Soy diabético, ¿tengo que utilizar un calzado especial por ello? En este artículo contestaremos a esta pregunta tan frecuente.
No es raro ver a diario a personas diabéticas (y no diabéticas) utilizar un zapato inadecuado, por ejemplo, demasiado estrecho que oprima los dedos, con tacón excesivo en las mujeres, de un tejido de mala calidad, etc.
A veces nos dejamos llevar por la moda, preocupándonos de cómo es la forma del zapato, color, marca, etc., pero nos olvidamos de lo más importante: su funcionalidad.
Como hemos podido leer en posts anteriores, una persona con diabetes debe prestar un cuidado diario de sus pies y, por supuesto, utilizar un calzado que se adecue a sus necesidades.
Funciones que debe tener el calzado para diabéticos
- Evitar zonas de presión excesiva: como hemos visto, el pie del paciente diabético es muy susceptible de sufrir ulceraciones en la piel, por ello es imprescindible que el zapato alivie dichas áreas de presión para evitar este problema.
- Reducir el impacto del pie: es decir, tiene que evitar los impactos excesivos que se producen mientras caminamos y que ayude a reducir el movimiento dentro del calzado.
- Proteger el pie del frío, agua, humedad, roces, etc.
- Acomodar el pie y estabilizarlo: es muy importante esta función, ya que generalmente el pie del diabético sufre deformidades como dedos en garra, juanetes, amputaciones. Es importante que el calzado brinde estabilidad y evite el dolor cuando existan estas deformidades.