Connect with us

Divulgación

“Pon ozono en mi herida” por María Gracia Ruiz Navarro

Published

on

By

Las heridas y úlceras crónicas constituyen, según el GNEAUPP (Grupo Nacional para el Estudio y Asesoramiento de Úlceras por Presión y Heridas Crónicas) un problema de salud de primer orden, con importantes repercusiones para los pacientes, en términos de deterioro de salud y calidad de vida, y para los sistemas sanitarios en términos económicos. Su incidencia, tomando como eferencia los Estudios Nacionales de Prevalencia de Úlceras por Presión promovidos por esta misma institución, se sitúa en un 8% en Atención Hospitalaria, un 9,1% en Atención Primaria y un 14% en Centros Sociosanitarios. Desde la aparición del papiro de Edwin Smith, en la XVII dinastía de Egipto, en el que se menciona el abordaje necesario y los principios anatómicos primordiales para la curación de heridas, la preocupación de los profesionales sanitarios por el conocimiento, tanto de los factores de prevención como de las estrategias de curación han sido una constante que ha caracterizado las profesiones como la enfermería. El proceso enfermero de abordaje de la integridad tisular y cutánea ha evolucionado desde el empirismo hacia una completa incorporación del método y conocimiento científico, dotado de mayor capacidad evaluadora y transparencia. La práctica clínica, a día de hoy, se caracteriza por un marcado dinamismo y complejidad, lo que determina la inevitable aparición de tendencias y actualizaciones, con un incremento de la inflación sanitaria, complejidad, tecnicidad y especialización.

Al respecto, los Centros Multidisciplinares de Úlceras Crónicas (CMUC), en sus centros de A Coruña, Málaga y Toledo han avalado, liderado por profesionales de enfermería, el uso de la terapia con ozono gaseoso para el tratamiento de úlceras crónicas. Lejos de la toxicidad que popularmente se atribuye al ozono, y con unas escasas excepciones provocadas por el discreto incremento de las cifras tensionales que su uso puede ocasionar en determinados perfiles de pacientes, se trata de un mecanismo terapéutico de múltiples vías de administración en función de las necesidades, descubierto en la Alemania de Werner von Siemens en 1857 y demostradas sus propiedades antioxidantes, inmunomoduladoras y germicidas en humanos, en el mismo país, durante la segunda mitad del siglo XX por Justus Baron von Liebig.

En el caso de las úlceras crónicas, en la clínica liderada por profesionales enfermeros especialistas en deterioro de la integridad cutánea, su administración se realiza con la ayuda de unas campanas de vidrio que permiten la emisión de ráfagas constantes de ozono y oxígeno a una concentración de 40 mgr/l durante períodos de 20 minutos, administrados con una frecuencia de tres sesiones semanales. Los beneficios de la aplicación de ozono directamente sobre la herida han sido demostrados desde el inicio de la aplicación; esta técnica en esta clínica hace dos años, evidenciándose un total de 47 casos de curación completa úlceras crónicas de evolución previa tórpida, un 75 por ciento de las cuales correspondían a pie diabético. La aplicación del ozono directamente sobre la herida destruye los patógenos anaeróbicos, aumenta la función de los leucocitos, revierte la hipoxia localizada por la ayuda del efecto estimulador del óxido nítrico, incrementa la elasticidad del glóbulo rojo, permitiendo una mayor penetración en la microcirculación y, por tanto, mejorando el riego sanguíneo, favoreciendo finalmente la síntesis del colágeno necesaria para la formación del tejido de granulación.

Se sigue avanzando para disminuir, más si cabe, los tiempos de remodelación de tejido cicatrizal, sobre todo en pacientes ancianos y/o diabéticos, por el impacto tanto emocional como en calidad de vida que este tipo de complicaciones generan. Difusión de este tipo de resultados impulsa a los profesionales especializados a continuar avanzando en esta patología de tan complicado abordaje pero que, sin duda, y secundado por los cambios en los patrones de morbi mortalidad, va a seguir siendo protagonista de muchos escenarios.

Fuente: http://www.newmedicaleconomics.es/

Continue Reading

Divulgación

Influencia del drenaje linfático – Manual tratamiento úlceras

Published

on

By

¿Qué es el Sistema Linfático?

El sistema linfático está formado por varios órganos y una serie de ?tubos? (vasos linfáticos) que, conectados entre sí, discurren por todas las regiones del cuerpo, de forma paralela al sistema arterio-venoso, transportando la linfa.
La linfa es un componente líquido que contiene en su mayoría agua y proteínas, junto con otras células y sustancias de deshecho (3).

El sistema linfático tiene dos funciones principales:

  • Función de defensa, por la presencia de linfocitos.
  • Eliminación de sustancias de deshecho (3).

¿Qué es el DML?

El linfedema, es una patología, en la que, se acumula líquido linfático en el espacio intersticial. Es ciertamente desconocida por muchos, pero a su vez es un gran obstáculo para quien lo padece (3). En fisioterapia, abordamos este tipo de patología con el drenaje linfático manual (DLM). El DLM es una técnica que mediante tracciones suaves de la piel ayuda a eliminar el exceso de linfa y líquido de los tejidos y hacer que vuelvan a los vasos linfáticos. El DLM dista mucho de un masaje tradicional, ya que es una técnica muy suave y que siempre se ejecuta traccionando sobre la piel y estirándola (3).

Existen dos tipos de linfedema, el linfedema primario, que se produce por una alteración del sistema linfático, y el linfedema secundario, que se produce cuando otra patología afecta al sistema linfático (3).

Atendiendo a la epidemiología, el linfedema más común en nuestro país es el secundario relacionado con el cáncer de mama, la incidencia varia según los estudios dependiendo sobretodo de la definición de linfedema del investigador y del tiempo de evolución desde el tratamiento del cáncer de mama (3).

Los estudios relatan, que las úlceras, sobretodo las venosas, suelen ir acompañadas de linfedema, que innegablemente afectará al desarrollo y curación de dicha úlcera (1, 4).

El tratamiento habitual durante un proceso ulceroso para tratar el linfedema, suele ser el tratamiento compresivo, no obstante la evidencia científica reciente, pone de manifiesto que el tratamiento mediante DLM acompañado de la terapia compresiva ayuda en el 95% de los casos (1, 2).

A la hora de realizar un tratamiento de drenaje de cualquier parte del cuerpo tanto tronco como miembros superiores o inferiores, siempre debemos ayudar a drenar dicha parte en su totalidad y no sólo en la zona donde podamos encontrar una úlcera.

El protocolo dictamina que se debe comenzar por el segmento del miembro más proximal (más arriba) y realizar las maniobras de drenaje siempre de distal a proximal, es decir, de abajo hacia arriba.

De esta manera, en caso de que tengamos que realizar un DLM en un paciente que sufra una úlcera en el pie, comenzaremos drenando el segmento del fémur, empezando desde la parte inferior hasta la superior, después, pasaremos a la rodilla, después a la zona de la tibia, desde la parte superior del tobillo hasta la parte inferior de la rodilla, y más tarde realizaremos las maniobras en el pie empezando por la zona de los dedos hacia el tobillo.

El tratamiento se realiza de esta manera para no colapsar los vasos linfáticos y siempre enfocado a conducir el linfedema hacia las ?cisternas? que existen en cada segmento. Existen varios protocolos desarrollados para realizar el DLM, el más comúnmente utilizado es el protocolo de Vodder (3).

Como en toda intervención en fisioterapia, previamente a dicho tratamiento, debemos realizar una completa anamnesis con todos los datos del paciente, un punto importante de la fase de valoración inicial en un caso de linfedema, es la realización de mediciones del miembro afecto con cinta métrica, este proceso se debe repetir durante el tratamiento para poder comparar al inicio, durante y al final del tratamiento.

Asimismo, una de las recomendaciones que debemos dar al paciente es el no utilizar prendas de ropa demasiado apretadas, ni joyería y/o bisutería que pueda comprimir una zona de paso de un vaso linfático (3).

Bibliografía

  1. Szolnoky G, Tuczai M, Macdonald JM, Dosa-Racz E, Barsony K, Balogh M, Szabad G, Dobozy A, Kemeny L.  Adjunctive role of manual lymph drainage in the healing of venous ulcers: A comparative pilot study.
  2. Ehmann S, Whitaker JC, Hampton S, Collarte. Multinational, pilot audit of a     Velcro adjustable compression wrap system for venous and lymphatic conditions.
  3. Del Río L. Linfedema de la clínica al tratamiento.
  4. Dalla Paola L, Faglia E. Treatment of diabetic foot ulcer: an overview strategies for clinical approach.

Autor

Jesús Ruiz Sánchez  Fisioterapeuta CMUC Madrid

Continue Reading

Divulgación

La eficacia del aceite ozonizado en pieles frágiles con o sin úlceras

Published

on

By

La eficacia del aceite ozonizado en pieles frágiles con o sin úlceras

Autores: Fondo Álvarez, E.; Gomez Jurado, R.; Cerame Pérez, S.; Santiso Casanova, E.; Burgos Lobato, R.; Rodríguez Mato, V.

Objetivo

Eficacia del aceite ozonizado en piel frágil, con o sin úlceras.

Método

Limpieza de la zona a tratar con jabón de ozono para eliminar restos de crema. Posteriormente se hidrata toda la piel frágil con aceite ozonizado. Se realiza cura húmeda de la lesión, si existiera, y vendaje compresivo en caso de úlcera vascular venosa. Valoración de la piel deteriorada mediante escala FEDPALLA para evolución del grade de deteriorro de la integridad cutánea.

Resultados

Buena evolución de las pieles frágiles y deterioradas, desde un grado IV (un mal pronóstico de epitelización) a un grado II y I (muy buen pronóstico).

Conclusiones

El aceite ozonizado utilizado en los casos ha permitido la restauración de la integridad cutánea, mejorando la piel frágil. Por su efecto germicida, evita posibles contaminaciones o aparición de nuevas úlceras, y por su efecto antiinflamatorio disminuye el picor, el eczema y el enrojecimiento cutáneo.

Una documentación elaborada por Centro Multidisciplinar de Úlceras Crónicas en colaboración con Laboratorios Ozoaqua.

Continue Reading

Divulgación

Eficacia de mezcla de crema composición principal de A. Hialurónico al 2% y Sulfadiazina argéntica 1% e hidrogel en pieles deterioradas y edematosas

Published

on

By

Introducción

Está demostrado que la adición de ácido hialurónico (AH) exógeno acelera el proceso de cicatrización y mejora la calidad de la cicatriz. La sulfadiazina argéntica previene la contaminación microbiana y mejora la capacidad cicatrizante del A. hialurónico.

Objetivo

Acción cicatrizante en úlceras y quemaduras de 1er y 2º g, con riesgo de infección.

Material y método

Se lava bien la pierna con agua estéril, esponja jabonosa de un solo uso y realiza fomento con solución polihexanida 0,1%, y se aplica usando como vehículo malla vaselizada en toda la pierna y se cubre con apósito de gasa tnt estéril. Se realiza vendaje compresivo. Cambio cada 48 horas.

Resultados

Mejoría total de la piel estropeada y frágil, así como cicatrización de las pequeñas úlceras y reducción del edema y por lo tanto mejoría de la calidad de vida del paciente al desaparecer la sensación de picor.

Conclusiones

El uso de la mezcla con crema de ácido hialurónico y sulfadiazina argentica ha conseguido la mejoría y estabilización total de las pieles deterioradas tanto con úlceras o sin ellas. Normalización de la piel perilesional.

Continue Reading

Tendencia

Copyright © 2017 Zox News Theme. Theme by MVP Themes, powered by WordPress.