La cámara hiperbárica es un cilindro bastante amplio.
Tiene 3 aperturas que permiten una visibilidad amplia.
El paciente lo que va a notar cuando entre es una ligera presión, al igual que cuando bajamos una montaña o subimos a un avión, que es fácil de contrarrestar simplemente haciendo la maniobra de valsalva, que es la de soplar por la nariz, o tragando saliva.
Cuando presurizamos la cámara no dará un poco de calor, no excesivo; al igual que cuando despresurizamos, dará un poco de frío. Pero realmente lo que se siente en la cámara es confort absoluto, un poco de ruido; es un tiempo que pueden estar viendo su vídeo preferido con el sistema multimedia que tenemos y todo el tiempo en contacto con el teleoperador de cámara mediante un sistema de comunicación.