Conecte con nosotros

Divulgación

Pseudomona Areuginosa

Publicado

el

Pseudomona Areuginosa

La infección por Pseudomona Areuginosa adquiere un gran protagonismo en las heridas crónicas. Se estima que el 70% de ellas presentan alta carga bacteriana o colonización crítica. Su especial e interesante comportamiento hace complicado su identificación, convirtiéndose en una de las principales causas de cronicidad en este tipo de heridas. El término de colonización crítica nació en un intento de reconocer el papel decisivo que las bacterias desempeñan en el fracaso de la cicatrización de las heridas cuando no existe una infección evidente.

La flora microbiana de una herida crónica cambia a lo largo tiempo. Tras varios meses de evolución tienen un promedio de cuatro a cinco diferentes patógenos, incluyendo anaerobios y bacilos gramnegativos aerobios, que se detectan, a menudo tarde, en el curso de la infección (Pseudomonas, especies de Acinetobacter y Stenotrophomonas).

¿Qué es la infección por Pseudomona Areuginosa?

La infección es un desequilibrio entre la capacidad de defensa del organismo y la virulencia del patógeno a favor de éste. Es una lucha entre las bacterias y el huésped donde vencen las bacterias, lo que supone que durante la infección se produce crecimiento, multiplicación e invasión bacteriana de los tejidos del huésped, provocando daño celular y tisular y reacciones inmunitarias en el huésped, dando lugar a una interrupción en la cicatrización.

Pseudomona Areuginosa

PSEUDOMONA AREUGINOSA

Pseudomonas aeruginosa es una bacteria pertenece a la familia Pseudomonaceae. Se trata de un bacilo recto o ligeramente curvado Gram negativo no fermentador, con un tamaño de 2–4 x 0,5-1 micras, y móvil gracias a la presencia de un flagelo polar.

Las infecciones por Pseudomonas pueden aparecer en muchos sitios anatómicos, entre ellos, la piel, los tejidos subcutáneos, el hueso, los oídos, los ojos, las vías urinarias, los pulmones y las válvulas cardíacas. El sitio afectado varía según la puerta de entrada y la susceptibilidad del paciente.

Se caracteriza por producir una variedad de pigmentos, como la piocianina (de color azul verdoso), la pioverdina (pigmento fluorescente de color verde amarillento) y la piorrubina (de color rojo).

La bacteria Pseudomonas aeruginosa puede generar un aroma dulce parecido al del zumo de uva en pacientes con quemaduras. Los apósitos de las heridas quedan impregnados de un olor distintivo debido a que Pseudomonas aeruginosa produce 2-aminoacetofenona que es la molécula responsable, por ejemplo, del olor a miel y flores blancas en los vinos blancos. La infección localizada puede producir un aroma frutal de hierba recién cortada.

El Stafhiloccus aureus es un gérmen de la piel, produce un exudado amarillento y no oloroso y siempre hay que tenerlo en cuenta y si se presenta asociado a Pseudomona aeruginosa y Acinetobacter, el tratamiento deberá ir enfocado hacia el primero, ya que los otros pueden ser colonizadores y no producir infección.

Las lesiones por presión, las úlceras de pie diabético y las ulceras venosas infectadas por Pseudomonas originan olor afrutado pero son más frecuentes por asociaciones microbianas que desprenden mal olor.

El olor y el color característico de esta infección bacteriana puede servirnos para un diagnóstico diferencial de si la úlcera está o no infectada.

La Pseudomonas aeruginosa es el patógeno gramnegativo más común responsable de infecciones crónicas de heridas, como las infecciones del pie diabético, y exacerba aún más las opciones de tratamiento y el costo de tales afecciones.

Viabilidad, propagación y transmisión de la Pseudomona Areuginosa

Reservorio Suelo húmedo, agua, aguas residuales, vegetación, humanos y animales. Hospedadores Humanos y animales. Dosis infectiva mínima (DIM) Se desconoce en la actualidad. Supervivencia ambiental Se encuentra ampliamente distribuida en la naturaleza, en el agua (ríos, lagos, depósitos, duchas, bañeras, piscinas y piscinas de hidromasaje, etc.), en los suelos húmedos, en los vegetales y en los materiales húmedos (alimentos, fómites); también puede formar parte de la flora microbiana normal saprófita de las zonas húmedas de la piel (axilas, conducto auditivo, región perineal y mucosas). Su temperatura óptima de crecimiento es de 37ºC, pero puede tolerar temperaturas de hasta 45ºC-50ºC. Puede sobrevivir durante al menos 70 días en agua destilada.

Transmisión de la Pseudomona Areuginosa

La transmisión se produce principalmente a través del contacto de la piel lesionada o reblandecida y de las mucosas con el agua o con los objetos contaminados. En el ámbito sanitario, constituyen una fuente de infección para los pacientes el instrumental quirúrgico, los respiradores, los catéteres o las manos del personal sanitario contaminadas, entre otros.

Vías de entrada de la Pseudomona Areuginosa

Parenteral. Mucosas. Respiratoria. Digestiva.

En la práctica clínica es uno de los patógenos más frecuentemente aislados, siendo causante de las siguientes patologías: infecciones del sistema respiratorio, del tracto urinario, gastrointestinales, dermatitis, endocarditis e infecciones sistémicas de la piel y los tejidos blandos. La diseminación de cepas de Pseudomonas aeruginosa productoras de enzimas β-lactamasas resistentes prácticamente a todo tipo de antibióticos ha aumentado en los últimos años, convirtiéndose en un problema de creciente relevancia.

Actividades laborales de riesgo a padecer infección por Pseudomona

Las actividades laborales con riesgo a padecer estas bacterias son las destinadas a la Agricultura, silvicultura, explotación forestal y jardinería. Suministro de agua, actividades de saneamiento, gestión de residuos y limpieza urbana. Metalurgia. Actividades sanitarias y laboratorios. Actividades con aguas de uso recreativo (piscinas, spas, etc.).

Pueden provocar Infecciones dérmicas: puede causar foliculitis (foliculitis de la bañera), que se caracteriza por la aparición de pápulas pruriginosas en la zona lateral del tronco y/o en las zonas axilar, inguinal, púbica, etc., estando asociada al contacto prolongado con agua contaminada. También puede ocasionar el síndrome de la uña verde (cloroniquia), una paroniquia consistente en la coloración verdosa de la lámina ungueal y causada por la exposición frecuente de las uñas previamente dañadas a ambientes húmedos contaminados.

Es la responsable de numerosos casos de infección nosocomial, afectando principalmente a individuos inmunocomprometidos, con quemaduras graves, heridas quirúrgicas, neutropenia o con infecciones pulmonares subyacentes. Puede ocasionar, entre otros: neumonía, meningitis, sobreinfección de heridas, ectima gangrenoso, infecciones urinarias, infecciones osteoarticulares, endocarditis, infecciones oculares o septicemia.

Infecciones de la piel y tejidos blandos

En los pacientes quemados, la región por debajo de la escara puede infiltrarse con abundantes microorganismos y actuar como foco para una bacteriemia posterior, que suele ser una complicación mortal.

Las heridas punzantes profundas de los pies a menudo se infectan con P. aeruginosa. Esto puede dar origen a fístulas, celulitis y osteomielitis. El líquido que drena de las heridas punzantes suele tener un aroma dulce y frutal.

La causa de las foliculitis adquiridas en tinas de baño suele ser P. aeruginosa. Causa una erupción pustulosa y pruriginosa alrededor de los folículos pilosos.

Recordemos que los signos típicos de infección en una herida son:

  • Dolor
  • Calor
  • Rubor/eritema
  • Tumefacción/edema
  • Mal olor
  • Exudado:
  • Seroso con inflamación
  • Sero-Purulento
  • Hemo-purulento
  • Pus.
  • Presencia de absceso o celulitis.
  • Otras características que vamos a encontrar (sobre todo en heridas crónicas) y que son indicativas de infección y por tanto susceptibles de tomar muestra de cultivo son:
  • La herida no evoluciona, empeora o cambia de tamaño.
  • Aparece edema alrededor de la herida.
  • Tejido de granulación friable (muy débil)
  • Cambio de olor.
  • Cambio de color en el lecho de la herida.
  • Induración.
  • Cambios en las características del exudado.

Cultivo de Pseudomona Areuginosa

El diagnóstico de las infecciones por Pseudomonas se establece a partir del cultivo del microorganismo en muestras obtenidas en el sitio de la infección. El cultivo puede realizarse mediante hispo o por punción.

 

Pseudomona Areuginosa

Heridas

El agente más común de las infecciones de PTB (infecciones de la piel y los tejidos blandos) es Staphylococcus aureus , seguido de Streptococcus pyogenes y bacilos Gram negativos anaeróbicos. En las poblaciones especiales (pacientes diabéticos, pacientes con heridas por quemaduras), deben requerir los bacilos Gram negativos aerobios, que incluyen Pseudomonas aeruginosa y aureos se encuentra en la piel sana como un organismo colonizador transitorio, a menudo vinculado con portación nasal (narinas anteriores).

Los pacientes diabéticos, con insuficiencia renal crónica o inmunodeprimidos, están más expuestos a sufrir infecciones estafilocócicas.

Las afecciones preexistentes, como una lesión tisular (heridas quirúrgicas, traumatismos, úlceras por presión) o inflamación de la piel (dermatitis), así como otras enfermedades (diabetes dependiente de insulina, cáncer, insuficiencia renal crónica en hemodiálisis), son factores de riesgo para la colonización de la piel y/o la infección secundaria por S. aureus.

La P. aeruginosa y S. aureus forman un grupo patógeno capaz de formar una fuerte biopelícula que mantiene la infección crónica impidiendo la cicatrización de la herida y aumentando el desarrollo de resistencia antibiótica.

Casi la totalidad de las úlceras crónicas se encuentran colonizadas: el 90% a 100% de las lesiones por presión  y  úlceras Venosas  y el 70% de las úlceras asociadas a pie diabético independiente de las medidas de prevención.

Algunas bacterias además producen “biofilm” manteniéndose adheridas a través de este al lecho de la ulcera.Pseudomona Areuginosa

Debido a la institucionalización de estos pacientes, dicha colonización está constituida habitualmente por microorganismos multirresistentes constituyendo un importante reservorio desde el punto de vista epidemiológico hospitalario.

Es controvertido que la colonización bacteriana sobre estas úlceras produzca retardo y/o falla en la cicatrización.

Como dijimos anteriormente en lesiones que llevan una evolución menor a 1 mes, la microbiología predominante consiste en cocos grampositivos cutáneos, pero tras períodos más largos se agregan con frecuencia enterobacterias, anaerobios y Pseudomonas spp.

Se deben diferenciar los diferentes escenarios:

– Contaminación: bacterias aisladas de la superficie.

– Colonización: bacterias aisladas de la superficie en fase de duplicación sin evidencias clínicas de infección.

– Colonización crítica: bacterias aisladas con recuentos cercanos al límite considerado “normal”: 105 UFC por gramo de tejido.

Formación de biopeliculas en las heridas por infección

Actualmente la enfermedad infecciosa por bacterias ubicuas ha cobrado interés debido a su capacidad de producir enfermedades crónicas que responden escasamente a los tratamientos con antibióticos y no pueden prevenirse mediante inmunización. Entre las enfermedades en que se ha logrado una asociación directa con las infecciones provenientes de biopelículas.

La importancia de las biopelículas en la medicina radica en que estas infecciones normalmente no son eliminadas y producen episodios recurrentes, una de las principales razones de este hecho se debe a que las bacterias en una biopelícula son mil veces más resistentes a los antibióticos.

Cuando la piel se daña por heridas o traumatismo del tejido se inicia el proceso de curación que incluye las fases inflamatorias, proliferativa y de remodelación; sin embargo, con la exposición del tejido subcutáneo que normalmente es estéril, éste puede ser colonizado e infectado por la flora normal cutánea o ambiental, lo que complica el proceso integral de curación de las heridas. Algunos microorganismos se multiplican, invaden y dañan los tejidos, retrasan la cicatrización y en ocasiones causan una enfermedad generalizada. El alcance y la intensidad de la infección de una herida influyen en el tratamiento, por lo que es importante identificar y diferenciar los signos y síntomas de infección local, diseminada y generalizada.

No todas las heridas ofrecen las mismas condiciones ambientales y, por tanto, las diferentes heridas permiten el crecimiento de distintas comunidades de microorganismos.

En las heridas, la infección extracelular es más frecuente que la intracelular y muchos patógenos dependen de la producción de enzimas extracelulares para invadir los tejidos profundos del huésped.

En el caso de las heridas crónicas se ha demostrado que las citocinas proinflamatorias (que son moléculas responsables de los mecanismos de resistencia por parte del hospedero) se encuentran muy elevadas, lo que ocasiona un aumento importante de neutrófilos y macrófagos in situ, y permite la eliminación de microorganismos principalmente por fagocitosis y citotoxicidad. Aunque si por alguna razón este proceso se retrasa, los patógenos tienen tiempo suficiente para unirse a la superficie de los tejidos e iniciar el proceso de formación de biopelículas, y una vez que han madurado ni los mecanismos de reconocimiento de estos agentes microbianos, ni los anticuerpos específicos pueden ser activos hacia los microorganismos ubicados dentro de las microcolonias.

Como la colonización bacteriana es compleja en las heridas crónicas, su tratamiento con antibióticos convencionales se dificulta, el desbridamiento y la aplicación de numerosos tratamientos se han utilizado para la remoción de estas biopelículas;  sin embargo, en muchos casos son ineficientes.

Tratamiento de la pseudomona en úlceras

Se detallan, a continuación, los tratamientos más habituales aplicados localmente ante infecciones comunes en ulceras, resaltando los tratamientos aplicados para la pseudomona.

Tabla 1: Tratamiento tópico: antisépticos 

Pseudomona Areuginosa

Tabla 2: Tratamiento tópico: antibióticos

En las heridas crónicas el ciclo de antibióticos debe mantenerse 7 días como mínimo. Ciclos de antibióticos más cortos son válidos para el tratamiento de infecciones urinarias, pero no de otro tipo.

Cuando los microorganismos aislados no permiten antibioterapia oral, y se prescriban antibióticos por vía intramuscular, hay que tener siempre en cuenta la función renal del paciente, la duración del tratamiento no más de siete días, y evitar en pacientes a tratamiento con anticoagulantes o con niveles bajos de plaquetas para obviar la aparición de hematomas en las zonas de inyección.

La miel

La miel podría hacer frente a las bacterias resistentes a antibióticos ya que la miel del árbol MANUKA interfiere con el desarrollo de estas bacterias en una variedad de formas y sugiere que la miel es una opción atractiva para el tratamiento de las heridas infectadas resistentes a los fármacos.

Este producto se ha utilizado como tratamiento tópico de las heridas en diversas civilizaciones antiguas. La miel de manuka se deriva del néctar recolectado por las abejas de la miel que se alimentan del árbol de manuka en Nueva Zelanda y se incluye en productos de cuidado de las heridas actuales en todo el mundo. Sin embargo, las propiedades antimicrobianas de la miel no se han explotado por completo en la medicina moderna, ya que se desconocen, en gran medida, sus mecanismos de acción.

Pseudomona Areuginosa

Pseudomona Areuginosa

Colistina tópica

El uso de colistina tópica se ha revelado como una opción terapéutica en el caso de infecciones locales por bacterias multirresistentes, tales como Pseudomonas aeruginosa multirresistente (PAMR). La falta de un preparado comercial disponible para su utilización en la práctica clínica ha derivado en la necesidad de la preparación de una fórmula magistral.

Una de las técnicas más recurrentes para la cicatrización de ulceras crónicas son los injertos de piel pero según los estudios realizados han demostrado que Staphylococcus aurcus y Pseudomonas reducen significativamente la cicatrización del injerto de piel, ya que las especies de Pseudomonas son nocivos para los injertos de piel y es necesario erradicarlos antes de la cirugía.

Los apósitos de plata

Aunque con formas de actuar diferentes todos tienen en común su efecto antimicrobiano o bactericida sobre las heridas. Pueden ser utilizados ante heridas de evolución tórpida, con sospecha de infección o con evidencia de ella. Igualmente está demostrada su eficacia para preparar el lecho ulceral, controlan el exudado y el mal olor de la lesión.(16)

Según su presentación unos van a requerir de un apósito secundario y otros no.

La plata es un elemento antiséptico muy conocido y que ha sido ampliamente utilizado a través de la historia. Actualmente se ha relanzado su uso y ha sido la plata en su forma catiónica (Ag+) el que se ha desarrollado más, introduciendo la forma iónica de la plata en distintas formas de apósito.

Existen un gran número de presentaciones que han demostrado ser eficaces en reducir los recuentos bacterianos en heridas.

Los preparados con plata son tópicos útiles por su amplio espectro antibacteriano, antifúngico y antiviral y por no tener efectos dañinos sobre la cicatrización.

El efecto bactericida de la plata y sus diferentes grados de eficacia frente a diversos grupos de bacterias describe por ejemplo que, aunque la utilidad de la plata para controlar bacterias como Pseudomonas aeruginosa es bien conocida, pero se sabe poco acerca de cómo actúa sobre los microorganismos anaerobios, que son un problema frecuente en las heridas crónicas. También, es muy conocido que el nitrato de plata tiene una actividad potente frente a Pseudomonas aeruginosa, pero es menos potente frente a otros microorganismos.

Askina Calgitrol

Los estudios in vitro han demostrado que el efecto antimicrobiano de Calgitrol® Paste empieza en la primera hora de aplicación. Se ha demostrado efectivo contra numerosas cepas de bacterias Gram-positivas y Gram-negativas, incluidas MRSA, Pseudomonas aeruginosa y E. coli.

Pasta de cadexómero yodado

Podría ser el tratamiento de elección para las úlceras venosas de la pierna colonizadas con Pseudomonas aeruginosa. Sin embargo, se necesita un estudio clínico controlado más grande para la evaluación final.

La glucosa hipertónica representa un enfoque novedoso para controlar las infecciones crónicas de heridas causadas por P. aeruginosa ya que inhibe el crecimiento, la formación de biopelículas y la motilidad de natación de P. aeruginosa, así como también reduce la producción de factores de virulencia y la expresión del gen quorum sensing, pero se deben considerar estudios adicionales que investiguen la terapia con glucosa hipertónica en el tratamiento de infecciones crónicas de heridas.

Polihexametileno biguanida

El polihexametileno biguanida (PHMB), tiene una estructura parecida a la de los PAM, lo que le permite introducirse en la membrana celular bacteriana y matar las bacterias como lo harían los PAM. Se ha demostrado que el PHMB bloquea la infección provocada por Pseudomonas aeruginosa y previene in vitro que ésta degrade el líquido de la herida y las proteínas de la piel (Werthen y cols., 2004).

La utilización de ácido acético al 0.05% en heridas quirúrgicas infectadas de abdomen es eficaz y segura. En infecciones secundarias a Pseudomonas aeruginosa el ácido acético puede ser el antiséptico de elección.

Microdacyn

Otros de los tratamientos aplicados contra la pseudomona es la solución superoxidada como el Microdacyn®, registrando un promedio de 10 días para la mejora  de las heridas infectadas siendo una alternativa altamente efectiva para el manejo de heridas infectadas complicadas.

 

En la actualidad, la ozonoterapia se emplea en angiología y cirugía vascular por los efectos beneficiosos de aumento de la oxigenación sanguínea, por el poder bactericida, fungicida y virucida del ozono. Lo que, en definitiva, consigue: efectos antiinflamatorios, antiálgicos, estimula el sistema retículo-endotelial y disminuye la agregación plaquetaria. Se sabe que el ozono inactiva bacterias, virus, hongos, levaduras y protozoos mediante la oxidación de fosfolípidos y lipoproteínas en la envoltura celular, lo que conduce a paredes bacterianas debilitadas o destruidas.(27)

https://www.ulceras.info/noticias/ozonoterapia-en-ulceras/?highlight=ozono

https://www.ulceras.info/divulgacion/pon-ozono-en-mi-herida-por-maria-gracia-ruiz-navarro/?highlight=ozono

Sulfamida argéntica o Flamazine

Por un lado el de sulfadiazina (bacteriostático por inhibición de la síntesis ácido fólico) y por otro, el del ión argéntico (bactericida por reacción con grupos SH y otros grupos de las proteínas a las que desnaturaliza; y actividad astringente además de la antibacteriana). La sulfadiazina argéntica tiene una acción bactericida y bacteriostática frente a bacterias gram-positivas y gram-negativas, particularmente frente a Staphylococcus aureus, Pseudomonas aeruginosa, Aerobacter aerogenes y Klebsiella pneumoniae. El nitrato de cerio mejora la propiedad antibacteriana de la sulfadiazina argéntica, potencia la actividad antimicrobiana y provoca la rápida formación de la escara, manteniendo la herida cubierta, protegida y libre de gérmenes, con lo que reduce el riesgo de infección y la epitelización espontánea no se inhibe.

Flaminal

La combinación de glucosa oxidasa con lactoperoxidasa sirve para proporcionar una fuente sostenida de seguridad y eficacia acción antimicrobiana de amplio espectro en una manera similar a nuestra defensa celular . una alternativa a la actual antimicrobianos en la medida en que tengan capacidad de absorción del exudado, promover el desbridamiento autolítico, tienen un amplio espectro de actividad antimicrobiana con muy baja propensión a la resistencia, y son seguros para usar en los tejidos de nuevo crecimiento del lecho de la herida.

En conclusión con respecto al Flaminal y el Flamazine, no hubo diferencias estadísticamente significativas o clínicamente relevantes en la cicatrización de heridas entre Flaminal® Forte y Flamazine® en el tratamiento de heridas de espesor parcial. Sin embargo, Flaminal® Forte parecía favorable debido a la menor cantidad de cambios de apósito y, por lo tanto, a una menor carga de cuidado de heridas. Se necesitan más estudios para conformar estos hallazgos.

Desbridamiento biológico

También conocido como terapia de desbridamiento larval (TDL) o biocirugía. Se utilizan larvas de Lucilia Sericata estériles que segregan enzimas que degradan el tejido desvitalizado y lo consumen. Es un método altamente selectivo, indicado cuando no se puede realizar desbridamiento quirúrgico ni cortante en heridas profundas y con cavidades.

Numerosos estudios demuestran su eficacia y selectividad para eliminar el tejido desvitalizado, su poder antibacteriano y antibiofilm, potencia el efecto de los antibióticos, además, reduce el período de inflamación acelerando de esta forma el crecimiento tisular.

Actualmente, es una forma de desbridamiento poco utilizada que, debido al aumento de las bacterias multirresistentes, cada vez se encuentra más en los países europeos.

Desde CMUC recomendamos recordar que para realizar el desbridamiento de las heridas el personal de enfermería debe de estar entrenado para ello, ya que de una selección del método más adecuado dependerá la evolución de la herida y la calidad del tejido neoformado.

https://www.centroulcerascronicas.com/noticias/desbridamiento/

Como conclusiones según los estudios encontrados realizados sobre el tratamiento de las infecciones por P. aeruginosa podemos concluir como efectivo un desbridamiento del tejido necrótico y la úlcera infectada, así como la asociación de un tratamiento antimicrobiano sistémico, que incluyen una combinación de dos antibióticos debido a la alta carga de microrganismos y la probabilidad de infección o desarrollo de resistencia. Los regímenes posibles incluyen ceftazidima, cefepima, ciprofloxacina, aztreonam o un carbapenem antipseudomonal más un aminoglucósido (gentamicina, tobramicina o amikacina).

En Nuestros centros CMUC siemprre realizamos tratamientos personalizados de una forma individualizada a cada paciente y sus carateristicas intrinsecas e extrinsecas, barajando cada uno de los tratamientos mencionados en funcion a las caracteristicas de la lesion, grado de infeccion y como hemos dicho, a cada paciente teneindo en cuenta cada una de sus caracteristicas.

Bibliografia

  1. Colonización crítica. La gran invisible. Un documento de consulta sencillo y amable [Internet]. [citado 27 de enero de 2022]. Disponible en: https://www.ulceras.net/articulo.php?id=136
  2. Burillo A, Moreno A, Salas C. Diagnóstico microbiológico de las infecciones de piel y tejidos blandos. Enfermedades Infecc Microbiol Clínica. noviembre de 2007;25(9):579-86.
  3. Los secretos de las bacterias que provocan el mal olor corporal [Internet]. www.nationalgeographic.com.es. 2021 [citado 25 de enero de 2022]. Disponible en: https://www.nationalgeographic.com.es/mundo-ng/secretos-bacterias-que-provocan-mal-olor-corporal_16830
  4. Infecciones por Pseudomonas – Infecciones [Internet]. Manual MSD versión para público general. [citado 25 de enero de 2022]. Disponible en: https://www.msdmanuals.com/es-es/hogar/infecciones/infecciones-bacterianas-bacterias-gramnegativas/infecciones-por-pseudomonas
  5. Salud E. «Olfato Clínico»: El Componente Más Importante Del «ojo Clínico»? [Internet]. 2013 [citado 25 de enero de 2022]. Disponible en: https://esferasalud.com/actualidad-sanitaria/olfato-clinico-ojo-clinico
  6. RECOGER CULTIVO HERIDA [Internet]. Enfermeria Evidente. 2019 [citado 25 de enero de 2022]. Disponible en: https://enfermeriaevidente.com/recoger-cultivo-herida/
  7. Infecciones de la piel y tejidos blandos [Internet]. ISID. [citado 25 de enero de 2022]. Disponible en: https://isid.org/guia/prevencion/piel/
  8. Infecciones por Pseudomonas y patógenos relacionados – Enfermedades infecciosas [Internet]. Manual MSD versión para profesionales. [citado 25 de enero de 2022]. Disponible en: https://www.msdmanuals.com/es-es/professional/enfermedades-infecciosas/bacilos-gramnegativos/infecciones-por-pseudomonas-y-pat%C3%B3genos-relacionados
  9. Calmaggi A, Rubio CG, Rodrí C. MANEJO DE ÚLCERAS INFECTADAS (ESCARAS DE DECÚ- BITO, ÚLCERAS VASCULARES ARTERIALES O VENOSAS). :15.
  10. Rivera LEC, Ramos AP. Importancia de las biopelículas en la práctica médica. 2010;11.
  11. March López P, Redondo Capafons S, Cruz Guerrero D, Garriga Biosca R. Tratamiento de úlceras infectadas por Pseudomonas aeruginosa multirresistente con crema de colistina 0,1%. Farm Hosp. agosto de 2013;37(4):339-40.
  12. Estrada H, Gamboa M del M, Chaves C, Arias ML. Evaluación de la actividad antimicrobiana de la miel de abeja contra Staphylococcus aureus, Staphylococcus epidermidis, Pseudomonas aeruginosa, Escherichia coli, Salmonella enteritidis, Listeria monocytogenes y Aspergillus niger. Evaluación de su carga microbiológica. Arch Latinoam Nutr. junio de 2005;55(2):167-71.
  13. Arrechea Davila S. Determinación de la inhibición bacteriana «in vitro» de la miel y tintura de propóleo al 10 x100 de abeja doncellita (Tetragonisca angustula) contra la cepa de Pseudomonas aeruginosa [Internet] [other]. Universidad de San Carlos de Guatemala; 2019 [citado 1 de febrero de 2022]. Disponible en: http://www.repositorio.usac.edu.gt/11333/
  14. Gilliland EL, Nathwani N, Dore CJ, Lewis JD. Bacterial colonisation of leg ulcers and its effect on the success rate of skin grafting. Ann R Coll Surg Engl. marzo de 1988;70(2):105-8.
  15. GNEAUPP. Tratamiento de la infeccion en heridas [Internet]. 06:43:59 UTC [citado 27 de enero de 2022]. Disponible en: https://es.slideshare.net/lopezcasanova/tratamiento-de-la-infeccion-en-heridas
  16. Apósitos con plata para el tratamiento de heridas. Revisión | Ulceras.net [Internet]. [citado 1 de febrero de 2022]. Disponible en: https://www.ulceras.net/articulo.php?id=151
  17. UTILIZACIÓN DE ASKINA® CALGITROL® PASTE EN EL TRATAMIENTO DE LA INFECCIÓN DEL PIE DIABÉTICO:CASOS CLÍNICOS [Internet]. [citado 1 de febrero de 2022]. Disponible en: https://webcache.googleusercontent.com/search?q=cache:jnEhTRuRUT0J:https://www.bbraun.es/content/dam/catalog/bbraun/bbraunProductCatalog/S/AEM2015/es-es/b/askina-calgitrolpaste.pdf+&cd=1&hl=es&ct=clnk&gl=es&lr=lang_es
  18. Askina® Calgitrol® Paste [Internet]. [citado 1 de febrero de 2022]. Disponible en: https://webcache.googleusercontent.com/search?q=cache:oK8WCnE4e8sJ:https://www.bbraun-vetcare.es/content/dam/b-braun/es/microsite/informacion-de-producto/tratamiento-de-heridas/MVET0362BC%2520Infosheet%2520Askina_v4.pdf+&cd=1&hl=es&ct=clnk&gl=es
  19. Danielsen L, Cherry G w., Harding K, Rollman O. Cadexomer iodine in ulcers colonised by Pseudomonas aeruginosa. J Wound Care. 2 de abril de 1997;6(4):169-72.
  20. Chen T, Xu Y, Xu W, Liao W, Xu C, Zhang X, et al. Hypertonic glucose inhibits growth and attenuates virulence factors of multidrug-resistant Pseudomonas aeruginosa. BMC Microbiol. 9 de julio de 2020;20(1):203.
  21. Moore K, Gray D. Uso del agente antimicrobiano PHMB para prevenir la infección de heridas. Gerokomos. septiembre de 2008;19(3):145-52.
  22. Cazzaniga A, Serralta V, Davis S, Orr R, Eaglstein W, Mertz PM. The effect of an antimicrobial gauze dressing impregnated with 0.2-percent polyhexamethylene biguanide as a barrier to prevent Pseudomonas aeruginosa wound invasion. Heridas. 1 de diciembre de 2002;
  23. EFICACIA DEL ACIDO ACETICO EN EL TRATAMIENTO DE LAS INFECCIONES DEL SITIO QUIRURGICO DESPUES DE CIRUGIA ABDOMINAL [Internet]. [citado 27 de enero de 2022]. Disponible en: https://www.siicsalud.com/des/expertoimpreso.php/20454
  24. Preevid SM de S. Banco de preguntas Preeevid. ¿Hay evidencia científica sobre el tratamiento de una herida infectada por pseudomona aeruginosa en la que se sospecha de una resistencia al nitrato de plata? [Internet]. Preevid. Servicio Murciano de Salud. Region de Murcia; 2018. Disponible en: http://www.murciasalud.es/preevid.php?op=mostrar_pregunta&id=22599
  25. Microdacyn®: el ácido hipocloroso para la gestión integral de las heridas | Ulceras.net [Internet]. [citado 1 de febrero de 2022]. Disponible en: https://www.ulceras.net/articulo.php?id=169
  26. MICRODACYN 60 – Medicamento [Internet]. PR Vademecum. [citado 1 de febrero de 2022]. Disponible en: https://mx.prvademecum.com/medicamento/microdacyn-60-12494/
  27. Díaz Hernández O, Castellanos González R. Ozonoterapia en úlceras flebostáticas. Rev Cuba Cir. junio de 2001;40(2):123-9.
  28. ★ FLAMMAZINE CERIO 1/2,2 g Crema – Datos generales 🥇 [Internet]. [citado 1 de febrero de 2022]. Disponible en: https://www.vademecum.es/medicamento-flammazine+cerio_1577
  29. Conde E. Sulfadiazina argéntica: adorada por unos, detestada por otros [Internet]. Elena Conde Montero. 2019 [citado 1 de febrero de 2022]. Disponible en: https://www.elenaconde.com/sulfadiazina-argentica-adorada-unos-detestada-otros/
  30. ★ FLAMINAL FORTE Gel 5.5% de Nueva Zelanda 🥇 [Internet]. [citado 1 de febrero de 2022]. Disponible en: https://www.vademecum.es/equivalencia-lista-flaminal+forte+gel+5.5%25-nueva+zelanda-d03ax-52003235-nz_1
  31. Smet KD, Sollie P. Pre-clinical Evaluation of a New Antimicrobial Enzyme for the Control of Wound Bioburden. :2.
  32. Rashaan ZM, Krijnen P, Kwa KAA, van der Vlies CH, Schipper IB, Breederveld RS. Flaminal® versus Flamazine® in the treatment of partial thickness burns: A randomized controlled trial on clinical effectiveness and scar quality (FLAM study). Wound Repair Regen. 2019;27(3):257-67.
  33. Zapata C, Bello FJ, Rey M, Castañeda A, González J, Acero V, et al. Evaluación de la terapia larval en el proceso de curación de heridas infectadas con Pseudomonas aeruginosa en conejos. Rev Cienc Salud [Internet]. 2008 [citado 1 de febrero de 2022];6(2). Disponible en: https://revistas.urosario.edu.co/index.php/revsalud/index
  34. Martínez-Pizarro S. ACTUALIZACIÓN SOBRE TERAPIA LARVAL EN HERIDAS. Enferm Investiga. 30 de junio de 2020;5(3):5.
  35. Méndez Torre J. Beneficios de la terapia larval en heridas crónicas. 2016 [citado 1 de febrero de 2022]; Disponible en: https://ruc.udc.es/dspace/handle/2183/17795

Continuar leyendo
Publicidad
Clic para comentar

You must be logged in to post a comment Login

Leave a Reply

Divulgación

¿Por qué duelen las úlceras?

Publicado

el

En nuestra consulta, una de las preguntas habituales es ¿por qué duelen las úlceras o las heridas crónicas? A lo que siempre respondemos: las heridas, sean como sean, tengan o no un gran tamaño, tengan o no infección, curen o no, siempre duelen, aunque los dolores se pueden intensificar o ser diferentes según el curso que lleve la herida.

¿Por qué duelen las úlceras y las heridas crónicas?

Existen diferentes factores que hacen que una herida duela más o menos, independientemente del umbral del dolor o capacidad de tolerancia al dolor de cada persona, como lo son:

  1. Estimulación de terminaciones nerviosas.

Las úlceras afectan la piel o mucosa. Si alcanzan áreas donde hay muchas terminaciones nerviosas, el dolor es inevitable, como son la boca, los genitales o la piel expuesta, que están repletos de nervios, por lo que las úlceras ahí suelen ser muy dolorosas.

  1. Inflamación activa.

Una úlcera con inflamación activa produce sustancias químicas como prostaglandinas que sensibilizan los nervios, por lo que genera sensación de ardor, escozor y/o dolor punzante.

  1. Infección.

Cuando una herida se infecta por bacterias, virus u hongos, se agrava la inflamación, lo que aumenta el dolor.

Todos estos factores ayudan a explicar por qué duelen las úlceras y las heridas crónicas, incluso cuando la lesión no parece muy grande o visible.

  1. Dolor en las úlceras venosas.

Las úlceras vasculares venosas, úlceras venosas o por insuficiencia venosa, duelen por múltiples mecanismos fisiopatológicos, los cuales están relacionados principalmente con una mala circulación, una inflamación crónica y un daño del tejido provocados por el mal retorno de la sangre al corazón, acumulándose la sangre en las venas, y eso genera inflamación y daño en los tejidos.

Tipo de dolor : ardor, pesadez, molestia constante localizado en la parte interna del tobillo o pierna con una Intensidad que va de moderada a severa, no tolerando bien estar de pie y especialmente el dolor se agrava cuando hay infección o con vendajes mal colocados o inadecuados.

Existen medidas que alivian el dolor en lesiones venosas, como elevar la pierna, mantener una compresión adecuada mediante vendajes de compresión adecuada o medias de compresión.

¿Por qué duelen las úlceras venosas?

  1. La inflamación crónica del tejido debido a la hipertensión venosa sostenida produce extravasación de líquidos, proteínas y células inmunes, lo que desencadena una inflamación continua, la cual estimula las terminaciones nerviosas locales, provocando un dolor persistente, ardor o escozor.
  2. Isquemia relativa o hipoxia. Aunque no es una úlcera arterial, los tejidos ulcerados no reciben oxígeno adecuadamente, por lo que la hipoxia aumenta la acidosis local (ambiente ácido), que activa los receptores del dolor.
  3. Infección secundaria. Muchas úlceras venosas se infectan con bacterias, lo que agrava el dolor por la liberación de toxinas, pus, y aumento de la inflamación, entre otros factores.
  4. Presión o posición. El dolor puede empeorar al estar de pie o con las piernas colgando, porque aumenta la presión venosa, aliviando el dolor al elevar las piernas, ya que se favorece el retorno venoso.

Por lo que, al tratar la causa, mejorando el retorno venoso mediante la compresión y controlando el edema, aliviamos el dolor, que puede verse disminuido si lo conjugamos con la toma correcta de analgésicos.

Así como también podremos controlar el dolor evitando infecciones mediante la higiene, apósitos antimicrobianos si es necesario, es decir, si realizamos unos cuidados avanzados de heridas mediante el desbridamiento, apósitos especializados y terapia compresiva, las lesiones venosas van a provocar menos dolor.

  1. Daño directo de la piel y tejido subcutáneo debido a las enzimas inflamatorias y productos de degradación tisular que causan necrosis parcial y activan receptores nociceptivos, sintiendo un dolor agudo o punzante.

 

         2. Dolor en las úlceras isquémicas.

Son lesiones cutáneas causadas por una reducción severa o interrupción del flujo arterial hacia una zona del cuerpo, típicamente en las extremidades inferiores (dedos del pie, talones o borde externo del pie). Son comunes en personas con enfermedad arterial periférica (EAP).

¿Por qué duelen las úlceras isquémicas?

  1. Isquemia del tejido es lo mismo que hipoxia severa debido a la falta de sangre arterial que impide el aporte de oxígeno y nutrientes, lo que provoca una muerte celular, una acumulación de metabolitos ácidos (como el ácido láctico), activándose los receptores de dolor (nociceptores), provocando un dolor intenso, profundo y persistente.
  2. Inflamación y necrosis debido al daño isquémico que genera una respuesta inflamatoria intensa, liberando mediadores como prostaglandinas y bradiquininas, que sensibilizan aún más las fibras nerviosas, que aumentan el dolor si existe una necrosis seca o húmeda.
  3. Dolor de reposo arterial. Habitualmente, el dolor suele empeorar en reposo, en la cama o estando con las piernas elevadas, porque se reduce el flujo sanguíneo sin ayuda de la bomba muscular, por lo que muchas personas deben dormir con la pierna colgando para aliviar el dolor; por ello no pueden dormir en la cama y lo hacen generalmente en el sillón o en cama con la pierna colgando.
  4. Estimulación de fibras nerviosas superficiales, ya que la piel está más fina y debilitada, y la exposición de terminaciones nerviosas en zonas ulceradas o necróticas intensifica la sensación de dolor.

¿Cómo es el dolor de las úlceras isquémicas?

El tipo de dolor de las úlceras isquémicas es intenso, punzante, profundo y persistente.

Este dolor se localiza principalmente en los dedos, talón y el borde del pie, es decir, las zonas distales. Suele agravarse tras la elevación de la pierna, durante el reposo nocturno. En los casos más avanzados, el dolor puede acompañarse de frialdad en la extremidad, piel delgada, pulsos débiles o ausentes y una coloración pálida o negruzca.

Para aliviarlo, colgar la pierna puede favorecer el flujo sanguíneo gracias al efecto de la gravedad.

Cuando el dolor es muy intenso, puede ser necesario recurrir a opioides.

  1. Dolor en las úlceras por presión.

Las úlceras por presión (UPP) o lesiones por presión (LPP) o úlceras por decúbito son lesiones localizadas en la piel y tejidos subyacentes causadas por una presión continua, generalmente sobre prominencias óseas como lo son talones, caderas, sacro…  En aquellas personas que tienen una movilidad reducida, como personas encamadas o aquellas que padecen lesiones medulares, entre otras.

Aunque también surgen úlceras en zonas de fricción (como en los pies por el calzado, colocación de escayolas etc.) que pueden doler más aún por el contacto constante. Sin embargo, si hay daño nervioso o disminución de la sensibilidad, no causan dolor al inicio.

¿Por qué duelen las úlceras por presión?

  1. Por la isquemia tisular sostenida debido a presión constante que comprime capilares y reduce el flujo sanguíneo, provocando hipoxia y necrosis, esto activa los receptores del dolor en los tejidos dañados.
  2. Por la inflamación aguda y crónica debido a la muerte celular que activa una respuesta inflamatoria con liberación de prostaglandinas, bradiquinina y sustancia P que aumentan la sensibilidad al dolor en la zona.
  3. Por la infección a la que las lesiones por presión son propensas, lo que intensifica el dolor debido a la presencia de pus, descomposición de los tejidos y la liberación de toxinas bacterianas.
  4. Por la exposición de terminaciones nerviosas, como ocurre en estadios avanzados como los grados III o IV en la clasificación de las lesiones por presión, el daño puede llegar a músculo, hueso o nervios expuestos, provocando dolor severo, punzante o irradiado.
  5. Por factores mecánicos externos como el roce, fricción, humedad (incontinencia) o presión repetida sobre la úlcera, aumentan el dolor, así como vendajes mal colocados o movilizaciones inadecuadas también pueden empeorarlo.

El dolor en lesiones provocadas por presión suele ser percibido como un ardor, punzante, presión, sensibilidad local en las zonas más propensas a lesiones por presión, como el sacro, los glúteos, los talones, las caderas y omóplatos, entre otros, que se agravan ante el movimiento, cambio de postura, contacto directo.

Cómo se manifiesta el dolor en las úlceras por presión.

Las lesiones por presión pueden ser indoloras en aquellos casos en los que hay daño neurológico, como la lesión medular, neuropatía, etc.

En pacientes con deterioro cognitivo o con dificultad para hablar, el dolor puede pasar desapercibido, de ahí la importancia de observar signos indirectos como gestos, muecas, resistencia al movimiento, agitación, sudoración.

El dolor nociceptivo en las heridas crónicas.

Así que sí, querido paciente, las úlceras SÍ duelen y existe un factor común en todos los tipos de úlceras o heridas crónicas, que es el dolor nociceptivo, es el dolor que se produce como respuesta normal y fisiológica a un estímulo nocivo que daña los tejidos, que es detectado por los nociceptores.

Este mecanismo explica por qué duelen las úlceras y otras heridas crónicas, ya que el daño en los tejidos activa directamente los receptores del dolor.

Los nociceptores son terminaciones nerviosas libres del sistema nervioso periférico que responden a estímulos mecánicos como la presión, por ejemplo, a estímulos térmicos y estímulos químicos como las sustancias liberadas por el tejido dañado.

El dolor nociceptivo es el tipo de dolor que ocurre cuando los nervios detectan daño en los tejidos del cuerpo. En el caso de las úlceras, este dolor aparece porque la piel y otros tejidos están lesionados o inflamados.

Así como también tiene una respuesta al aumento del dolor nocturno.

¿Por qué por la noche duelen más las úlceras?

Durante la noche aumenta el dolor. El dolor suele aumentar en la noche por varias razones psicológicas, como una menor distracción, enfocándote más en las sensaciones físicas como el dolor y por eso su intensificación. Pero además existen razones fisiológicas como los cambios hormonales relacionados con el cortisol. El cortisol es una hormona que tiene ritmo circadiano, es decir, disminuye en la noche y tiene un efecto antiinflamatorio natural, por lo que, al disminuir en la noche, aumenta la inflamación y con ello el dolor. También existen cambios circulatorios durante el sueño, ya que al disminuir el movimiento o mantenerse en una sola posición, la circulación disminuye en ciertas áreas del cuerpo, como los miembros inferiores y superiores; por ello empeora el dolor debido a esa disminución circulatoria.

También el hecho de padecer enfermedades como la artritis reumatoide, fibromialgia, neuropatías, entre otras, tiene picos de dolor nocturnos como parte de su patrón.

Por lo tanto, y como factor común, cuando una úlcera se forma por presión prolongada, mala circulación venosa o arterial o infecciones, se activan los nociceptores, que son los receptores del dolor en la piel. Estos envían señales al cerebro, lo que genera una sensación dolorosa que suele ser localizada, es decir, que se siente directamente en la zona de la herida.

Este tipo de dolor suele describirse como punzante, ardoroso o sordo. Aumenta si la úlcera se toca, se limpia o se infecta, y puede dificultar el descanso o la movilidad del paciente.

El dolor nociceptivo en las úlceras no solo es una molestia física, sino que también puede afectar el estado emocional de la persona. Por eso, es importante controlarlo con el tratamiento adecuado, que puede incluir limpieza adecuada, medicamentos para el dolor y cuidados específicos de la herida.

Si quieres saber cómo realizamos curas sin dolor en úlceras y heridas crónicas, puedes consultar el siguiente artículo:

https://www.ulceras.info/divulgacion/curas-sin-dolor/?highlight=%22dolor%22

 

  • Pero ¿por qué una úlcera podría no doler?

Siendo al ausencia de dolor quizás más grave que la presencia de dolor, ya que podría indicar:

  • Neuropatía periférica: siendo la causa más frecuente de úlceras indoloras, es la neuropatía periférica, especialmente en pacientes con diabetes mellitus. La degeneración progresiva de fibras nerviosas, tanto sensitivas como autonómicas, impide la percepción del dolor y favorece el desarrollo de lesiones crónicas, particularmente en los pies (pie diabético).

Estas úlceras suelen tener bordes bien definidos, están localizadas en zonas de presión (metatarsos, talón) y pueden avanzar sin que el paciente lo note, aumentando el riesgo de infección y amputación.

Aunque también ocurre en otras enfermedades que cursan con neuropatía, como la enfermedad genética amiloidosis hereditaria o la enfermedad Charcot-Marie-Tooth (CMT), o enfermedades autoinmunes como la esclerosis múltiple o incluso trastornos metabólicos como la insuficiencia renal o el hipotiroidismo, que pueden provocar neuropatía periférica.

  • Isquemia crítica en fases avanzadas de enfermedad arterial periférica: la isquemia severa puede dañar no solo los tejidos, sino también las terminaciones nerviosas, resultando en úlceras arteriales que, paradójicamente, pueden volverse indoloras. Esta situación requiere atención urgente, ya que indica un compromiso vascular profundo y suele asociarse a necrosis y riesgo de pérdida del miembro.
  • Isquemia severa, como puede ocurrir en úlceras arteriales muy avanzadas; debido a la falta de oxígeno, los tejidos como los nervios locales pueden dañarse, anulando la percepción de dolor. Sin embargo, esto suele ir acompañado de otros signos graves, como piel fría, palidez o necrosis.
  • Lesión medular o pérdida sensorial localizada, como ocurre en aquellas personas con lesión medular o enfermedades neurológicas (como esclerosis múltiple), que pueden desarrollar úlceras por presión en zonas insensibles sin experimentar dolor, debido tanto a la inmovilidad como a la pérdida de sensibilidad.

La ausencia de dolor en una úlcera debe alertar al profesional sanitario sobre la necesidad de explorar causas neurológicas y vasculares. La evaluación mediante pruebas de sensibilidad mediante pin‑prick, vibración y monofilamento, así como la evaluación de reflejos, índice tobillo-brazo y estudios neurofisiológicos, puede ser clave para orientar el tratamiento.

Por lo que, si tienes una úlcera que no duele, no es necesariamente una úlcera leve. La falta de dolor suele indicar un deterioro de la función sensorial y conlleva un mayor riesgo de complicaciones, por lo que exige un abordaje diagnóstico integral y un seguimiento riguroso.

Comprender por qué duelen las úlceras es clave para poder tratarlas correctamente y mejorar la calidad de vida del paciente.

Si tienes una lesión que te provoca dolor o no, no dudes en contactar con nosotros.

Consulta especializada en heridas crónicas.

Si tienes una herida o úlcera que provoca dolor, o incluso una lesión que no duele pero no cicatriza, es importante que sea valorada por profesionales especializados en heridas crónicas.

En el Centro Multidisciplinar de Úlceras Crónicas (CMUC) contamos con experiencia en el diagnóstico y tratamiento avanzado de úlceras venosas, arteriales, por presión y pie diabético.

Puedes contactar con nosotros o solicitar una valoración a través de nuestra web: https://www.centroulcerascronicas.com

Tratamiento del dolor en úlceras y heridas crónicas.

Bibliografía.

  1. Painless and painful ulcers [Internet]. Waltham, MA: UpToDate, Inc.; 2024 [citado 2025 Jul 14]. Disponible en: https://www.uptodate.com
  2. Kumar V, Abbas AK, Aster JC. Robbins y Cotran. Patología estructural y funcional. 11.ª ed. Barcelona: Elsevier; 2022.
  3. American Diabetes Association. 11. Foot care: Standards of Medical Care in Diabetes—2023. Diabetes Care. 2023;46(Suppl 1):S174–S179. doi:10.2337/dc23-S011.
  4. National Institute for Health and Care Excellence (NICE). Pressure ulcers: prevention and management [Internet]. London: NICE; 2021 [citado 2025 Jul 14]. Disponible en: https://www.nice.org.uk/guidance/ng179
  5. O’Donnell TF Jr, Passman MA, Marston WA, Ennis WJ, Dalsing MC, Kistner RL, et al. Management of venous leg ulcers: Clinical practice guidelines of the Society for Vascular Surgery® and the American Venous Forum. J Vasc Surg. 2014;60(2 Suppl):3S–59S. doi:10.1016/j.jvs.2014.04.049.
  6. Valencia IC, Falabella A, Kirsner RS, Eaglstein WH. Chronic venous insufficiency and venous leg ulceration. J Am Acad Dermatol. 2001;44(3):401–21. doi:10.1067/mjd.2001.113716.
  7. Rondas AA, Schols JM, Halfens RJ, Stobberingh EE. Swab versus biopsy for the assessment of microbiota in chronic wounds. Adv Skin Wound Care. 2013;26(5):211–9. doi:10.1097/01.ASW.0000429649.81632.02.
  8. Norgren L, Hiatt WR, Dormandy JA, Nehler MR, Harris KA, Fowkes FGR. Inter-Society Consensus for the Management of Peripheral Arterial Disease (TASC II). J Vasc Surg. 2007;45(Suppl S):S5–67.
  9. Rutherford RB. Clinical staging of peripheral arterial disease. Am J Med. 1991;90(2A):14S–17S.
  10. Marston WA. Ischemic ulcers: Pathophysiology and diagnosis. In: UpToDate [Internet]. Waltham, MA: UpToDate, Inc.; 2024 [citado 2025 Jul 14]. Disponible en: https://www.uptodate.com
  11. European Pressure Ulcer Advisory Panel (EPUAP), National Pressure Injury Advisory Panel (NPIAP), Pan Pacific Pressure Injury Alliance (PPPIA). Prevention and treatment of pressure ulcers/injuries: Clinical practice guideline. 3rd ed. 2019.
  12. Pieper B, Langemo D, Cuddigan J. Pressure ulcer pain: A systematic review and national pressure ulcer advisory panel white paper. Ostomy Wound Manage. 2009;55(2):16–31.
  13. Gorecki C, Nixon J, Madill A, Firth J, Brown JM. What influences the impact of pressure ulcers on health-related quality of life? A qualitative patient-focused exploration of contributory factors. J Tissue Viability. 2012;21(1):3–12. doi:10.1016/j.jtv.2011.11.001.
  14. Gronfier C, Daguet I, Raverot V, Bouhassira D. Circadian rhythmicity of pain sensitivity in humans. Brain. 2022 Jul 20;… doi:10.1093/brain/awac147.
  15. Hoyle NP, Seinkmane E, Putker M, Feeney KA, Krogager TP, Chesham JE, Bray LK, Thomas JM, Dunn K, Blaikley J, O’Neill JS. Circadian actin dynamics drive rhythmic fibroblast mobilisation during wound healing. Sci Transl Med. 2017 Nov 8;9(415):eaal2774.
  16. Girouard S, Pieper B, Nordstrom CK, DiNardo E. Pressure ulcer related pain in community populations: a prevalence study. BMC Nurs. 2013;12:16. Disponible en: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/25024642
  17. Closs SJ, Nelson EA, Briggs M. Can venous and arterial leg ulcers be differentiated by the characteristics of the pain they produce? J Clin Nurs. 2008;17(5):637–45. Disponible en: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/18279296
  18. Brownrigg JRW, et al. Diabetic foot ulcers and neuropathy: pathophysiology and triad. World J Clin Cases. 2023;11(8):1684‑
  19. Neuropathic ulcer. NCBI Bookshelf. 2023.
  20. Venous, arterial, and neuropathic leg ulcers: ischemic ulcer pain characteristics. PMCID: PMC10212749.

 

Continuar leyendo

Divulgación

El pie diabético y sus deformidades

Publicado

el

Hoy en ulceras.info os vamos a hablar de las deformidades del pie diabético, una de las complicaciones más frecuentes y relevantes dentro del síndrome de pie diabético. Comprender por qué aparecen estas deformidades del pie diabético y cómo influyen en el riesgo de ulceración es fundamental para su prevención y para evitar complicaciones mayores.

El síndrome de pie diabético es definido por la OMS (Organización Mundial de la Salud) como la ulceración, infección y/o gangrena del pie asociados a neuropatía diabética y diferentes grados de enfermedad arterial periférica, y es el resultado de la interacción compleja de diferentes factores, de ahí la importancia que tiene su prevención.

Por tanto, el pie diabético sufre de diferentes componentes que aumentan el riesgo de ulceración y, a su vez, de deformidades del pie diabético:

  • Pérdida de la sensibilidad: con el avance de la enfermedad se produce una afectación de la sensibilidad superficial y profunda.

  • Afectación motora: como consecuencia se desarrollan deformidades muy características, debilidad muscular, etc.

  • Anhidrosis: quiere decir que hay una falta de hidratación de la piel que va a suscitar la aparición de fisuras en la piel.

  • Problemas vasculares: se producen oclusiones vasculares periféricas que impiden que la circulación en los pequeños vasos sea eficiente.

 

1. Deformación del pie diabético

Las deformidades del pie diabético pueden anteceder a la aparición de la neuropatía diabética o aparecer y evolucionar negativamente como consecuencia de la misma.

Existen estudios que abalan que las personas con neuropatía tienen mayor riesgo de sufrir ulceraciones en los pies, aunque no presenten deformidades. Hay muchas teorías que intentan explicar el por qué el pie del diabético es más susceptible a sufrir deformidades. La teoría más aceptada es que la debilidad y pérdida muscular se produce por la neuropatía motora. Cuando existe una inestabilidad muscular, hay unos músculos que sobreactúan más que otros, provocando deformidades.

2. Tipos de deformaciones causadas por el pie diabético

2.1 Juanete (Hallux valgus)

Se produce una serie de desviaciones en las falanges y el primer metatarsiano, dando lugar a ese bulto tan característico que llamamos juanete, que no es más que una prominencia ósea resultante a dichas desviaciones.

Al principio, cuando aparecen los síntomas, son leves y preocupa más la estética; sin embargo, cuando evoluciona, encontramos los primeros síntomas:

  • Dolor al calzarse

  • Ineficiencia del primer radio en la marcha, por tanto, va a sobrecargar a los demás radios, produciendo dolor en los mismos.

  • Bursitis

  • Durezas y callosidades

  • Se puede asociar a esta patología dedos en garra, martillo, maza…

2.2 Dedo en martillo

Es una deformidad que se caracteriza por la flexión excesiva de la última articulación del dedo y extensión de la articulación metatarsofalángica.

Este tipo de patología es más frecuente en personas que utilizan a diario calzado estrecho, ya que oprime el pie y obliga a los dedos a realizar una flexión. Es muy común la aparición de callosidades (helomas) en el dorso del dedo a consecuencia de esa flexión y por consiguiente si no se elimina el roce con el calzado puede derivar a una úlcera.

A consecuencia de esto, las cargas plantares se alteran, aumentando la presión en la parte del antepié (es la parte anterior a los dedos) provocando un adelgazamiento de la almohadilla grasa plantar, con lo cual disminuye la capacidad de amortiguación.

Dedos en martillo

Dedos en martillo

2.3 Dedo en garra

Encontramos la articulación metatarsofalángica extendida y la flexión de las articulaciones interfalángicas. Esta deformidad es muy frecuente en mujeres, ya que suelen utilizar tacones con punta estrecha, esto favorece la garra de los dedos.

Al principio, cuando se va consolidando la deformidad, la garra es flexible; es decir, se puede volver a recolocar el dedo. Sin embargo, cuando la deformidad se establece, los tendones ya se han anquilosado y la garra permanece.

Se debe tener precaución a la hora de poner el calzado ya que ocurre como el caso anterior, puede aparecer una callosidad que roce con el zapato y puede desencadenar una herida.

Dedo en garra

Dedo en garra

2.4 Dedo en mazo

Observamos la última articulación del dedo flexionada. En este caso podemos observar una callosidad en la parte dorsal del dedo como en la punta del dedo por el apoyo del mismo.

Dedo en mazo

Dedo en mazo

2.5 Arco normal

Estructura del pie correcta.

arco normal

arco normal

2.6 Pie plano

Se caracteriza por una pérdida o disminución del arco interno del pie (bóveda plantar). Se asocian problemas en las articulaciones, tendones, musculatura, etc.

Puede producirse dolor en la planta del pie a consecuencia de un apoyo ineficiente, causando puntos de presión excesiva que puede provocar una úlcera.

pies planos

pies planos

2.7 Pie cavo

Es el caso opuesto al anterior. Podemos observar un aumento del arco interno. Las manifestaciones que encontramos son principalmente el apoyo excesivo del antepié y la parte del talón pudiendo dolor en los metatarsianos, fascitis plantar, dificultad para calzarse, deformidades en los dedos, dolores musculares/articulares, etc.

pies cavos
Si quieres saber sobre: Juanetes (HAV): Qué son, diagnóstico y tratamiento: https://www.ulceras.info/divulgacion/juanetes-hav-que-son-diagnostico-y-tratamiento/?highlight=%22calzado%22
Si quieres saber sobre: Fascitis Plantar – Etielogía y tratamiento: https://www.ulceras.info/noticias/fascitis-plantar-etielogia-y-tratamiento/?highlight=%22calzado%22
Si quieres saber sobre: La importancia de las descargas selectivas en el pie: https://www.ulceras.info/caso-clinico/la-importancia-de-las-descargas-selectivas-en-el-pie/?highlight=%22calzado%22

Continuar leyendo

Caso Clínico

Calzado en el pie diabético

Publicado

el

El cuidado del pie es un aspecto fundamental en la práctica enfermera, especialmente en personas con factores de riesgo como diabetes, neuropatía periférica, deformidades del pie, edad avanzada o mala circulación. Un problema común y prevenible que observamos habitualmente en consulta es la aparición de úlceras derivadas del uso de calzado o plantillas inadecuadas, por eso es importante que, como personal especializado en tratamiento de lesiones, conozcamos los requisitos ideales tanto de calzado como de ortesis plantares, para poder identificar los riesgos, así como tratar las lesiones y evitar recidivas.

El cuidado del pie en personas con diabetes representa un reto constante en la práctica clínica y comunitaria. Las úlceras del pie diabético no solo afectan la calidad de vida del paciente, sino que constituyen una de las principales causas de infecciones, hospitalizaciones y amputaciones evitables. En este contexto, el calzado adecuado deja de ser un simple complemento para convertirse en una herramienta terapéutica fundamental.

La enfermera, por su cercanía con el paciente y su papel clave en la prevención, educación y seguimiento, debe contar con conocimientos sólidos sobre el uso del calzado terapéutico, la descarga de presiones plantares y la identificación temprana de factores de riesgo. Comprender cómo un zapato mal ajustado puede generar puntos de presión, rozaduras o microtraumatismos es tan importante como saber reconocer los signos iniciales de una úlcera.

En esta entrada abordaremos la relación entre el calzado y la aparición de úlceras, así como los conocimientos esenciales que toda enfermera debe manejar para orientar, prevenir complicaciones y promover un cuidado integral del pie diabético desde la práctica diaria.

El uso de un calzado inadecuado representa un factor de riesgo silencioso pero determinante en la salud del pie, especialmente en personas con diabetes, neuropatías de miembros inferiores y deformidades, ya que un zapato mal ajustado, rígido o con costuras internas puede generar puntos de presión, fricción continua y microtraumatismos que pasan desapercibidos cuando existe pérdida de sensibilidad.

Estas pequeñas lesiones iniciales, si no se detectan a tiempo y se aplican los tratamientos o cambios necesarios, pueden evolucionar hacia úlceras de difícil cicatrización.

Además, un mal calzado altera la biomecánica de la marcha, favoreciendo la aparición de deformidades, inestabilidad y sobrecarga en determinadas zonas del pie, lo que incrementa el riesgo de caídas, dolor y fatiga, afectando la movilidad y la autonomía de las personas. En casos más avanzados, la presión mantenida puede provocar callosidades, ampollas e infecciones que comprometen seriamente la integridad del tejido.

Por ello, la elección adecuada del calzado no debe considerarse un aspecto secundario. La enfermera desempeña un papel clave en la identificación de estos riesgos, en la educación de personas de riesgo y en la prevención de complicaciones, promoviendo hábitos seguros que contribuyan a proteger el pie y preservar la calidad de vida.

  • Riesgos de usar un calzado inadecuado
  • Presión excesiva en zonas específicas; puede causar callos, ampollas y úlceras.
  • Fricción constante; favorece la formación de heridas y erosiones en la piel.
  • Alteración de la marcha; provoca dolor, fatiga y riesgo de caídas.
  • Deformidades del pie; como dedos en garra, juanetes o colapso del arco.
  • Reducción de la circulación y ventilación; favorece infecciones y mal olor, como onicomicosis, pie de atleta, infecciones por hongos etc
  • Complicaciones en personas con neuropatía; las lesiones pueden pasar desapercibidas y empeorar rápidamente.
  • Impacto en la calidad de vida ya que provoca dolor, limitación de la movilidad y dependencia en actividades diarias.
  • ¿qué calzados recomendados en nuestros centros?

En personas con alteraciones en el pie, el calzado que más recomendamos es la marca Calzamedi ®, ya que es una marca española, que ofrece calzado muy cómodo, con velcro, hormas anchas adaptadas para pies sensibles.

Entre otras, las que mas cumplen nuestros objetivos son Orthofeet ®, Drcomfort ®, Propet ® …. Por supuesto no todos los calzados son adecuados para todas las personas, por eso es importante valorar las necesidades de forma individualizada y buscar como norma general las siguientes características:

  • Punta ancha y con espacio suficiente para que los dedos no estén apretados ni comprimidos, es decir que tenga una forma anatómica que respete la estructura natural del pie alojando todos los dedos sin comprimirlos, por eso siempre decimos que deben tener un alto y ancho especial cuya puntera sea cuadrada o redonda evitando el uso de zapatos de punta estrecha prestando atención al quinto dedo que es el que se expone más al roce en el zapato.
  • El contrafuerte del zapato (pieza de refuerzo situada en la parte posterior del talón, diseñada para dar estructura, estabilidad y soporte al pie) debe ser rígido, para recoger el talón durante el impacto del choque de talón en la marcha y evitar que el pie se venza, especialmente cuando el pie está deformado en pronación o en supinación.
  • Cierre ajustable con cordones, velcro o hebillas, y nosotros recomendamos preferiblemente velcro para facilitar su colocación sobre todo en personas de edad avanzada y en edad infantil, así como para aquellas personas con problemas de agilidad, con obesidad, ya que es más fácil a la hora de adaptar el calzado al pie. además, recomendamos que siempre tengan una buena sujeción en el talón para evitar movimientos excesivos, así como que posea lengüeta acolchada para proteger el dorso del pie de la presión de cordones o hebillas.
  • Que contemple una buena amortiguación en la suela para absorber el impacto al caminar o estar de pie, además de aportar soporte en el arco del pie, especialmente importante para quienes tienen arcos planos o altos.
  • Disponibilidad siempre de la opción de plantillas extraíbles para poder usar plantillas ortopédicas personalizadas si es necesario.
  • La suela es preferible blanda y acolchada ya que estos diseños absorben el impacto al caminar y reducir la presión en áreas sensibles, evitando la formación de durezas y úlceras, sobre todo en aquellas personas con pie diabético y/o neuropatía o Suela Semirrígida en aquellos casos cuando existen deformidades o neuropatía, para proteger el pie sin ser totalmente rígida y preferiblemente con suela corrida, ya que se evita así el hueco que forman puntera y tacón, lo cual evita que el pie colapse hacia la parte interna y que el arco plantar pierda su estructura.. Además, que sea antideslizante ya que es fundamental para proporcionar estabilidad y disminuir el riesgo de caídas. El Grosor Adecuado de la suela debe tener entre 2 y 4 cm para mayor estabilidad nunca mayor para mantener una pisada más natural, teniendo en cuenta que cada cm de altura que se incremente en el tacón aumenta entre el 10%- 15% la presión que se recibe en el antepié.
  • Forma de Balancín o Rocker, Facilita el despegue del antepié durante la marcha, aliviando la presión en la zona delantera del pie, estando recomendado este tipo de calzado para Los zapatos con forma de balancín (rocker) se recomiendan para reducir dolores articulares, aliviar la fascitis plantar, tendinitis de Aquiles, artritis y mejorar el equilibrio en personas mayores o con movilidad reducida. Su suela curva facilita la pisada, optimizando la transición y despegue del pie al caminar o correr.
  • Materiales externos del calzado que sean transpirables, suaves y elásticos o maleables (como cuero natural piel, malla, licra) con forro interno liso, que permitan una correcta ventilación y evitar la acumulación de humedad, sudor e infecciones, así como el interior del zapato debe estar libre de costuras y protegido con un forro continuo, transpirable y que no forme arrugas en el interior con el uso, a consecuencia de la humedad del sudor y facilite el posterior secado.
  • Tamaño o número de pie, ya que el calzado debe alojar el pie no sólo en longitud, sino también en anchura y en altura, por ello es un error en personas que tienen el pie muy ancho usar un número mayor al que necesitan perjudicándoles por el aumento de los movimientos de fricción con el pie, así como la perdida de la relación anatómica que el zapato tiene previamente diseñado de forma estándar.

Caso clínico 1:

Paciente varón 79 años, independiente para las actividades de la vida diaria que acude a nuestro servicio de enfermería derivado por servicio de podología por úlcera en zona plantar desde hace 5 meses tras retirada de heloma, que no evoluciona, en paciente con antecedentes personales de Diabetes Mellitus en tratamiento con insulina e hipertensión arterial en tratamiento.

Se observa ausencia de vello y dermopatía diabética, uñas engrosadas, piel seca, dermopatía diabética y buen relleno veno capilar. Pulsos distales positivos con un índice tobillo brazo de 1.1 mmhg y pruebas de sensibilidad disminuida casi ausente.

Imagen úlcera en pie diabético. CMUC

Imagen úlcera en pie diabético. CMUC

 

Procedemos a la realización de curas en ambiente húmedo según las necesidades de la lesión por presión junto con descargas selectivas, adaptadas al paciente y al calzado que debe ser cambiado inmediatamente, consiguiendo una epitelización de la lesión en 5 meses, con tratamientos interrumpidos por ingresos hospitalarios por otras patologías.

El calzado que presentaba en el momento de la valoración era un calzado tipo ejecutivo, sin puntera muy estrecha, pero le indicamos porque, aunque parezca un buen calzado no lo es:

  • Excesiva presión en el antepié, que, aunque no tenga una puntera muy estrecha sigue siendo estrecha, concentrando la carga obre la cabeza del 1º dedo pie., as como aumenta la máxima presión plantar máxima lo cual favorece a la que herida se mantenga abierta, se retrase la cicatrización y pone en riesgo que esta lesión se profundice.
  • No posee descarga selectiva, es decir no permite el uso de plantillas personalizadas o descargas temporales, lo cual impide que la presión se redistribuya lejos de la lesión.
  • Material del calzado rígido, ya que, aunque parezca “bueno” por ser de piel es una piel dura y poco adaptable lo cual provoca fricción y cizallamiento.
  • Suela fina y poco amortiguada, lo que impide la absorción impactos y además provoca un aumento del estrés repetido en la zona lesionada mientras camina.
  • Limitación del volumen interno, comprimiendo de forma directa la lesión, así como dificulta el uso de vendajes, apósitos avanzados entre otros.
  • Alteración de la biomecánica, ya que favorece la presión del antepié, sometiéndolo a una hiperpresión del antepié y del primer dedo, agravando deformidades asociadas como juanetes, dedos rígidos, prominencia del metatarso como es este caso en particular.

Desde un inicio indicamos la necesidad de cambio de calzado ya que porta un calzado inadecuado para su pie y patologías, no pudiendo permitir la realización de descargas selectivas, indicando el uso de calzado postquirúrgico con descarga delantera si no es posible acceder rápidamente a otro calzado con las características necesarias. Algunos de los calzados especializados temporales (médicos/ortopédicos), que recomendamos cuando existen lesiones activas, como en este caso, donde necesitamos descargar la parte delantera son los llamados zapatos offloading o post-operatorio, ya que es lo más recomendable clínicamente para aliviar la presión en la zona afectada como mostramos en las imágenes siguientes, diferentes modelos (12):

Imagen de diferentes modelos de calzados pos-operatorios. (12)

Imagen de diferentes modelos de calzados pos-operatorios. (12)

Imagen de diferentes modelos de calzados pos-operatorios. (12)

Tras conseguir la epitelización recomendamos la realización de plantillas personalizadas con descarga de esa zona por tener una cabeza del metatarso muy pronunciada, la cual provoca metatarsalgia (dolor/inflamación en la bola del pie) por sobrecarga, a menudo causada por mala mecánica al caminar, calzado inadecuado que se manifiesta con  con dolor punzante, ardor y callosidades (hiperqueratosis) al apoyar, cuyo tratamiento principal y para evitar recidivas es el uso del plantillas personalizadas y calzado adaptado y cómodo.

Caso clínico 2:

Paciente varón 79 años, independiente para las actividades de la vida diaria que acude a nuestro servicio de enfermería por lesión en pulpejo del primer dedo del pie derecho desde hace unas semanas.  Antecedentes personales de Diabetes Mellitus en tratamiento con insulina, insuficiencia venosa crónica, e hipertensión arterial en tratamiento.

Presenta lesión con fibrina desnaturalizada con gran cantidad de hiperqueratosis y costras secas sanguinolentas muy adheridas. Se observa ausencia de vello y dermopatía diabética, uñas engrosadas, piel seca, dermopatía diabética y buen relleno venocapilar. Pulsos distales positivos con un índice tobillo brazo de 1.1 mmhg y pruebas de sensibilidad ausente.

 

   

Imagen úlcera en pie diabético. CMUC

 

Imagen úlcera en pie diabético. CMUC

Procedemos a la realización de curas en ambiente húmedo según las necesidades de la lesión por presión junto con descargas selectivas, adaptadas al paciente y al calzado que debe ser cambiado inmediatamente, consiguiendo una epitelización de la lesión en 3 meses, con tratamientos interrumpidos por ingresos hospitalarios por otras patologías.

En la valoración acude con zapatilla de deporte de una marca comunmente usadas por sus buenas caracteristicas, pero que para esta persona con esas patologias no son las mas adecuada, habiendo otras opciones dentro de la marca, que pueden ser beneficiosas.

En este caso las zapatillas deportivas no son las mas recomendadas por los sieguientes motivos:

  • Poseen un exceso de flexibilidad en el antepie  ya que son blandas y flexibles, de manera que el pie se “hunde” cuando camina y provoca una hiperpresion repetida en el pulpejo del primer dedo, que se ve acentuado y empeorado por la ausencia de dolor debido a la neuropatia diabetica, siendo desapercibido el microtraumatismo constante , ya que al ser un material blando no descarga sino que concentra la presion enla zona.
  • Puntera aunque aparentemente es ancha no es baja, es decir la altura interna es escasa, provocando roce constante sufriendo el dedo una presion dorsal y frontal.
  • El tejido, es un tejido tipo mesh el cual provoca transpiracion al ser un tejido con estructura abierta y perforada, muy ligero y transpirable ideal para calzado deportivo, pero es un tejido que no protege y se deforma con la marcha provocando friccion y cizallamiento .
  • La plantilla que posee el calzado es muy blanda sin descarga en el primer radio y no controla las presiones aumentando el tiempo de apoyo del hallux.
  • Ausencia de suela tipo rocker, no poseen balancin anterior real por lo que el dedo gordo empuja mas tiempo en la fase final d ela marcha sobrecargandose continuamente.

Por lo que este tipo de calzado blando y cómodo para una persona diabética permite demasiado  movimiento y presión en el primer dedo que de forma continua con ausencia de la sensibilidad provoca una úlcera.

El conocimiento en calzado y sus características no es una moda, es una parte más del conocimiento necesario del personal encargado en cuidados del pie, aún más para aquellos profesionales que tratan o en aquellas personas que tienen alguna alteración tanto en sensibilidad, anatomía y/o alguna patología con afectación en los pies como la neuropatía, diabetes etc.

Por ello, no cualquier calzado por “bueno”, “caro” y que se pueda comprar en ortopedias es adecuado para cualquier pie, he aquí la importancia del conocimiento en los diferentes calzados existentes y las necesidades de cada persona, aun más en aquellas que padecen diabetes, deformidades u otras alteraciones que puedan ocasionar lesiones por presión en los pies.

Si tienes alguna patología en los pies y te interesa conocer más en profundidad no olvides consultar nuestras publicaciones:

Bibliografía:

  1. Márquez RP. El calzado adecuado como parte integral del tratamiento del paciente con diabetes. [Revista]. 2022;volumen:[páginas]. Disponible en: https://dialnet.unirioja.es
  2. Secretaría de Economía. NMX-A-238-SCFI-2019, Calzado–Calzado para personas con diabetes–Clasificación, especificaciones y métodos de prueba. Diario Oficial de la Federación; 25 oct 2019. México.
  3. Veintimilla Paguay EF, Campos Salinas TP, Ríos Elizalde AL, Quinche Suquilanda ÁM. Socks and shoes suitable for a patient with diabetes mellitus. Revisión bibliográfica. Ocronos. 2022;5(2):20.
  4. Sociedad Española de Diabetes (SED). Guía específica para calzado y descarga: basada en el informe del consenso “Calzado y descarga para el pie diabético: guía basada en la evidencia. Prevención y tratamiento de la ulceración” [Internet]. Madrid: SED; 2025 [citado YYYY MM DD]. Disponible en: https://www.sediabetes.org/wp-content/uploads/guia-calzado-y-descarga.pdf
  5. Cavanagh PR, Simoneau GG, Ulbrecht JS. Ulceration, unsteadiness, and uncertainty: the biomechanical consequences of diabetes mellitus. J Biomech. 1993;26 Suppl 1:23-40.
  6. Lavery LA, Vela SA, Fleischli JG, Armstrong DG, Lavery DC. Reducing plantar pressure in the neuropathic foot: a comparison of footwear. Diabetes Care. 1997 Nov;20(11):1706-10.
  7. Lázaro-Martínez JL, Aragón-Sánchez J, Álvaro-Afonso FJ, García-Morales E, García-Álvarez Y, Molines-Barroso RJ. The best way to reduce reulcerations: if you understand biomechanics of the diabetic foot, you can do it. Int J Low Extrem Wounds. 2014 Dec;13(4):294-319.
  8. Brown D, Wertsch JJ, Harris GF, Klein J, Janisse D. Effect of rocker soles on plantar pressures. Arch Phys Med Rehabil. 2004 Jan;85(1):81-6.
  9. Aragón-Sánchez FJ, Lázaro-Martínez JL. El pie de riesgo. Prevención de lesiones. En: Atlas de manejo práctico en el pie diabético. Madrid: EG Editores; 2004. ISBN: 84-2565-1.
  10. Reints R, Hijmans JM, Burgerhof JGM, Postema K, Verkerke GJ. Effects of flexible and rigid rocker profiles on in-shoe pressure. Gait Posture. 2017 Aug;58:287-93. doi:10.1016/j.gaitpost.2017.08.008.
  11. Mueller MJ, Strube MJ, Allen BT. Therapeutic footwear can reduce plantar pressures in patients with diabetes and transmetatarsal amputation. Diabetes Care. 1997 Apr;20(4):637-41.
  12. https://ortopedia.com/zapatos-postquirurgicos?srsltid=AfmBOop-yUnPyzu1sO4bwYg5fwvlFHRVIX13R_eOP1n-mvnTZQyP5AHo

 

 

Continuar leyendo

Tendencia

Si continúas usando este sitio, aceptas el uso de cookies. Más información

Los ajustes de cookies en esta web están configurados para «permitir las cookies» y ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues usando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en «Aceptar», estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar