Conocer los tipos de exudados en heridas y saber diferenciar entre un exudado hemático, uno seropurulento o seroso te ayudará a entender mejor a qué te estás enfrentando y lo que tienes que hacer. En primer lugar hay comprender por qué se produce un exudado y entender cuándo estamos ante una señal de alerta.
Cuando se produce una herida, el cuerpo responde con una reacción inflamatoria para reparar el tejido dañado. Parte de esta respuesta incluye la formación de exudado, que cumple funciones clave:
Transporta células inmunitarias al foco de la lesión.
Contiene factores de crecimiento que estimulan la regeneración tisular.
Facilita la eliminación de células muertas y microorganismos.
Sin embargo, cuando el proceso inflamatorio se prolonga o la herida se cronifica, el exudado puede volverse perjudicial. Su exceso, o una composición alterada con altas concentraciones de enzimas proteolíticas y mediadores inflamatorios, puede dificultar la cicatrización y favorecer la colonización bacteriana. Así que es clave entender que mucho tiempo de exudado puede llegar a ser perjudicial. Saber por qué se origina un exudado es esencial para entender su tratamiento.
En heridas agudas, el exudado puede favorecer la regeneración. Pero en heridas crónicas o mal controladas, un exceso continuo de este líquido puede aumentar el riesgo de infección, dañar la piel perilesional e incluso generar en torno a la herida un entorno demasiado húmedo para que se produzca la cicatrización.
Por eso, en CMUC trabajamos bajo un protocolo propio en el que buscamos equilibrar el exudado, usando apósitos específicos, cremas y tratamientos coadyuvantes como el ozono, que nos ayudan a preservar la salud del lecho de la herida y de la piel circundante.
Tipos de exudado en heridas y en drenajes
Los tipos de exudado que nos podemos encontrar son cinco y son los siguientes:
Exudado Serosanguinolento: indica daño capilar
Exudado Seroso: indica que la curación va bien
Exudado Sanguinolento: daño en vaso sanguíneo
Exudado Purulento: infección bacteriana
Exudado Hemorrágico: lesión importante
Ahora nos detendremos más en cada uno de ellos para conocerlos en profundidad y dar más datos.
Exudado Serosanguinolento
Reconocerás este exudado al ver un líquido claro ligeramente más viscoso que el agua que está compuesto de células sanguíneas y líquido seroso. Su presencia indica un daño capilar y se suele presentar en heridas quirúrgicas o al cambiar un apósito de un trauma.
Exudado Seroso
Por lo general un líquido seroso indica que la curación procede de forma adecuada. El líquido seroso se encarga de limpiar los restos de células muertas de la piel.
Sanguinolento
Este exudado es acuoso y algo más rojizo porque contiene sangre. Su presencia indica un daño en un vaso sanguíneo.
Purulento
Este líquido viscoso es de color opaco, marrón o gris y es rico en glóbulos blancos, células inflamatorias y fístulas. Este exudado indica la presencia de una infección bacteriana.
Hemorrágico
Este sangrado es el más rojizo e indica una lesión más importante. Cuando se aprecia un sangrado rojizo intenso y más espeso que puede significar un daño en un vaso sanguíneo debido a una infección o trauma.
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