central a costa de la piel).

gráfico creación de sabañones
La temperatura cutánea normal (≈ 33–35 °C) al caer por debajo de 31 °C induce vasoconstricción de arteriolas y vénulas, empeorando la conductividad térmica y aumentando la

La temperatura cutánea normal es de 33-35 °C que cuando cae a 31 °C o menos provoca la vasoconstricción de las arteriolas y las vénulas, que empeora la conductividad térmica y aumenta la pérdida de calor y la resistencia a la congelación cuando la piel está húmeda. El trauma inducido por frío produce daño vascular por la anoxia tisular, provocando una reacción inflamatoria secundaria.

La naturaleza y magnitud de la perniosis, al igual que otras lesiones por frío, dependen de la interacción entre el clima, las medidas protectoras y la producción metabólica de calor, así como otros factores como la edad, la raza, el sexo femenino, la malnutrición, un índice bajo de masa corporal, entre otros.

En definitiva, es una reacción anormal del cuerpo a la exposición al frío, seguida de recalentamiento; de forma que cuando se vuelve a calentar la piel fría, los vasos sanguíneos pequeños debajo de la piel pueden expandirse más rápido de lo que pueden soportar los vasos cercanos más grandes. Esto produce un efecto de cuello de botella y pérdida de sangre hacia los tejidos cercanos.

Factores de riesgo o predisponentes.(1–4)

Los factores que pueden aumentar el riesgo de padecer sabañones son:

  • El uso de ropa ajustada o que expone la piel al frío.Usar ropa y calzado ajustado en climas fríos y húmedos puede volverte más susceptible a los sabañones.
  • El sexo.Las mujeres son más propensas a padecer sabañones que los hombres.
  • Pieles frías y húmedas; son mas propensas a la aparición de sabañones.
  • Estar por debajo del peso apropiado.Las personas que pesan cerca del 20 % menos de lo que debería según su altura tienen un mayor riesgo de padecer sabañones.
  • El ambiente y la estación.Los sabañones son menos frecuentes en zonas más frías y secas porque las condiciones de vida y la ropa que se utiliza en estas zonas protegen más del frío. El riesgo es mayor en zonas de humedad alta y temperaturas frías, pero no heladas.
  • Tener mala circulación como una insuficiencia venosa crónica o Enfermedad periférica arterial.Las personas con mala circulación tienden a ser más sensibles a los cambios en la temperatura, lo que las hace más susceptibles a los sabañones, debiendo tener especial atención al curso y tratamiento del sabañón ya que pueden desencadenar en una herida o úlcera.
  • Padecer la enfermedad de Raynaud.Las personas con la enfermedad de Raynaud son más susceptibles a los sabañones que pueden llegar a camuflarse ya que la enfermedad de Raynaud causa diferentes tipos de cambios de color en la piel.
  • Padecer un trastorno autoinmune como por ejemplo el lupus; una enfermedad del tejido conectivo siendo el trastorno autoinmune más frecuente asociado a los sabañones, asi como otras enfermedades como la Artrosis, Artritis Reumatoide etc
  • Especial atención en pacientes que sufren de diabetes Mellitus, neuropatía diabética, Ya que la sensibilidad en Miembros inferiores esta disminuida por lo que la sensación de dolor no es captada por el paciente. Por ello es recomendable la inspección de los pies diarias y ante cualquier alteración acudir a consulta de podología o enfermería para la vigilancia y los cuidados necesarios.
  • Con frecuencia afecta en mayor medida a las mujeres que a los varones. A menudo también existe una predisposición familiar a desarrollar lesiones idénticas, sobre todo durante la adolescencia y en los adultos jóvenes.

Complicaciones.(1,4,5)

Por lo general, los sabañones mejoran por sí solos. Busca atención para vigilar y controlar la evolución si surgen complicaciones como:

  • Dolor es excepcionalmente intenso.
  • Si se sospecha que puedes tener una infección o si los síntomas no mejoran después de 1 o 2 semanas.
  • Si los síntomas continúan durante la temporada más cálida, consulta con el médico para descartar otras afecciones.
  • Si tienes diabetes o mala circulación, es posible que la curación se vea afectada. Ten cuidado y busca atención especializada.

Los sabañones pueden causar complicaciones si la piel se ampolla. Si eso sucede, es posible que tengas úlceras e infecciones. Además de ser dolorosas, las infecciones podrían poner en riesgo la extremidad o la vida si no se tratan.

Prevención. (1–4)

  • Evitar o limitar la exposición al frío.
  • Vestirse con varias capas de ropa suelta, y usa guantes y calzado abrigado e impermeable.
  • Cubrir lo posible toda la piel expuesta cuando salgas al exterior los días de frío.
  • Mantener las manos, los pies, y la cara secos y abrigados.
  • Mantener la casa y/o lugar de trabajo a una temperatura cálida agradable.
  • Calentar la piel expuesta al frío gradualmente, ya que calentarla de manera repentina la piel fría puede empeorar los sabañones.
  • Evitar el tabaco.

 

 

Tratamiento.(2–5)

El protocolo de tratamiento inicialmente se va a basar en tomar una serie de medidas que son básicas y un tanto generales.

Estas medidas básicas se van a centrar en proteger la zona lesionada siempre secas y calientes. Para ello el paciente debe hacer uso de guantes y de unos calcetines adecuados.

El tratamiento domiciliario se basa en la aplicación de crema hidro regenerante para prevenir y tratar los sabañones, con componentes como:

  • productos ozonizados; entre sus funciones destaca:
    • Aumenta la elasticidad.
    • Altamente emoliente (alisa y suaviza la piel).
    • Evita la aparición de manchas.
    • Frena la deshidratación.
  • Caléndula;
    • Cicatrizante.
    • Antiinflamatorio.
    • Antiséptico.
  • Urea; aumenta la capacidad de hidratación de la piel.
  • Centella asiática; acelera la cicatrización.
  • Extracto glicólico de manzanilla; contiene alfa-bisabolol con propiedades:
    • Antiinflamatorias.
    • Calmantes.
    • Cicatrizantes.

 

En definitiva, como prevención y tratamiento es recomendable el uso de una crema de alto poder hidratante y regenerador, que nutra, calme y regenere las pieles irritadas que esté especialmente indicada para manos y/o pies estropeados.

Pero si estas recomendaciones básicas y tratamiento tópico domiciliario no tienen un resultado positivo debemos tratarlos de manera interna, es decir, con tratamientos farmacológicos como la pentoxifilina, la hidrocloroquina y la nitroglicerina tópica parecen ser beneficiosos para el tratamiento de la perniosis crónica, aunque el tratamiento local más común es la betametasona tópica. Estos tratamientos farmacológicos, por un lado, van a aumentar la presión del paciente, del mismo modo el paciente va a ver mejoría en su circulación sanguínea, y, por último, este tratamiento va a favorecer la dilatación de los vasos sanguíneos.

El sabañón causa inflamación, dolor y sensación de quemazón. A veces, puede llegar a producirse necrosis o a surgir pequeñas úlceras. En tal caso habría que hacer un tratamiento con corticoides tópicos o incluso con antibióticos para evitar la sobreinfección.

Desde CMUC os damos unas recomendaciones básicas:

  • Evitar la exposición al frío.
  • Realizar ejercicio físico con regularidad.
  • Usar ropa aislante adecuada.
  • Prescindir del tabaco.
  • Incrementar la ingesta de alimentos con vitaminas A ya que ayudan a restaurar los tejidos dañados. Para proteger los capilares sanguíneos puedes añadir a tu dieta alimentos ricos en Vitamina C como el kiwi, la naranja, el limón o el brécol.
  • Incluye en la dieta especies tales como la cayena, la canela o la pimienta. Cocinar con estos condimentos ayuda a tu circulación, ya que son alimentos vasodilatadores.
  • Toma alimentos ricos en Vitamina E, como por ejemplo el aguacate, el brócoli o las espinacas. Estos alimentos ayudan a mejorar el riego sanguíneo.
  • Consumir alimentos ricos en vitamina D, estimulan la circulación.
  • Masajear las zonas propensas para estimular el flujo sanguíneo.
  • Aplicar cremas hidratantes que palíen la sequedad de la piel.
  • No exponer las manos ni los pies directamente a la estufa o al radiador pues los cambios bruscos de temperatura aumentan el riesgo de que se generen.

Pero recuerda evitar las verduras de hoja ancha ricas en vitamina K, como por ejemplo las acelgas, lechuga o espinacas, ya que su ingesta no es recomendable más de una vez en semana, porque no favorecen la insuficiencia venosa crónica o si estás en tratamiento con Sintrom o anticoagulantes debido a su acción directa sobre la coagulación en sangre.

 

Bibliografía.

  1. Sabañones – Síntomas y causas – Mayo Clinic [Internet]. [citado 30 de diciembre de 2020]. Disponible en: https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/chilblains/symptoms-causes/syc-20351097
  2. Bielsa Marsol I. Perniosis. Semin Fund Esp Reumatol. 1 de abril de 2012;13(2):55-61.
  3. Baker JS, Miranpuri S. Perniosis A Case Report with Literature Review. J Am Podiatr Med Assoc. marzo de 2016;106(2):138-40.
  4. Tobón MX, Rodríguez G. Eritema pernio: una enfermedad misteriosa. 2013;(1):14.
  5. Pie IV del. ▷ ¿Qué son los sabañones? Síntomas, causas y tratamiento 🔥 [Internet]. Instituto Valenciano del Pie. 2019 [citado 30 de diciembre de 2020]. Disponible en: https://institutovalencianodelpie.es/sabanones-sintomas-y-tratamiento/

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Insuficiencia Arterial: Qué es, causas, síntomas y tratamientos

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Este artículo es una inmersión profunda en la patología vascular, explicaremos qué es la insuficiencia arterial, sus causas síntomas y tratamientos. Ideal para pacientes o profesionales que busquen entender sus síntomas y las opciones de diagnóstico disponibles.

¿Qué es una arteria y cómo funciona?

La palabra “arteria” proviene del griego ἀρτηρία, que significa “tubo, conducción”. La arteria es el vaso sanguíneo encargado de distribuir la sangre expulsada de las cavidades ventriculares del corazón en cada sístole al resto del organismo y lecho capilar.

Sus paredes son muy resistentes y elásticas para resistir la presión que ejerce la sangre al salir bombeada del corazón. Cada vaso arterial consta de tres capas concéntricas:

  • Interna o íntima: constituida por el endotelio.

  • Media: capa gruesa compuesta por fibras musculares lisas, fibras elásticas y de colágeno.

  • Externa o adventicia: formada por tejido conjuntivo.

Los límites entre las tres capas están generalmente bien definidos en las arterias. Siempre presentan una lámina elástica interna separando la íntima de la media, y (a excepción de las arteriolas) presentan una lámina elástica externa que separa la media de la adventicia. La lámina externa se continúa menudo con las fibras elásticas de la adventicia.

Existen diferentes tipos arteriales:

  • Arterias elásticas: Son los grandes vasos de conducción, la aorta, los troncos innominados, la carótida común y las subclavias. Sus paredes tienen una gran elasticidad, lo que permite hacer más regular el flujo sanguíneo. La capa media esta formada por una gran concentración de capas de elastina, además de células musculares lisas, fibras colágenas, proteoglicanos y glicoproteinas.
  • Arterias musculares: Las principales ramas de distribución, la arteria radial, la arteria femoral, la arteria coronaria y la arteria cerebral (todas ellas importantes ramificaciones). La capa media importante es rica en fibras musculares lisas. Tienen una potente capa adventicia, rica en colágeno y fibras elásticas. Vasa vasorum, nervi vasorum que llegan a la porción más externa de la capa media.
  • Arteriolas: Las ramas terminales que irrigan el territorio capilar. Tiene un tejido menos elástico y más presencia de fibras musculares lisas. La túnica adventicia es escasa.
  • Microcirculación: se refiere al flujo de sangre de las arteriolas y capilares o los capilares y venas, es la parte del sistema circulatorio encargada del intercambio de gases, fluidos, nutrientes y productos de desecho.

 

Definición de Insuficiencia Arterial

La obstrucción arterial se caracteriza por la interrupción del flujo sanguíneo a una determinada parte de nuestro organismo como consecuencia de la oclusión crónica de la arteria que lo irriga. La disminución del flujo sanguíneo ocasiona un aporte insuficiente de oxígeno a las células del organismo , produciendo hipoperfusión, hipoxemia y necrosis si no es restablecida la circulación.

Causas y Factores de Riesgo

Existen varias causas que pueden provocar un estrechamiento de la arteria y disminuir el flujo sanguíneo:

  • Arterioesclerosis: Una placa que se acumula en las paredes de las arterias, compuesta por grasa y colesterol.

  • Trombosis: Un coágulo sanguíneo que se forma en un vaso y permanece allí.

  • Embolia: Coágulo que se desplaza desde el sitio donde se formó a otro lugar.

  • Calcificación vascular: Depósito de sales de fosfato de calcio en la pared de las arterias.

  • Otros: Hipertensión arterial, traumatismos o disección.

Entre los factores de riesgo más importantes implicados en el desarrollo de enfermedades vasculares y, por lo tanto de insuficiencia arterial están el tabaquismo, la diabetes mellitus, la hipertensión arterial sistémica, la dislipidemia, la edad y el sexo masculino.

Signos y Síntomas: ¿Cómo detectarlo?

La ubicación del dolor depende del lugar de la arteria obstruida o estrechada. Los signos más característicos incluyen:

  1. Claudicación intermitente: Calambres dolorosos en caderas, muslos o pantorrillas después de realizar ciertas actividades, como caminar, que desaparecen después de algunos minutos de descanso.

  2. Dolor en reposo isquémico: Si la enfermedad progresa, aparece dolor incluso estando acostado, lo suficientemente intenso como para interrumpir el sueño.

  3. Cambios físicos: Entumecimiento, sensación de frío en la pierna o pie, pérdida de vello, crecimiento lento de las uñas, y piel brillante en las piernas.

  4. Úlceras arteriales: Heridas que no sanan en los dedos de los pies, pies o piernas.

Diagnóstico de la Insuficiencia Arterial

Una adecuada anamnesis es necesaria para realizar un correcto diagnóstico. Para recabar datos disponemos de diferentes métodos:

  • Exploración física: Se palpan cuidadosamente los pulsos (femoral, poplíteo, tibial posterior y pedio). La ausencia de pulso tibial posterior es el mejor discriminador aislado de la isquemia crónica.

  • Índice Tobillo-Brazo (ITB): Fundamental para determinar el grado de afectación.

  • Angiografía: Se inyecta material de contraste para ver el flujo sanguíneo en tiempo real mediante radiografías, resonancia (ARM) o tomografía (ATC).

  • Análisis de sangre: Para medir colesterol, triglicéridos y presencia de diabetes.

Tratamientos Disponibles

El tratamiento empieza con la modificación de los factores de riesgo: dejar de fumar, realizar ejercicio (caminar en patrón ejercicio-descanso) y el control de diabetes/hipertensión.

Tratamientos Farmacológicos:

  • Antiagregantes plaquetarios (Aspirina, Clopidogrel).

  • Fármacos para la claudicación (Pentoxifilina, Cilostazol).

  • Inhibidores de la ECA.

 

Tratamientos Quirúrgicos:

  • Angioplastia: Uso de un balón para reabrir la arteria, a veces con colocación de stent.

  • Cirugía de bypass: Creación de un puente con un injerto para desviar la sangre alrededor de la obstrucción.

  • Tromboendarterectomía: Extirpación quirúrgica de la lesión oclusiva.

En pacientes con úlceras se procederá a la limpieza de estas. Si se ha conseguido la revascularización se realizarán desbridamientos amplios o incluso la amputación parcial (dedos de los pies) con el fin de evitar una sobreinfección de las heridas y conseguir una cicatrización final.

En caso de que la revascularización no funcione, se deberá proceder a la amputación parcial o total de la extremidad afectada, si existe un dolor no controlado o sobreinfección asociada.5

Se les aconseja a los pacientes que eviten el frío y los fármacos vasoconstrictores (por ejem. Seudoefedrina que forma parte de muchos remedios para la sinusitis y el resfriado).3

En CMUC ofrecemos a nuestros pacientes ozonoterapia como tratamiento para la curación de úlceras. El ozono tiene una gran capacidad oxidante que le confiere un importante poder contra bacterias, virus y hongos (este oxida la envoltura externa de bacterias y virus, destruyéndolos). También incrementa la circulación sanguínea, en especial la microcirculación (incrementa la liberación de oxígeno en los glóbulos rojos y así ceder el oxígeno a los tejidos periféricos).

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Caso Clínico

Microinjertos Cutáneos – Casos Clínicos

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Casos clínicos con microinjertos cutáneos

En el primer blog de esta serie de blogs sobre los microinjertos cutáneos, os explicamos los fundamentos de la técnica Hy-Tissue Micrograft (HT-MG): un procedimiento mínimamente invasivo que utiliza microfragmentos de piel autóloga para estimular la cicatrización en heridas crónicas cuando los tratamientos convencionales no han sido eficaces.

En este segundo artículo, nos centramos en la experiencia clínica recogida en el estudio: cinco pacientes con heridas de etiologías diversas tratados mediante HT-MG.

Se trata de un estudio analítico, observacional, transversal y prospectivo, para evaluar la eficacia clínica de esta técnica en términos de cierre de la herida, disminución del dolor y seguridad del procedimiento, manteniendo un enfoque práctico y reproducible en el entorno asistencial.

Perfil de los pacientes y características de las heridas

El estudio incluyó un total de cinco pacientes, seleccionados tras valorar que sus heridas no respondían de forma adecuada al tratamiento convencional con cura en ambiente húmedo (CAH).

La edad media fue de 63,8 años, con cuatro mujeres y un hombre, y una evolución media de las lesiones de dos años, lo que refleja la cronicidad de los casos. El tamaño medio de las heridas fue de 45,8 cm², con variaciones según la localización y etiología.

Las causas de las lesiones fueron variadas, lo que permitió observar la aplicación de la técnica en distintos contextos clínicos:

  • Enfermedad de Hansen 

  • Dos úlceras venosas

  • Una lesión por dermatoporosis grado IV

  • Una úlcera neuropática plantar

Todas las heridas se encontraban limpias, sin signos de infección activa y con un lecho apto para la técnica HT-MG, cumpliendo los criterios establecidos para garantizar la viabilidad del injerto.

Los cinco casos incluidos en el estudio muestran la aplicación práctica de la técnica HT-MG en heridas de distinta etiología, con resultados globalmente positivos.

Caso 1 – Lesión por enfermedad de Hansen

Paciente diagnosticado de enfermedad de Hansen con una lesión cutánea crónica que no respondía al tratamiento convencional.
Tras aplicar el microinjerto autólogo mediante HT-MG, se observó una evolución progresiva hacia la cicatrización, con una reducción del tamaño de la herida hasta un residuo final de 2 × 2 cm al cierre del seguimiento.

Caso 2 – Úlcera venosa crónica

Paciente con úlcera venosa de larga evolución.
Tras la aplicación de HT-MG, se evidenció una mejoría rápida en el aspecto del lecho y una epitelización progresiva, alcanzando la cicatrización completa durante el periodo de seguimiento.

Caso 3 – Úlcera venosa crónica

Segundo caso de etiología venosa, con características clínicas similares al anterior.
El tratamiento con HT-MG permitió una evolución favorable, con formación de nuevo tejido epitelial y cierre completo de la lesión sin complicaciones.

Caso 4 – Dermatoporosis grado IV

Paciente con dermatoporosis avanzada (grado IV), que presentaba una lesión atrófica persistente.
La aplicación de microinjertos cutáneos favoreció una respuesta cicatricial notable, con cierre completo de la herida en las semanas posteriores y mejora del tejido circundante.

Caso 5 – Úlcera neuropática plantar

Caso de úlcera neuropática en la planta del pie, con evolución tórpida pese al manejo convencional.
El procedimiento HT-MG consiguió una epitelización completa sin signos de infección ni recidiva, lo que confirma su utilidad en este tipo de lesiones complejas.

 

Resultados generales y observaciones clínicas

Los resultados globales del estudio muestran una respuesta positiva en todos los casos tratados con microinjertos cutáneos HT-MG. La técnica permitió reducir los tiempos de cicatrización, disminuir el dolor y mejorar la calidad del tejido epitelial obtenido tras el cierre de las heridas.

El tiempo medio de cicatrización fue de aproximadamente 2,5 meses, con una evolución satisfactoria y sin necesidad de hospitalización. Ninguno de los pacientes presentó signos de colonización bacteriana ni infección local tras la aplicación.

El sitio donante (de donde se obtuvieron las biopsias de piel) mostró una recuperación completa entre los 7 y 15 días, sin complicaciones relevantes.

Además, se destacó la facilidad de aplicación del procedimiento, lo que sugiere que puede integrarse en el ámbito ambulatorio o en atención primaria, siempre que se cumplan los requisitos de asepsia, limpieza del lecho y estado general adecuado del paciente.

Consideraciones técnicas y biológicas

El éxito de la técnica se apoya en su base biológica: los microfragmentos obtenidos conservan la matriz extracelular (MEC), que actúa como soporte estructural y favorece la regeneración tisular al mantener nichos celulares activos y factores de crecimiento.

Desde el punto de vista mecánico, se hace referencia al principio de tensegridad, según el cual la estructura de la MEC mantiene la conexión entre las células y el entorno, facilitando su supervivencia e integración en el tejido receptor.

Conclusiones del estudio

El uso de microinjertos cutáneos autólogos (HT-MG) se presenta como una alternativa eficaz y mínimamente invasiva en el tratamiento de heridas crónicas que no responden a los métodos convencionales.

La técnica permite acortar los tiempos de cicatrización, reducir el dolor y obtener una cicatriz funcional y estéticamente aceptable, sin complicaciones infecciosas ni efectos secundarios relevantes.

Entre sus ventajas se encuentran:

  • Procedimiento ambulatorio, sin necesidad de hospitalización.

  • Recuperación rápida del sitio donante.

  • Aplicación sencilla y reproducible, adaptable al entorno de atención primaria o unidades de heridas.

No obstante,  el éxito del tratamiento depende de una correcta selección del lecho, que debe estar bien irrigado y libre de tejido necrótico, fibrinoso o infectado.
La técnica no debe aplicarse directamente sobre hueso o tendón expuesto, ya que comprometería la viabilidad del injerto.

El trabajo demuestra que los microinjertos cutáneos HT-MG pueden ser una herramienta útil dentro del abordaje integral de las heridas complejas, especialmente cuando otras terapias no han logrado resultados satisfactorios.

En CMUC, apostamos por la incorporación de técnicas basadas en evidencia, seguras y adaptadas al paciente, que permitan avanzar hacia una cicatrización más rápida y eficaz.

👉 Si te perdiste la primera parte de esta serie, puedes leerla aquí para conocer cómo funciona la técnica HT-MG paso a paso.

Y no olvides seguirnos para descubrir más sobre las nuevas terapias avanzadas en el tratamiento de heridas crónicas.

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