Conclusión:
El uso de sistemas de terapia de presión negativa en el manejo de heridas complejas nos parece un método fiable, eficaz y rápido para lograr una adecuada evolución de las mismas. Este sistema supone un ahorro en tiempo del profesional y menor gasto en material de curas. Dicho sistema minimiza el riesgo de maceración periulceral en heridas muy exudativas y reduce el riesgo de infección, incluso en localizaciones de riesgo como la del presente artículo. El empleo de dicha terapia MINO por su tamaño y peso es muy adecuada ya que permite al usuario puede permanecer en su domicilio todo el período que dure la recuperación de la lesión e incluso salir a la calle.
BIBLIOGRAFÍA:
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– Buendia Pérez, J. et al. Tratamiento de heridas complejas con terapia de presión negativa: Experiencia en los últimos 6 años en la Clínica Universitaria de Navarra, Pamplona (España). Cir. plást. iberolatinoam. [online]. 2011, vol.37, suppl.1 [citado 2018-02-23], pp.S65-S71. ISSN 1989-205