En la entrada de esta semana hablamos sobre la dehiscencia de una herida quirúrgica (mencionada en algún caso clínico publicado anteriormente), sobre las causas y factores de riesgo, también os damos unas recomendaciones para tener en cuenta en el cuidado de una cicatriz durante los primeros dos años.
La dehiscencia de una herida quirúrgica es una complicación quirúrgica, que aparece cuando las capas de la superficie se separan o se abren por completo, suele ocurrir más frecuentemente en cirugías abdominales. Puede ocurrir tanto cuando aun se mantiene el material de sutura o inmediatamente después de retirarlo.
Tipos
Dehiscencia parcial. Cuando solo se separan las capas superficiales del tejido.
Dehiscencia total. Cuando todas las capas del tejido se separan (posiblemente se vean los tejidos subyacentes y los órganos, en peor de los casos y raramente pueden salir los órganos por la herida).
Esto puede aparecer cuando el esfuerzo o la tensión sobrepasan la resistencia de los puntos/grapas usadas para cerrar el corte. Puede ocurrir al toser, al levantar algo pesado, realizar ejercicios/movimientos que precisan esfuerzo, o simplemente cuando la cicatrización no es correcta.
Fases de cicatrización
Es importante conocer que la cicatrización de una herida es un proceso natural de nuestro cuerpo que se inicia automáticamente cuando la piel se lesiona (también conocido como “cascada de cicatrización”) para unir los tejidos dañados. Este proceso de curación se diferencia en varias fases:
Coagulación (homeostasis). Esta comienza inmediatamente en el momento de realizar el corte y tiene como objetivo parar la hemorragia.
Inflamación. Justo después de conseguir la coagulación inicia esta fase inflamatoria o defensiva, su objetivo es eliminar bacterias y material extraño (aparecen glóbulos blancos denominados neutrófilos), de esta forma se prepara el lecho de la herida para el tejido nuevo. Esta fase puede durar entre cuatro a seis días. Después de la intervención la herida puede presentar edema, enrojecimiento de la piel, calor o ser dolorosa al tacto.
Proliferación. Esta fase comienza una vez que la herida está limpia, el objetivo es regenerar el tejido y cubrir la herida. Aproximadamente dura de cuatro a 24 días.
Maduración (o remodelamiento). La última fase inicia entre una a dos semanas después de la intervención quirúrgica y puede durar hasta dos años. Tiene como objetivo conseguir un tejido optimo. Durante esta fase el nuevo tejido se fortalece y gana en flexibilidad poco a poco.
Tipos de cicatrización
También hay que mencionar los tres tipos de cicatrización:
Cicatrización de Primera intención. Es cuando se aproximan los bordes de la herida con suturas o adhesivos. Típico en heridas quirúrgicas, donde los bordes son limpios. Tiene como objetivo minimizar la apertura de la herida con el fin de facilitar la epitelización total.
Cicatrización de Segunda intención. También se le llama cierre por granulación, se emplea cuando una herida es grande o sus bordes son amplios o hay riesgo de infección. Es por cierre espontaneo, sin ayuda de métodos de acercamiento como suturas. La fase de proliferación es mas larga y la cicatrización total tarda más tiempo.
Cicatrización de Tercera intención. Es la combinación de los dos tipos anteriores, en heridas en las que no se puede realizar un cierre primario debido por ejemplo a una alta probabilidad de infección, entonces primero se deja la granulación del tejido y una vez que el lecho de la herida ha mejorado se procede a cerrar la herida con sutura.
Factores de riesgo
Factores de riesgo/causas que influyen en la cicatrización de una herida quirúrgica
Según localización
Dependiendo la localización y el tipo de cirugía, existen varias causas generalizadas para la aparición de una dehiscencia en la herida quirúrgica:
Infección de la herida.
Una vascularización insuficiente. El proceso de cicatrización precisa de glucosa y oxígeno.
Si existe una presión sobre los puntos de sutura.
Cuando el tejido o el músculo esta debilitado en la zona de la incisión.
La edad del paciente. Los cambios fisiológicos del envejecimiento pueden retrasar el proceso de cicatrización.
El tabaco influye en la cicatrización por la vasoconstricción, la disminución de la respuesta inflamatoria y al alterar el metabolismo del colágeno.
Esta enfermedad influye en la microvascularización, en la macrovascularización, en la producción de los factores de crecimiento, y altera la proliferación y la migración de los fibroblastos.
Nutrición deficiente. Por ejemplo, niveles muy bajos de vitaminas (en especial de C y A), zinc o magnesio.
La incisión quirúrgica se encuentra en una cicatriz anterior, o en una zona de la piel tratada con radioterapia.
No seguir las instrucciones postoperatorias (por ejemplo, levantar objetos pesados).
Error quirúrgico. Una mala elección de la técnica de cerrado o el uso incorrecto del material de sutura elegido.
Hay medicamentos que interfieren en el proceso de cicatrización (como los corticoesteroides, los agentes antineoplásicos y los antiinflamatorios).
En heridas quirúrgicas abdominales el aumento de presión por acumulación de líquido, intestinos inflamados, tos fuerte, esfuerzos o vómitos.
Otras enfermedades como enfermedad renal, cáncer, enfermedades inmunes, quimioterapia, etc.
Síntomas en una dehiscencia de herida quirúrgica
A continuación, posibles síntomas que podrían darse en estos casos:
Los puntos de sutura o grapas se rompen.
Una parte o la totalidad de la herida quirúrgica se abre.
Una sensación de tirantez o desgarro.
Signos de infección como fiebre, enrojecimiento, hinchazón, exudado con mal olor o escalofríos.
Supuración o sangrado de la herida, por norma general suele ser un liquido de transparente a rosado.
También hay que comentar posibles complicaciones de la dehiscencia de una herida quirúrgica:
Infección. Toda herida abierta corre riesgo de infectarse.
Evisceración de la herida, es decir, cuando los órganos internos salen del plano de la herida.
Diagnóstico
Existen varias pruebas que se pueden realizar:
Cultivos de la herida y del tejido para saber si hay una infección y así decidir su médico sobre el mejor tratamiento.
Análisis de sangre también para determinar si existe una infección.
Radiografías para determinar la extensión de la separación de la herida.
Ultrasonido o tomografía computarizada para detectar posibles seromas (acumulación de líquido).
Tratamiento
Medicamentos orales o vía intravenosa como antibioterapia (antibióticos si existe una infección) o analgésicos (para calmar el dolor).
Intervención quirúrgica para retirar el tejido contaminado/muerto (desbridamiento quirúrgico), realizar una resuturación o colocar una pieza temporal/permanente de malla (para realizar un puente en el espacio de la herida).
Realizar curas en ambiente húmedo por personal cualificado para cerrar la herida desde adentro hacia afuera.
Epitelización de la herida por terapia de presión negativa. El uso controlado de una presión subatmosférica y succión acelera la cicatrización de una herida al favorecer la vascularización y el desbridamiento de esta.
Prevención
Que hacer para prevenir una dehiscencia quirúrgica
La prevención ya empieza en el propio quirófano, el cirujano responsable conoce técnicas quirúrgicas sencillas (por ejemplo, el desbridamiento del tejido desvitalizado, el lavado de las heridas, evitar que los tejidos alcancen temperaturas elevadas) que disminuyen la inflamación postoperatoria y favorecen una adecuada cicatrización.
La elección de las saturas también es importante, se selecciona la técnica de sutura mas adecuada para realizar el cierre por primera intención.
El cirujano decidirá si es adecuado la administración de antibióticos antes y después de la cirugía.
La zona de la herida quirúrgica debe mantenerse siempre limpia.
Cumplir con las instrucciones posoperatorias del personal cualificado y que se le entregan al alta (como por ejemplo no levantar objetos pesados, no realizar esfuerzos, etc.).
No se debe mojar una herida en proceso de cicatrización en piscinas o en el mar, debido a que esto aumenta el riesgo de infección, lo que retrasaría la cicatrización y favorecería la aparición de complicaciones.
Retirar la sutura en el tiempo adecuado si son irreabsorbibles (no necesario si son reabsorbibles pues en este caso el cuerpo las disolverá) según instrucciones del cirujano.
¿Cómo cuidar una cicatriz?
No todas las pieles son iguales y no todas las personas tienen el proceso de cicatrización igual (ya sea por genética, mala alimentación, mala circulación o por enfermedades autoinmunes/crónicas).
Para acabar el artículo de esta semana y que esperamos os haya gustado, os dejamos algunas recomendaciones para mejorar los cuidados de la cicatriz durante los siguientes dos años:
Hidratar la cicatriz. Esto favorece a la elasticidad de la piel, consigue un color uniforme y un mejor resultado estético. Hidratar bien la cicatriz y la piel alrededor con aceites ozonizados, crema hidratante, aceite de rosa mosqueta, aloe vero, etc.
Un masaje de la cicatriz y de la piel circundante que puedes realizar al hidratarla. Esto ayuda a evitar que se formen adherencias entre diferentes planos y mejora el drenaje linfático interrumpido por la incisión quirúrgica (provoca la inflamación de los tejidos de alrededor). Por otro lado, ayuda a ablandarla y así evitar una reacción fibrosa excesiva.
Protección solar. Proteger la herida de los rayos solares. Las cicatrices recientes son muy vulnerables y pueden quemarse mas fácilmente. También puede provocar una hiperpigmentación postinflamatoria (la cicatriz y el resto de la piel alrededor se oscurece).
Secar bien la cicatriz. Las cicatrices pueden reblandecer con el contacto continuo con el agua (en especial si está caliente).
Seguir una alimentación equilibrada. Esta va a favorecer una correcta cicatrización y evitara posibles infecciones.
Dejar de fumar. Como hemos explicado anteriormente está demostrado que altera los mecanismos de la cicatrización (afectando la microcirculación, favoreciendo infecciones y la dehiscencia de las heridas).
Importante que en caso de aparecer alguna complicación acudir a tu médico.
Más información
Puedes encontrar más información interesante en estas entradas publicadas anteriormente en ulceras.info:
La eficacia del aceite ozonizado en pieles frágiles con o sin úlceras. Ver en https://www.ulceras.info/productos/la-eficacia-del-aceite-ozonizado-en-pieles-fragiles-con-o-sin-ulceras/?highlight=%22aceite%20ozonizado%22
Ocronos R. Complicaciones de las heridas quirúrgicas: factores de riesgo, prevención y tratamiento. Ocronos – Editorial Científico-Técnica [Internet]. 2021 [cited 2023 Jan 3]; Available from: https://revistamedica.com/complicaciones-heridas-quirurgicas/
Frazão A. Seroma: qué es, síntomas y tratamiento [Internet]. Tua Saúde. 2022 [citado 26 de enero de 2023]. Disponible en: https://www.tuasaude.com/es/seroma/
Salud N en. Una sutura es el material destinado a favorecer la cicatrización de una herida mediante el cosido quirúrgico de los bordes de la misma con objeto de mantenerlos unidos. ¿Sabes cuántos tipos de suturas quirúrgicas hay? ¡Te las enseñamos en esta infografía! 📝 ⬇⬇twitter.com/l4uye4ht7s [Internet]. Twitter. 2020 [citado 26 de enero de 2023]. Disponible en: https://twitter.com/ensaludnoticias/status/1330103793900539907
Millán C. Tratamiento de cicatrices Santander [Internet]. Clínica Dermatológica y Estética en Santander | Santanderma. Clínica Santanderma; 2017 [citado 26 de enero de 2023]. Disponible en: https://www.santanderma.com/dermatologia-estetica/cicatrices/