Tratamiento
No existe cura para la tromboangeítis obliterante. El objetivo del tratamiento es controlar los síntomas y prevenir el empeoramiento de la enfermedad.
Una parte fundamental es que el paciente deje de fumar.
Aplicar calor y hacer ejercicio ligero pueden ayudar a aumentar la circulación.
La aspirina y los medicamentos que abren los vasos sanguíneos (vasodilatadores) pueden ayudar.
En casos muy serios, una cirugía para cortar los nervios que van al área (simpatectomía quirúrgica) puede ayudar a controlar el dolor.
En caso de que el paciente presente úlceras, el tratamiento a seguir es una terapia de ozono durante 40 minutos en dos ciclos de 15 minutos con un descanso de 5 minutos entre ciclos para favorecer la circulación y la cicatrización.
Curas húmedas proporcionando ambiente adecuada para promover el crecimiento del tejido, protegiendo la herida y previniendo la destrucción del tejido sano y protegiendo la piel perilesional usando ácidos grasos.
La amputación se reserva como última alternativa ante el fracaso de los tratamientos mencionados y cuando las úlceras evolucionan de manera tórpida o existe gangrena.