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¿Qué es la perniosis?

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Con el frío invernal aumentan los sabañones (perniosis). Hoy te explicamos qué son, por qué ocurren, quién tiene más riesgo, cómo prevenirlos y cuál es su tratamiento, tal y como recoge la literatura citada.

El frío y los sabañones

Con la llegada del invierno y la notable bajada de temperaturas de este año, aparecen problemas como la perniosis, más conocida como sabañones, provocados por el frío.

¿Qué es un sabañón?

Los sabañones son una inflamación dolorosa de pequeños vasos cutáneos que surge tras exposición repetida al aire frío (no helado). También llamados eritema pernio, pueden producir picor, manchas rojas, hinchazón y ampollas en manos y pies. Son más frecuentes desde finales de otoño hasta inicios de primavera, especialmente en invierno, y pueden afectar manos, pies, dedos, orejas o nariz.
Se distinguen dos formas: idiopática (sin enfermedad sistémica asociada) y secundaria (vinculada a diversos trastornos, principalmente lupus eritematoso).

Epidemiología

El eritema pernio es común en países con clima frío o templado y húmedo con invierno marcado (por ejemplo, Gran Bretaña, Francia o la costa norte de EE. UU.). Se observa con mayor frecuencia en mujeres jóvenes (15–30 años), aunque también aparece en niños y ancianos.

Clínica

Signos y síntomas habituales:

  • Pequeñas áreas enrojecidas pruriginosas, sobre todo en pies o manos.

  • Ampollas o úlceras posibles.

  • Edema cutáneo.

  • Sensación de ardor.

  • Cambios de color de rojo a azul oscuro con dolor.

Las lesiones pueden ser únicas o múltiples, a menudo simétricas y bilaterales, y adoptar forma de máculas, pápulas, placas o nódulos eritemato-violáceos sobre base edematosa; pueden ampollarse y ulcerarse, sin síntomas sistémicos.
Histología: edema en dermis papilar e infiltrado inflamatorio linfocitario perivascular superficial y/o profundo.

Eritema pernio primario (idiopático):

  • Agudo: aparece en piel sin vello a las 12–24 h tras ambiente frío y húmedo. Lesiones únicas o múltiples, simétricas y bilaterales; pápulas, máculo-placas o placas eritematosas/violáceas/parduzcas/amarillentas sobre base fría y edematosa, a veces descamativas, con posibilidad de ampollas y úlceras.

  • Crónico: tras exposición repetida al frío, con persistencia de las lesiones, cicatrización y atrofia; puede mantenerse tras la temporada fría o reaparecer con nuevas exposiciones (ese invierno o en años siguientes). Posibles cambios irreversibles: fibrosis, linfedema e hiperqueratosis.

Variantes clínicas:

  • Perniosis ecuestre (paniculitis ecuestre por frío): en glúteos y caderas de mujeres que cabalgan en invierno; pápulas/placas agrupadas que pueden ulcerarse.

  • Manos de frotador: combinación de aire húmedo y frío con trauma por frotado vigoroso en clima frío.

  • Perniosis papular: pequeñas lesiones agrupadas en caras laterales de dedos, a menudo con acrocianosis; clínicamente recuerda al eritema multiforme, sin sus cambios histológicos, y puede surgir todo el año.

  • Pernio inducido por fármacos: descrito con análogos de anfetaminas como fenfluramina y fentermina (adelgazantes).

  • Perniosis senil: lesiones más persistentes y, por lo general, con enfermedad arterial o sistémica de base.

¿Por qué se produce? Causas

La causa exacta no se conoce. El frío puede desencadenar perniosis en unos individuos y no en otros; puede aparecer de forma aislada en personas sanas o en el contexto de otras enfermedades.
Se han propuesto mecanismos como una respuesta anómala al frío con regulación deficiente del flujo cutáneo: vasoconstricción persistente de arteriolas profundas y dilatación de vasos superficiales (en lugar de la vasodilatación de rebote que mantendría la perfusión). La exposición al frío provoca vasoconstricción masiva y descenso de la temperatura cutánea (protege la temperatura central a costa de la piel).


La temperatura cutánea normal (≈ 33–35 °C) al caer por debajo de 31 °C induce vasoconstricción de arteriolas y vénulas, empeorando la conductividad térmica y aumentando la

La temperatura cutánea normal es de 33-35 °C que cuando cae a 31 °C o menos provoca la vasoconstricción de las arteriolas y las vénulas, que empeora la conductividad térmica y aumenta la pérdida de calor y la resistencia a la congelación cuando la piel está húmeda. El trauma inducido por frío produce daño vascular por la anoxia tisular, provocando una reacción inflamatoria secundaria.

La naturaleza y magnitud de la perniosis, al igual que otras lesiones por frío, dependen de la interacción entre el clima, las medidas protectoras y la producción metabólica de calor, así como otros factores como la edad, la raza, el sexo femenino, la malnutrición, un índice bajo de masa corporal, entre otros.

En definitiva, es una reacción anormal del cuerpo a la exposición al frío, seguida de recalentamiento; de forma que cuando se vuelve a calentar la piel fría, los vasos sanguíneos pequeños debajo de la piel pueden expandirse más rápido de lo que pueden soportar los vasos cercanos más grandes. Esto produce un efecto de cuello de botella y pérdida de sangre hacia los tejidos cercanos.

Factores de riesgo o predisponentes.(1–4)

Los factores que pueden aumentar el riesgo de padecer sabañones son:

  • El uso de ropa ajustada o que expone la piel al frío.Usar ropa y calzado ajustado en climas fríos y húmedos puede volverte más susceptible a los sabañones.
  • El sexo.Las mujeres son más propensas a padecer sabañones que los hombres.
  • Pieles frías y húmedas; son mas propensas a la aparición de sabañones.
  • Estar por debajo del peso apropiado.Las personas que pesan cerca del 20 % menos de lo que debería según su altura tienen un mayor riesgo de padecer sabañones.
  • El ambiente y la estación.Los sabañones son menos frecuentes en zonas más frías y secas porque las condiciones de vida y la ropa que se utiliza en estas zonas protegen más del frío. El riesgo es mayor en zonas de humedad alta y temperaturas frías, pero no heladas.
  • Tener mala circulación como una insuficiencia venosa crónica o Enfermedad periférica arterial.Las personas con mala circulación tienden a ser más sensibles a los cambios en la temperatura, lo que las hace más susceptibles a los sabañones, debiendo tener especial atención al curso y tratamiento del sabañón ya que pueden desencadenar en una herida o úlcera.
  • Padecer la enfermedad de Raynaud.Las personas con la enfermedad de Raynaud son más susceptibles a los sabañones que pueden llegar a camuflarse ya que la enfermedad de Raynaud causa diferentes tipos de cambios de color en la piel.
  • Padecer un trastorno autoinmune como por ejemplo el lupus; una enfermedad del tejido conectivo siendo el trastorno autoinmune más frecuente asociado a los sabañones, asi como otras enfermedades como la Artrosis, Artritis Reumatoide etc
  • Especial atención en pacientes que sufren de diabetes Mellitus, neuropatía diabética, Ya que la sensibilidad en Miembros inferiores esta disminuida por lo que la sensación de dolor no es captada por el paciente. Por ello es recomendable la inspección de los pies diarias y ante cualquier alteración acudir a consulta de podología o enfermería para la vigilancia y los cuidados necesarios.
  • Con frecuencia afecta en mayor medida a las mujeres que a los varones. A menudo también existe una predisposición familiar a desarrollar lesiones idénticas, sobre todo durante la adolescencia y en los adultos jóvenes.

Complicaciones.(1,4,5)

Por lo general, los sabañones mejoran por sí solos. Busca atención para vigilar y controlar la evolución si surgen complicaciones como:

  • Dolor es excepcionalmente intenso.
  • Si se sospecha que puedes tener una infección o si los síntomas no mejoran después de 1 o 2 semanas.
  • Si los síntomas continúan durante la temporada más cálida, consulta con el médico para descartar otras afecciones.
  • Si tienes diabetes o mala circulación, es posible que la curación se vea afectada. Ten cuidado y busca atención especializada.

Los sabañones pueden causar complicaciones si la piel se ampolla. Si eso sucede, es posible que tengas úlceras e infecciones. Además de ser dolorosas, las infecciones podrían poner en riesgo la extremidad o la vida si no se tratan.

Prevención. (1–4)

  • Evitar o limitar la exposición al frío.
  • Vestirse con varias capas de ropa suelta, y usa guantes y calzado abrigado e impermeable.
  • Cubrir lo posible toda la piel expuesta cuando salgas al exterior los días de frío.
  • Mantener las manos, los pies, y la cara secos y abrigados.
  • Mantener la casa y/o lugar de trabajo a una temperatura cálida agradable.
  • Calentar la piel expuesta al frío gradualmente, ya que calentarla de manera repentina la piel fría puede empeorar los sabañones.
  • Evitar el tabaco.

 

 

Tratamiento.(2–5)

El protocolo de tratamiento inicialmente se va a basar en tomar una serie de medidas que son básicas y un tanto generales.

Estas medidas básicas se van a centrar en proteger la zona lesionada siempre secas y calientes. Para ello el paciente debe hacer uso de guantes y de unos calcetines adecuados.

El tratamiento domiciliario se basa en la aplicación de crema hidro regenerante para prevenir y tratar los sabañones, con componentes como:

  • productos ozonizados; entre sus funciones destaca:
    • Aumenta la elasticidad.
    • Altamente emoliente (alisa y suaviza la piel).
    • Evita la aparición de manchas.
    • Frena la deshidratación.
  • Caléndula;
    • Cicatrizante.
    • Antiinflamatorio.
    • Antiséptico.
  • Urea; aumenta la capacidad de hidratación de la piel.
  • Centella asiática; acelera la cicatrización.
  • Extracto glicólico de manzanilla; contiene alfa-bisabolol con propiedades:
    • Antiinflamatorias.
    • Calmantes.
    • Cicatrizantes.

 

En definitiva, como prevención y tratamiento es recomendable el uso de una crema de alto poder hidratante y regenerador, que nutra, calme y regenere las pieles irritadas que esté especialmente indicada para manos y/o pies estropeados.

Pero si estas recomendaciones básicas y tratamiento tópico domiciliario no tienen un resultado positivo debemos tratarlos de manera interna, es decir, con tratamientos farmacológicos como la pentoxifilina, la hidrocloroquina y la nitroglicerina tópica parecen ser beneficiosos para el tratamiento de la perniosis crónica, aunque el tratamiento local más común es la betametasona tópica. Estos tratamientos farmacológicos, por un lado, van a aumentar la presión del paciente, del mismo modo el paciente va a ver mejoría en su circulación sanguínea, y, por último, este tratamiento va a favorecer la dilatación de los vasos sanguíneos.

El sabañón causa inflamación, dolor y sensación de quemazón. A veces, puede llegar a producirse necrosis o a surgir pequeñas úlceras. En tal caso habría que hacer un tratamiento con corticoides tópicos o incluso con antibióticos para evitar la sobreinfección.

Desde CMUC os damos unas recomendaciones básicas:

  • Evitar la exposición al frío.
  • Realizar ejercicio físico con regularidad.
  • Usar ropa aislante adecuada.
  • Prescindir del tabaco.
  • Incrementar la ingesta de alimentos con vitaminas A ya que ayudan a restaurar los tejidos dañados. Para proteger los capilares sanguíneos puedes añadir a tu dieta alimentos ricos en Vitamina C como el kiwi, la naranja, el limón o el brécol.
  • Incluye en la dieta especies tales como la cayena, la canela o la pimienta. Cocinar con estos condimentos ayuda a tu circulación, ya que son alimentos vasodilatadores.
  • Toma alimentos ricos en Vitamina E, como por ejemplo el aguacate, el brócoli o las espinacas. Estos alimentos ayudan a mejorar el riego sanguíneo.
  • Consumir alimentos ricos en vitamina D, estimulan la circulación.
  • Masajear las zonas propensas para estimular el flujo sanguíneo.
  • Aplicar cremas hidratantes que palíen la sequedad de la piel.
  • No exponer las manos ni los pies directamente a la estufa o al radiador pues los cambios bruscos de temperatura aumentan el riesgo de que se generen.

Pero recuerda evitar las verduras de hoja ancha ricas en vitamina K, como por ejemplo las acelgas, lechuga o espinacas, ya que su ingesta no es recomendable más de una vez en semana, porque no favorecen la insuficiencia venosa crónica o si estás en tratamiento con Sintrom o anticoagulantes debido a su acción directa sobre la coagulación en sangre.

 

Bibliografía.

  1. Sabañones – Síntomas y causas – Mayo Clinic [Internet]. [citado 30 de diciembre de 2020]. Disponible en: https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/chilblains/symptoms-causes/syc-20351097
  2. Bielsa Marsol I. Perniosis. Semin Fund Esp Reumatol. 1 de abril de 2012;13(2):55-61.
  3. Baker JS, Miranpuri S. Perniosis A Case Report with Literature Review. J Am Podiatr Med Assoc. marzo de 2016;106(2):138-40.
  4. Tobón MX, Rodríguez G. Eritema pernio: una enfermedad misteriosa. 2013;(1):14.
  5. Pie IV del. ▷ ¿Qué son los sabañones? Síntomas, causas y tratamiento 🔥 [Internet]. Instituto Valenciano del Pie. 2019 [citado 30 de diciembre de 2020]. Disponible en: https://institutovalencianodelpie.es/sabanones-sintomas-y-tratamiento/

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