En general, las lesiones óseas se producen por traumatismos. Las fracturas por fragilidad ocurren raramente en niños, adolescentes, mujeres premenopáusicas, u hombres < 50 años con función gonadal normal y sin causa secundaria detectable, incluso en aquellos con baja masa ósea. Estos casos raros se consideran osteoporosis idiopática.
Debido a las diferencias en los mecanismos traumatológicos, en la incidencia de las fuerzas y en las propiedades biomecánicas de los huesos, se pueden presentar distintos patrones de fractura. El tratamiento de las fracturas puede efectuarse con métodos conservadores o quirúrgicos, cuyo objetivo es restaurar tanto la forma como la función.
Después de establecer el correspondiente diagnóstico clínico y de imágenes, las secuencias terapéuticas cruciales residen en la reposición anatómica de los fragmentos óseos con posterior inmovilización para permitir la cicatrización del hueso. La inmovilización puede conseguirse con medidas “externas” (férulas, escayolas, fijadores) o con osteosíntesis.
En función del tipo de punto de fractura se producen diferentes patrones de cicatrización ósea.
Durante la cicatrización, ha de producirse una neoformación ósea en el punto de fractura, la cual suele llevar a la restitución e integridad sin complicaciones. Es necesario elegir y adaptar la modalidad terapéutica adecuada en cada caso en particular. En este contexto, el seguimiento terapéutico, así como las estrategias de rehabilitación ocupan una relevancia en traumatología.
Por lo que la Prevención de fracturas es de vital importancia en estos pacientes.
Muchos pacientes mayores tienen riesgo de caídas por falta de coordinación, mala visión, debilidad muscular, confusión y por uso de agentes que producen hipotensión postural o alteran la sensibilidad. Los ejercicios de fortalecimiento central pueden aumentar la estabilidad. Es importante educar al paciente acerca del riesgo de caídas y fracturas, tomar medidas de seguridad en la vivienda, y desarrollar programas individuales para aumentar la establidad física y atenuar el riesgo para prevenir fracturas.
Así mismo es de suma importancia, el tratamiento con soporte ortopédico, analgésicos y (si hay espasmo muscular importante), calor húmedo y masajes. Los ejercicios de fortalecimiento central son útiles para los pacientes que tienen dolor y una fractura previa ya curada.
El dolor crónico puede aliviarse mediante un dispositivo ortopédico y ejercicios para fortalecer los músculos paravertebrales. Debe evitarse levantar cosas pesadas.
El reposo en cama debe ser mínimo y debe incentivarse la realización de ejercicios en bipedestación cuidadosamente diseñados para el paciente.
A modo resumen sobre la osteoporosis:
Los objetivos de la prevención son dobles: preservar la masa ósea y prevenir fracturas. Las medidas preventivas están indicadas en las siguientes condiciones:
- Mujeres posmenopáusicas
- Hombres mayores
- Pacientes que tienen osteopenia
- Pacientes que reciben corticosteroides sistémicos en altas dosis y/o durante largos períodos
- Pacientes con osteoporosis
- Pacientes con causas secundarias de pérdida ósea
- INFORMAR AL SANITARIO, especialmente al dentista, el uso de bibosfonatos, ya que pueden necrosis ósea durante algún proceso dental.
Las medidas preventivas para todos estos pacientes incluyen la ingesta adecuada de vitamina D y calcio, ejercicios en bipedestación, prevención de caídas, y otras formas de reducir el riesgo (p. ej., evitar el tabaco y limitar el alcohol). Además, se indica tratamiento farmacológico a pacientes que tienen osteoporosis o que tienen osteopenia si presentan un mayor riesgo de fractura y los que consumen glucocorticoides. La terapia con medicamentos incluye los mismos fármacos utilizados para el tratamiento de la osteoporosis.
Es de suma importancia educar a los pacientes y la comunidad acerca de la importancia de la salud ósea.