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La otra cara del COVID-19: Las Úlceras Por Presión

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El COVID-19 y las UPP

Como sabemos y escuchamos, uno de los problemas más graves como consecuencia del COVID es el síndrome de distrés respiratorio agudo (SDRA). El SDRA es una alteración aguda y severa de la estructura y función pulmonar que se caracteriza por hipoxemia severa, descenso de la capacidad pulmonar y de la capacidad residual pulmonar secundaria a una lesión inflamatoria de la membrana alvéolo-capilar que provoca aumento de la permeabilidad capilar pulmonar y en consecuencia edema pulmonar difuso. (1)

Al margen de tratar la causa desencadenante del SDRA, la hipoxemia severa que caracteriza al síndrome requiere que los pacientes sean ventilados mecánicamente para aumentar la oxigenación arterial. En la actualidad, además de una ventilación mecánica protectora se recomienda el posicionamiento de estos pacientes en decúbito prono (DP) como coadyuvante a la estrategia ventilatoria optimizando la distribución de la relación ventilación-perfusión.(1)

La posición en decúbito prono (DP) o también denominada decúbito ventral, se basa en la posición anatómica del cuerpo humano boca abajo y la cabeza de lado, con el cuello en posición neutra y miembros superiores extendidos pegados al tronco y con las palmas de la mano hacia arriba. Y las extremidades inferiores también extendidas con los pies en flexión neutra y pulgares hacia abajo.(2)

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En UCI, debido a los tratamientos administrados, que disminuyen el estado de conciencia de los pacientes por los anestésicos y sedantes, provocándoles la incapacidad para sentir estímulos dolorosos por la presión, así como la incapacidad de rotar a decúbito o solicitar ayuda, junto con la presencia de catéteres y dispositivos que puedan quedar mal colocados y provocar UPP. Es decir en UCI presentan limitación en la movilidad por el protocolo de mínima manipulación por el distrés respiratorio (2,3)

Los pacientes con COVID-19 admitidos en la UCI permanecerán en esta posición por un período aproximadamente de 16 a 18 horas, con descansos entre 8 y 6 horas durante 16 días aproximadamente. La OMS en su recomendación #8 recomienda mínimo de 12 a 14 horas, teniendo en cuenta que esta posición será la mejor estrategia para su asistencia ventilatoria, las áreas de mayor riesgo para presentar LPP son: (2,3)

  • Cara: Frente, nariz, pómulos, mentón, pabellón auricular
  • Tórax y miembros superiores: pectorales, glándulas mamarias, codos
  • Crestas ilíacas
  • Genitales masculinos
  • Miembros inferiores: rodillas, dorso de pies, artejos

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La responsabilidad de este cambio postural, al igual que la de todas las movilizaciones que se realizan a los pacientes, recae en el equipo enfermero que, para poder anticiparse y minimizar los riesgos, debe conocer las complicaciones relacionadas con este procedimiento, como son: pérdida de forma accidental de accesos vasculares, drenajes y sondas; lesión del plexo braquial; regurgitación y/o intolerancia a la nutrición enteral y alteraciones del estado hemodinámico y/o respiratorio, edema facial, palpebral y/o conjuntival y donde nos centraremos con motivo de esta entrada son las lesiones cutáneas; úlceras corneales y úlceras por presión.(1)

complicaciones-graves

En relación a los posibles factores relacionados con la aparición de UPP a pesar de que la media de horas en DP es superior en los pacientes con UPP, no hay diferencia significativamente y, por otro lado, se han registrado más UPP en aquellos pacientes que no han recibido un aporte nutricional adecuado, no observándose diferencia significativamente estadística.(1)

Por otro lado, existen estudios que evidencian que la malnutrición es un factor de riesgo de morbilidad, aumentando la tasa de infecciones, estancia en UCI, días de ventilación mecánica, dificultad para la cicatrización de heridas y aumento de la mortalidad, así como existe evidencia científica sobre la influencia del soporte nutricional para obtener mejores resultados clínicos.(1)

Los suplementos nutricionales y la ayuda a la cicatrización de las UPP

En nuestras clínicas, recomendamos suplementos nutricionales ya que intervienen en la cicatrización de las heridas por dos conceptos:

  1. La malnutrición aumenta el riesgo de complicaciones asociadas con las heridas.
  2. Sea en forma de soporte nutricional o suplemento de un único nutriente, mejoran y aceleran la respuesta en la cicatrización.

Suplementos recomendados.

BALNIMAX

Es un complemento alimenticio que, mediante la acción sinérgica de sus componentes, aporta nutrientes específicos para favorecer la cicatrización de las úlceras cutáneas, además de promover, por su potente acción antioxidante, un entorno favorable para su curación. Asimismo BALNIMAX, gracias a la actividad de sus componentes, favorece el restablecimiento del correcto funcionamiento del sistema nervioso.(4)

Se aconseja tomar 1 comprimido 2 veces al día con las principales comidas.

Su composición se basa: Ácido α-Lipoico (Potente antioxidante, conocido también por su actividad como coenzima del metabolismo celular, que a la vez que restablece otros antioxidantes, como la Vitamina E, la Vitamina C y el glutatión, interviene y promueve importantes ciclos metabólicos, como la producción de ATP), L-Arginina (Aminoácido semiesencial, sustrato en la síntesis de proteínas y precursor de otros metabolitos celulares importantes, como el óxido nítrico (potente vasodilatador), la L-prolina (sustrato para la síntesis de colágeno) y las poliaminas, que estimulan la proliferación celular.), L-Metionina (Aminoácido azufrado esencial, con propiedad antioxidante e importante para el correcto funcionamiento del metabolismo y crecimiento celular.), Vitamina E (Antioxidante que actúa neutralizando la acción de los radicales libres, evitando así las lesiones por isquemia, e interviniendo en la regeneración de tejidos.), Complejo Vitamínico B (Ácido pantoténico, Tiamina, Riboflavina, y Piridoxina) que contribuye en la maduración del colágeno e interviene en el metabolismo de los carbohidratos, grasas y proteínas, así como en el transporte de oxígeno y en la asimilación de los nutrientes por parte de las células nerviosas y Selenio.

ADVANCE NM Arginina, glutamina y HMB

Es un aminoácido condicionalmente esencial. Su suplementación promueve la cicatrización de heridas, aumentando la resistencia a la rotura y la deposición de colágeno cicatricial.

Alrededor del 50% de la arginina ingerida se libera en la circulación portal y el resto se usa directamente en el intestino delgado. La arginina circulante es un sustrato para el metabolismo de proteínas y colágeno en tejidos extrahepáticos.

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El riñón metaboliza la citrulina (el principal precursor de la arginina) en arginina y la exporta a la circulación sistémica. La arginina estimula la síntesis de proteínas, la función de los linfocitos T y regula la actividad del óxido nítrico (NO).

Se ha sugerido que la presencia de NO producido a partir de la arginina ayuda a la transición de una herida desde la fase inflamatoria aguda a la fase proliferativa de la curación de heridas. Barbul et al., demostraron que los efectos beneficiosos de la arginina en la cicatrización de heridas están relacionados, en parte, con las acciones secretoras de las hormonas mediadas por genes de la arginina (hormona del crecimiento, prolactina, insulina y glucagón).(5)

Nutramil Complex Proteina

Es un alimento para usos médicos especiales.

La preparación es una composición de nutrientes esenciales: proteínas, carbohidratos, grasas, vitaminas, micro y macroelementos (incluidos minerales en forma de quelatos de aminoácidos Albion® altamente digestibles).

Es un complemento de la dieta diaria. Este producto incluye tres fuentes de proteína de alto valor de cinética de absorción variable: concentrado de proteína de suero, caseinato de calcio y aislado de proteína de suero.

nutramil

Las maltodextrinas de maíz son la fuente de carbohidratos en el producto y, al igual que las proteínas, exhiben una tasa de absorción variable. Los aceites vegetales son una fuente de grasas que aportan triglicéridos de cadena larga (LCT), ácidos grasos esenciales y triglicéridos de cadena media (MCT), que constituyen una fuente de energía fácilmente disponible para las personas para quienes es esencial, es decir personas desnutridas o debilitadas. La lipasa y la bilis no son necesarias para la digestión de los triglicéridos de cadena media (MCT), que es de vital importancia, entre otros, en pacientes con trastornos funcionales del páncreas, que ocurren con una absorción deficiente de grasas. Un producto sin gluten y bajo en fibra. Clínicamente sin lactosa.(6)

En relación a la elevada incidencia de UPP, los resultados obtenidos describen la aparición de UPP de grado 2 y 3 en un 27,58 y 10,34% respectivamente de los pacientes en DP. Otro aspecto para tener en cuenta en relación con los resultados obtenidos de UPP sería el tiempo de permanencia en DP ya que en la actualidad no hay una recomendación con base científica sobre el tiempo que debe permanecer el paciente en dicha postura, aunque algún artículo publicado recientemente sí marca una tendencia a ampliar los periodos de permanencia en DP.(1,7,8)

De acuerdo con la posición ordinal en el porcentaje de eventos adversos de las lesiones por presión dentro de todos los eventos adversos, los autores de dicho estudio destacan que estas han pasado de un 3,6% en el estudio ENEAS a un 14% en su estudio durante la pandemia de COVID-19, es decir un 388% de incremento.(7,9)

Como conclusiones, y a pesar de las dificultades y la infra notificación de las lesiones por presión (si comparamos con los estudios nacionales de prevalencia del GNEAUPP), podemos afirmar qué bajo la óptica de las lesiones por presión como evento adverso de Seguridad del Paciente, realmente nos encontramos con una epidemia dentro de la pandemia.(9)

Reconocer de manera temprana la aparición de lesiones por presión (LPP) es primordial para disminuir las posibles complicaciones y secuelas que empeoren la condición general de la salud, comprometiendo aún más la vida del paciente. Debemos garantizar unos cuidados idóneos en el cuidado y tratamiento de las lesiones en la piel de los pacientes para así disminuir al máximo los efectos negativos y que éstos no tengan secuelas.(3)

A su vez, no podemos olvidarnos de otro de los síntomas que afectan directamente a estos pacientes y a la integridad cutánea como es la diarrea. Hay evidencia que nos ofrece una posible relación directa de transmisión fecal del COVID. Es por ello por lo que está indicado el uso de sondas rectales de colección fecal en conjunto con otras terapias, para así primero evitar el re-contagio y segundo mantener la piel de la zona limpia, aislando de la humedad y sin riesgo de perder su integridad desembocando en una UPP.(2)


Lesiones por humedad

Entre los síntomas que presentan los pacientes con COVID-19 están las altas temperaturas corporales, posible soporte vasopresor, edad (adulto mayor) y presencia de comorbilidades como es la Diabetes Mellitus, situaciones que aumentan el riesgo de sufrir lesiones por presión a los pacientes en cuestión, por lo tanto se debe prestar especial atención a quienes cumplen estos factores de riesgo, brindar una valoración concienzuda y exhaustiva, de manera que se establezcan planes de atención y cuidado individualizados, realizar seguimiento a su cumplimiento y así lograr los resultados propuestos.

Recomendaciones prevención UPP posición DP (2,3)

posicion-dp

  1. Se debe dar especial importancia a la rotación de la cabeza cada 2 horas como mínimo, igual tener en cuenta la rotación de la fijación de TET cada 24 horas, para evitar lesiones por presión causadas por el dispositivo médico específicamente en comisuras labiales. Es importante aplicar protector cutáneo antes de colocar cualquier adhesivo, para evitar daños en la piel por el uso de adhesivos sanitarios; las MARSI. (Medical Adhesive- Related Skin Injuries).
  2. Evitar en la medida de lo posible, de ser necesario redistribuir peso, dispositivos médicos, considere uso de apósito profiláctico, considere realizar el cambio si se daña, se desplaza, se despega o se encuentra excesivamente húmedo.
  3. Puntos importantes a proteger (morfología del paciente, prominencias óseas).
  4. Si no se dispone de dispositivos médicos se pueden utilizar almohadas y cojines que proporcionen la redistribución del peso corporal del paciente, y ubicarlos en el abdomen, muslos y pantorrillas para liberar las prominencias óseas de la presión, tales como tórax, crestas ilíacas, rodillas y dedos de los pies. Estos implementos deben removerse cada dos horas para permitir la perfusión tisular y se debe verificar que el paciente mantiene una adecuada alineación corporal. Los cojines y almohadas deben ser preferiblemente ser viscoelastico o memory foam.
  5. Colocar los brazos en una postura de nadador de modo que el brazo que se encuentra hacia arriba esté en una posición neutral sobre la cabeza y el otro brazo esté hacia abajo paralelo al cuerpo en una posición de confort (la cabeza debe estar alejada de la dirección de la parte superior del brazo) para prevenir el daño del plexo braquial. Es necesario alternar la posición del brazo cada 4 horas evitando el hiperextensión del hombro.
  6. Es importante tener en cuenta las superficies especiales para el manejo de la presión o SEMP, dotar las unidades de cuidados intensivos están importante un ventilador como un adecuado colchón para que cuando estos pacientes se recuperen no presenten lesiones en la piel, que causarían secuelas de por vida (cicatrices, deformidad, etc.). El colchón ideal sería uno de aire alternante en su defecto se podría utilizar un colchón memory foam, y sobre este un sobre colchón de aire alternante con motor donde se pueda programar de acuerdo al peso del paciente, evitar mucha ropa de cama en lo posible una sábana y otra de movimiento, utilizar cojines de acuerdo al área a liberar o aliviar la presión que cuenten con forros de material PVC que es de alta resistencia, no aumenta la temperatura, es impermeable permite la desinfección inmediata.

Desde CMUC nos gustaría mostraros la otra cara del COVID con pacientes que han acudido a nuestras clínicas, tras haber requerido ingreso por covid-19 y con necesidad de tratamiento. Lo que falla es la prevención, pero entendemos que debido al COVID, la prevención pasa a un segundo plano, por ello creemos necesario de informar a cuidadores y familiares sobre la importancia de la prevención y tratamiento de aquellos pacientes que salen de un ingreso prolongado, en los que las secuelas del COVID-19 dificultan la movilidad y así, puedan evitar desde su domicilio la aparición de una UPP, o evitar el empeoramiento promoviéndolos mediante los siguientes cuidados generales:

  • Se debe revisar la piel, por lo menos una vez al día. Cualquier área que permanezca enrojecida, tras unos minutos de haber cambiado de postura, tiene que llamar su atención.
  • Fijarse bien en las zonas típicas de presión: talones, glúteos, espalda, codos y parte posterior de la cabeza.
  • Mantener la piel limpia y seca. Debe usarse jabones que no irriten la piel. Use agua tibia, no muy caliente. Si tiene Herida utilizar suero fisiológico o agua estéril.
  • Usar ropa de cama que sea de tejidos naturales. Mantenga la ropa seca, limpia y sin arrugas.
  • Colocar en las zonas típicas de presión protectores o apósitos acolchados.
  • No realizar masajes sobre prominencias óseas.
  • No utilizar sobre la piel ningún tipo de alcohol.
  • Aplicar cremas hidratantes procurando que se absorban completamente. Evitar la sequedad de la piel: use cremas o aceites hidratantes; recomendamos la gama de productos ozonizados.
  • Evitar el aire frío o seco, así como el calor en exceso ya que provoca sudoración y humedad pudiendo provocar lesiones y/o erupciones en la piel.
  • Evitar la humedad de la orina, heces, sudor o supuración. Cuando esto ocurra debe limpiar muy bien la piel, secándola luego con un paño, nunca frotando. Recomendamos el jabón de ozono por sus propiedades higienizantes.

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La eficacia del aceite ozonizado en pieles frágiles o ulcerosas

Para el aseo en seco, recomendamos distintos productos que pueden localizar pulsando sobre las imágenes situadas bajo este texto.

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Usar medidas para controlar la incontinencia de esfínteres: pañales, sondas, colectores, etc… y el cambio de ellos cada vez que sea necesario así evitaremos contaminación de las ulceras, así como la aparición de lesiones por humedad.


Lesiones por humedad

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A los pacientes encamados es necesario, cada 2-3 horas, moverles alguna zona, haciéndolo, siguiendo un orden, normalmente según las agujas del reloj.


Zonas más comunes UPP


Úlceras por presión UPP

En pacientes que permanecen largo tiempo sentados, si es posible, es conveniente enseñarle a se movilice cada 12-30 minutos, si no es posible realizaremos nosotros los cambios posturales.

  • Procurar mantener la alineación corporal para así distribuir el peso de manera uniforme.
  • Evitar el contacto directo de las prominencias óseas entre sí, por ejemplo tobillos, rodillas, etc.
  • Evitar el arrastre, si tiene que moverlo pida ayuda a otra persona para no arrastrarlo por la cama.
  • Si es necesario eleve la cabecera de la cama lo mínimo posible y durante el tiempo mínimo preciso.
  • Usar dispositivos que disminuyan al máximo la presión: cojines, colchones anti-escaras, taloneras etc son materiales complementarios, no sustituyen nunca a los cambios posturales.

Prevención UPP mediante taloneraTaloneras MAXXCARE PRO Evolution

Webinar completo sobre los cuidados de las UPP

Pulsa aquí para ver el webinar

El COVID-19 y la incidencia en la aparición de las UPP

observamos una incidencia en la aparición de UPP, sino también un elevado índice de pacientes que han empeorado tras el inicio del COVID -19 por la falta de tratamiento / seguimiento. Os mostramos algunos ejemplos usuales.

Las imágenes abajo mostradas, realizaron ingreso con piel intacta:

Tras 1 mes de hospitalización; UPP sacro Grado V
Tras 1 mes de hospitalización; UPP sacro Grado V
Tras 2 semanas de ingreso UPP trocánter Dcho grado V.
Tras 2 semanas de ingreso UPP trocánter Dcho grado V.
Tras dos meses de ingreso UPP de grado IV en trocanter D
Tras dos meses de ingreso UPP de grado IV en trocanter D
Tras dos meses de ingreso UPP sacro grado IV + DAI
Tras dos meses de ingreso UPP sacro grado IV + DAI
Tras 2 semanas de Ingreso UPP No estadiable Trocanter Izq
Tras 2 semanas de Ingreso UPP No estadiable Trocanter Izq
Tras 3 meses de evolución UPP grado 2 zona occipital
Tras 3 meses de evolución UPP grado 2 zona occipital
Tras dos semanas de ingreso hospitalario UPP Grado I oreja D
Tras dos semanas de ingreso hospitalario UPP Grado I oreja D
Tras 2 semanas de ingreso hospitalario UPP no estadiable espalda
Tras 2 semanas de ingreso hospitalario UPP no estadiable 
No solo observamos una incidencia de UPP desde el que comenzó el COVID – 19, también en úlceras de cualquier etiología, observándose una mayor incidencia en las lesiones venosas por lo que recomendamos visitar los siguientes enlaces de información:

Problemas en los miembros inferiores

Desde CMUC, ponemos solución, tras el diagnóstico y valoración de la lesión, estableciendo un plan de cuidados y tratamiento personalizado, ya que las úlceras SÍ tienen solución.

Para conocernos mejor, os invitamos visitar nuestra pagina web, donde conocerás a nuestro equipo y nuestros tratamientos.

Bibliografía

  1. Jové Ponseti E, Villarrasa Millán A, Ortiz Chinchilla D. Análisis de las complicaciones del decúbito prono en el síndrome de distrés respiratorio agudo: estándar de calidad, incidencia y factores relacionados. Enferm Intensiva. 1 de julio de 2017;28(3):125-34.
  2. Casanova PL. Guía para la prevención y tratamiento de las lesiones por presión en pacientes criticos en decúbito prono. [Internet]. GNEAUPP. 2020 [citado 21 de enero de 2021]. Disponible en: https://gneaupp.info/guia-para-la-prevencion-y-tratamiento-de-las-lesiones-por-presion-en-pacientes-criticos-en-decubito-prono/
  3. Casanova PL. MANEJO DE LA PIEL EN PACIENTES COVID-19: PROTOCOLO PIEL SANA EN UNIDADES DE CUIDADOS INTENSIVOS.1a parte [Internet]. GNEAUPP. 2020 [citado 21 de enero de 2021]. Disponible en: https://gneaupp.info/manejo-de-la-piel-en-pacientes-covid-119-protocolo-piel-sana-en-unidades-de-cuidados-intensivos/
  4. Verdú Soriano J, Segovia Gómez T, Bermejo Martínez M, López Casanova P, Arboledas Bellón J, Carrasco Herrero JMa, et al. Efecto de un suplemento nutricional específico (Balnimax®) en la cicatrización de úlceras de la extremidad inferior de etiología venosa y úlceras por presión. Gerokomos. marzo de 2016;27(1):27-32.
  5. Nutrición en el proceso de curaciónde heridas: Una revisión narrativa [Internet]. [citado 21 de enero de 2021]. Disponible en: https://www.smimport.com/blog/nutricion-en-el-proceso-de-curacionde-heridas-una-revision-narrativa-n49
  6. Proteína del complejo Nutramil [Internet]. [citado 21 de enero de 2021]. Disponible en: https://en.olimp-labs.com/nutramil-complex-protein
  7. Estudio nacional sobre los efectos adversos ligados a la hospitalización (ENEAS). :170.
  8. Guérin C, Reignier J, Richard J-C, Beuret P, Gacouin A, Boulain T, et al. Prone positioning in severe acute respiratory distress syndrome. N Engl J Med. 6 de junio de 2013;368(23):2159-68.
  9. dice CB. Constatando con cifras la epidemia de lesiones por presión como consecuencia de la primera fase de la pandemia de COVID-19 en España. [Internet]. Blog personal de Joan Enric Torra-Bou. 2020 [citado 21 de enero de 2021]. Disponible en: http://sapiensjetorrabou.com/constatando-con-cifras-la-epidemia-de-lesiones-por-presion-como-consecuencia-de-la-primera-fase-de-la-pandemia-de-covid-19-en-espana/

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¿Por qué duelen las úlceras?

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En nuestra consulta, una de las preguntas habituales es ¿por qué duelen las úlceras o las heridas crónicas? A lo que siempre respondemos: las heridas, sean como sean, tengan o no un gran tamaño, tengan o no infección, curen o no, siempre duelen, aunque los dolores se pueden intensificar o ser diferentes según el curso que lleve la herida.

¿Por qué duelen las úlceras y las heridas crónicas?

Existen diferentes factores que hacen que una herida duela más o menos, independientemente del umbral del dolor o capacidad de tolerancia al dolor de cada persona, como lo son:

  1. Estimulación de terminaciones nerviosas.

Las úlceras afectan la piel o mucosa. Si alcanzan áreas donde hay muchas terminaciones nerviosas, el dolor es inevitable, como son la boca, los genitales o la piel expuesta, que están repletos de nervios, por lo que las úlceras ahí suelen ser muy dolorosas.

  1. Inflamación activa.

Una úlcera con inflamación activa produce sustancias químicas como prostaglandinas que sensibilizan los nervios, por lo que genera sensación de ardor, escozor y/o dolor punzante.

  1. Infección.

Cuando una herida se infecta por bacterias, virus u hongos, se agrava la inflamación, lo que aumenta el dolor.

Todos estos factores ayudan a explicar por qué duelen las úlceras y las heridas crónicas, incluso cuando la lesión no parece muy grande o visible.

  1. Dolor en las úlceras venosas.

Las úlceras vasculares venosas, úlceras venosas o por insuficiencia venosa, duelen por múltiples mecanismos fisiopatológicos, los cuales están relacionados principalmente con una mala circulación, una inflamación crónica y un daño del tejido provocados por el mal retorno de la sangre al corazón, acumulándose la sangre en las venas, y eso genera inflamación y daño en los tejidos.

Tipo de dolor : ardor, pesadez, molestia constante localizado en la parte interna del tobillo o pierna con una Intensidad que va de moderada a severa, no tolerando bien estar de pie y especialmente el dolor se agrava cuando hay infección o con vendajes mal colocados o inadecuados.

Existen medidas que alivian el dolor en lesiones venosas, como elevar la pierna, mantener una compresión adecuada mediante vendajes de compresión adecuada o medias de compresión.

¿Por qué duelen las úlceras venosas?

  1. La inflamación crónica del tejido debido a la hipertensión venosa sostenida produce extravasación de líquidos, proteínas y células inmunes, lo que desencadena una inflamación continua, la cual estimula las terminaciones nerviosas locales, provocando un dolor persistente, ardor o escozor.
  2. Isquemia relativa o hipoxia. Aunque no es una úlcera arterial, los tejidos ulcerados no reciben oxígeno adecuadamente, por lo que la hipoxia aumenta la acidosis local (ambiente ácido), que activa los receptores del dolor.
  3. Infección secundaria. Muchas úlceras venosas se infectan con bacterias, lo que agrava el dolor por la liberación de toxinas, pus, y aumento de la inflamación, entre otros factores.
  4. Presión o posición. El dolor puede empeorar al estar de pie o con las piernas colgando, porque aumenta la presión venosa, aliviando el dolor al elevar las piernas, ya que se favorece el retorno venoso.

Por lo que, al tratar la causa, mejorando el retorno venoso mediante la compresión y controlando el edema, aliviamos el dolor, que puede verse disminuido si lo conjugamos con la toma correcta de analgésicos.

Así como también podremos controlar el dolor evitando infecciones mediante la higiene, apósitos antimicrobianos si es necesario, es decir, si realizamos unos cuidados avanzados de heridas mediante el desbridamiento, apósitos especializados y terapia compresiva, las lesiones venosas van a provocar menos dolor.

  1. Daño directo de la piel y tejido subcutáneo debido a las enzimas inflamatorias y productos de degradación tisular que causan necrosis parcial y activan receptores nociceptivos, sintiendo un dolor agudo o punzante.

 

         2. Dolor en las úlceras isquémicas.

Son lesiones cutáneas causadas por una reducción severa o interrupción del flujo arterial hacia una zona del cuerpo, típicamente en las extremidades inferiores (dedos del pie, talones o borde externo del pie). Son comunes en personas con enfermedad arterial periférica (EAP).

¿Por qué duelen las úlceras isquémicas?

  1. Isquemia del tejido es lo mismo que hipoxia severa debido a la falta de sangre arterial que impide el aporte de oxígeno y nutrientes, lo que provoca una muerte celular, una acumulación de metabolitos ácidos (como el ácido láctico), activándose los receptores de dolor (nociceptores), provocando un dolor intenso, profundo y persistente.
  2. Inflamación y necrosis debido al daño isquémico que genera una respuesta inflamatoria intensa, liberando mediadores como prostaglandinas y bradiquininas, que sensibilizan aún más las fibras nerviosas, que aumentan el dolor si existe una necrosis seca o húmeda.
  3. Dolor de reposo arterial. Habitualmente, el dolor suele empeorar en reposo, en la cama o estando con las piernas elevadas, porque se reduce el flujo sanguíneo sin ayuda de la bomba muscular, por lo que muchas personas deben dormir con la pierna colgando para aliviar el dolor; por ello no pueden dormir en la cama y lo hacen generalmente en el sillón o en cama con la pierna colgando.
  4. Estimulación de fibras nerviosas superficiales, ya que la piel está más fina y debilitada, y la exposición de terminaciones nerviosas en zonas ulceradas o necróticas intensifica la sensación de dolor.

¿Cómo es el dolor de las úlceras isquémicas?

El tipo de dolor de las úlceras isquémicas es intenso, punzante, profundo y persistente.

Este dolor se localiza principalmente en los dedos, talón y el borde del pie, es decir, las zonas distales. Suele agravarse tras la elevación de la pierna, durante el reposo nocturno. En los casos más avanzados, el dolor puede acompañarse de frialdad en la extremidad, piel delgada, pulsos débiles o ausentes y una coloración pálida o negruzca.

Para aliviarlo, colgar la pierna puede favorecer el flujo sanguíneo gracias al efecto de la gravedad.

Cuando el dolor es muy intenso, puede ser necesario recurrir a opioides.

  1. Dolor en las úlceras por presión.

Las úlceras por presión (UPP) o lesiones por presión (LPP) o úlceras por decúbito son lesiones localizadas en la piel y tejidos subyacentes causadas por una presión continua, generalmente sobre prominencias óseas como lo son talones, caderas, sacro…  En aquellas personas que tienen una movilidad reducida, como personas encamadas o aquellas que padecen lesiones medulares, entre otras.

Aunque también surgen úlceras en zonas de fricción (como en los pies por el calzado, colocación de escayolas etc.) que pueden doler más aún por el contacto constante. Sin embargo, si hay daño nervioso o disminución de la sensibilidad, no causan dolor al inicio.

¿Por qué duelen las úlceras por presión?

  1. Por la isquemia tisular sostenida debido a presión constante que comprime capilares y reduce el flujo sanguíneo, provocando hipoxia y necrosis, esto activa los receptores del dolor en los tejidos dañados.
  2. Por la inflamación aguda y crónica debido a la muerte celular que activa una respuesta inflamatoria con liberación de prostaglandinas, bradiquinina y sustancia P que aumentan la sensibilidad al dolor en la zona.
  3. Por la infección a la que las lesiones por presión son propensas, lo que intensifica el dolor debido a la presencia de pus, descomposición de los tejidos y la liberación de toxinas bacterianas.
  4. Por la exposición de terminaciones nerviosas, como ocurre en estadios avanzados como los grados III o IV en la clasificación de las lesiones por presión, el daño puede llegar a músculo, hueso o nervios expuestos, provocando dolor severo, punzante o irradiado.
  5. Por factores mecánicos externos como el roce, fricción, humedad (incontinencia) o presión repetida sobre la úlcera, aumentan el dolor, así como vendajes mal colocados o movilizaciones inadecuadas también pueden empeorarlo.

El dolor en lesiones provocadas por presión suele ser percibido como un ardor, punzante, presión, sensibilidad local en las zonas más propensas a lesiones por presión, como el sacro, los glúteos, los talones, las caderas y omóplatos, entre otros, que se agravan ante el movimiento, cambio de postura, contacto directo.

Cómo se manifiesta el dolor en las úlceras por presión.

Las lesiones por presión pueden ser indoloras en aquellos casos en los que hay daño neurológico, como la lesión medular, neuropatía, etc.

En pacientes con deterioro cognitivo o con dificultad para hablar, el dolor puede pasar desapercibido, de ahí la importancia de observar signos indirectos como gestos, muecas, resistencia al movimiento, agitación, sudoración.

El dolor nociceptivo en las heridas crónicas.

Así que sí, querido paciente, las úlceras SÍ duelen y existe un factor común en todos los tipos de úlceras o heridas crónicas, que es el dolor nociceptivo, es el dolor que se produce como respuesta normal y fisiológica a un estímulo nocivo que daña los tejidos, que es detectado por los nociceptores.

Este mecanismo explica por qué duelen las úlceras y otras heridas crónicas, ya que el daño en los tejidos activa directamente los receptores del dolor.

Los nociceptores son terminaciones nerviosas libres del sistema nervioso periférico que responden a estímulos mecánicos como la presión, por ejemplo, a estímulos térmicos y estímulos químicos como las sustancias liberadas por el tejido dañado.

El dolor nociceptivo es el tipo de dolor que ocurre cuando los nervios detectan daño en los tejidos del cuerpo. En el caso de las úlceras, este dolor aparece porque la piel y otros tejidos están lesionados o inflamados.

Así como también tiene una respuesta al aumento del dolor nocturno.

¿Por qué por la noche duelen más las úlceras?

Durante la noche aumenta el dolor. El dolor suele aumentar en la noche por varias razones psicológicas, como una menor distracción, enfocándote más en las sensaciones físicas como el dolor y por eso su intensificación. Pero además existen razones fisiológicas como los cambios hormonales relacionados con el cortisol. El cortisol es una hormona que tiene ritmo circadiano, es decir, disminuye en la noche y tiene un efecto antiinflamatorio natural, por lo que, al disminuir en la noche, aumenta la inflamación y con ello el dolor. También existen cambios circulatorios durante el sueño, ya que al disminuir el movimiento o mantenerse en una sola posición, la circulación disminuye en ciertas áreas del cuerpo, como los miembros inferiores y superiores; por ello empeora el dolor debido a esa disminución circulatoria.

También el hecho de padecer enfermedades como la artritis reumatoide, fibromialgia, neuropatías, entre otras, tiene picos de dolor nocturnos como parte de su patrón.

Por lo tanto, y como factor común, cuando una úlcera se forma por presión prolongada, mala circulación venosa o arterial o infecciones, se activan los nociceptores, que son los receptores del dolor en la piel. Estos envían señales al cerebro, lo que genera una sensación dolorosa que suele ser localizada, es decir, que se siente directamente en la zona de la herida.

Este tipo de dolor suele describirse como punzante, ardoroso o sordo. Aumenta si la úlcera se toca, se limpia o se infecta, y puede dificultar el descanso o la movilidad del paciente.

El dolor nociceptivo en las úlceras no solo es una molestia física, sino que también puede afectar el estado emocional de la persona. Por eso, es importante controlarlo con el tratamiento adecuado, que puede incluir limpieza adecuada, medicamentos para el dolor y cuidados específicos de la herida.

Si quieres saber cómo realizamos curas sin dolor en úlceras y heridas crónicas, puedes consultar el siguiente artículo:

https://www.ulceras.info/divulgacion/curas-sin-dolor/?highlight=%22dolor%22

 

  • Pero ¿por qué una úlcera podría no doler?

Siendo al ausencia de dolor quizás más grave que la presencia de dolor, ya que podría indicar:

  • Neuropatía periférica: siendo la causa más frecuente de úlceras indoloras, es la neuropatía periférica, especialmente en pacientes con diabetes mellitus. La degeneración progresiva de fibras nerviosas, tanto sensitivas como autonómicas, impide la percepción del dolor y favorece el desarrollo de lesiones crónicas, particularmente en los pies (pie diabético).

Estas úlceras suelen tener bordes bien definidos, están localizadas en zonas de presión (metatarsos, talón) y pueden avanzar sin que el paciente lo note, aumentando el riesgo de infección y amputación.

Aunque también ocurre en otras enfermedades que cursan con neuropatía, como la enfermedad genética amiloidosis hereditaria o la enfermedad Charcot-Marie-Tooth (CMT), o enfermedades autoinmunes como la esclerosis múltiple o incluso trastornos metabólicos como la insuficiencia renal o el hipotiroidismo, que pueden provocar neuropatía periférica.

  • Isquemia crítica en fases avanzadas de enfermedad arterial periférica: la isquemia severa puede dañar no solo los tejidos, sino también las terminaciones nerviosas, resultando en úlceras arteriales que, paradójicamente, pueden volverse indoloras. Esta situación requiere atención urgente, ya que indica un compromiso vascular profundo y suele asociarse a necrosis y riesgo de pérdida del miembro.
  • Isquemia severa, como puede ocurrir en úlceras arteriales muy avanzadas; debido a la falta de oxígeno, los tejidos como los nervios locales pueden dañarse, anulando la percepción de dolor. Sin embargo, esto suele ir acompañado de otros signos graves, como piel fría, palidez o necrosis.
  • Lesión medular o pérdida sensorial localizada, como ocurre en aquellas personas con lesión medular o enfermedades neurológicas (como esclerosis múltiple), que pueden desarrollar úlceras por presión en zonas insensibles sin experimentar dolor, debido tanto a la inmovilidad como a la pérdida de sensibilidad.

La ausencia de dolor en una úlcera debe alertar al profesional sanitario sobre la necesidad de explorar causas neurológicas y vasculares. La evaluación mediante pruebas de sensibilidad mediante pin‑prick, vibración y monofilamento, así como la evaluación de reflejos, índice tobillo-brazo y estudios neurofisiológicos, puede ser clave para orientar el tratamiento.

Por lo que, si tienes una úlcera que no duele, no es necesariamente una úlcera leve. La falta de dolor suele indicar un deterioro de la función sensorial y conlleva un mayor riesgo de complicaciones, por lo que exige un abordaje diagnóstico integral y un seguimiento riguroso.

Comprender por qué duelen las úlceras es clave para poder tratarlas correctamente y mejorar la calidad de vida del paciente.

Si tienes una lesión que te provoca dolor o no, no dudes en contactar con nosotros.

Consulta especializada en heridas crónicas.

Si tienes una herida o úlcera que provoca dolor, o incluso una lesión que no duele pero no cicatriza, es importante que sea valorada por profesionales especializados en heridas crónicas.

En el Centro Multidisciplinar de Úlceras Crónicas (CMUC) contamos con experiencia en el diagnóstico y tratamiento avanzado de úlceras venosas, arteriales, por presión y pie diabético.

Puedes contactar con nosotros o solicitar una valoración a través de nuestra web: https://www.centroulcerascronicas.com

Tratamiento del dolor en úlceras y heridas crónicas.

Bibliografía.

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Divulgación

El pie diabético y sus deformidades

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Hoy en ulceras.info os vamos a hablar de las deformidades del pie diabético, una de las complicaciones más frecuentes y relevantes dentro del síndrome de pie diabético. Comprender por qué aparecen estas deformidades del pie diabético y cómo influyen en el riesgo de ulceración es fundamental para su prevención y para evitar complicaciones mayores.

El síndrome de pie diabético es definido por la OMS (Organización Mundial de la Salud) como la ulceración, infección y/o gangrena del pie asociados a neuropatía diabética y diferentes grados de enfermedad arterial periférica, y es el resultado de la interacción compleja de diferentes factores, de ahí la importancia que tiene su prevención.

Por tanto, el pie diabético sufre de diferentes componentes que aumentan el riesgo de ulceración y, a su vez, de deformidades del pie diabético:

  • Pérdida de la sensibilidad: con el avance de la enfermedad se produce una afectación de la sensibilidad superficial y profunda.

  • Afectación motora: como consecuencia se desarrollan deformidades muy características, debilidad muscular, etc.

  • Anhidrosis: quiere decir que hay una falta de hidratación de la piel que va a suscitar la aparición de fisuras en la piel.

  • Problemas vasculares: se producen oclusiones vasculares periféricas que impiden que la circulación en los pequeños vasos sea eficiente.

 

1. Deformación del pie diabético

Las deformidades del pie diabético pueden anteceder a la aparición de la neuropatía diabética o aparecer y evolucionar negativamente como consecuencia de la misma.

Existen estudios que abalan que las personas con neuropatía tienen mayor riesgo de sufrir ulceraciones en los pies, aunque no presenten deformidades. Hay muchas teorías que intentan explicar el por qué el pie del diabético es más susceptible a sufrir deformidades. La teoría más aceptada es que la debilidad y pérdida muscular se produce por la neuropatía motora. Cuando existe una inestabilidad muscular, hay unos músculos que sobreactúan más que otros, provocando deformidades.

2. Tipos de deformaciones causadas por el pie diabético

2.1 Juanete (Hallux valgus)

Se produce una serie de desviaciones en las falanges y el primer metatarsiano, dando lugar a ese bulto tan característico que llamamos juanete, que no es más que una prominencia ósea resultante a dichas desviaciones.

Al principio, cuando aparecen los síntomas, son leves y preocupa más la estética; sin embargo, cuando evoluciona, encontramos los primeros síntomas:

  • Dolor al calzarse

  • Ineficiencia del primer radio en la marcha, por tanto, va a sobrecargar a los demás radios, produciendo dolor en los mismos.

  • Bursitis

  • Durezas y callosidades

  • Se puede asociar a esta patología dedos en garra, martillo, maza…

2.2 Dedo en martillo

Es una deformidad que se caracteriza por la flexión excesiva de la última articulación del dedo y extensión de la articulación metatarsofalángica.

Este tipo de patología es más frecuente en personas que utilizan a diario calzado estrecho, ya que oprime el pie y obliga a los dedos a realizar una flexión. Es muy común la aparición de callosidades (helomas) en el dorso del dedo a consecuencia de esa flexión y por consiguiente si no se elimina el roce con el calzado puede derivar a una úlcera.

A consecuencia de esto, las cargas plantares se alteran, aumentando la presión en la parte del antepié (es la parte anterior a los dedos) provocando un adelgazamiento de la almohadilla grasa plantar, con lo cual disminuye la capacidad de amortiguación.

Dedos en martillo

Dedos en martillo

2.3 Dedo en garra

Encontramos la articulación metatarsofalángica extendida y la flexión de las articulaciones interfalángicas. Esta deformidad es muy frecuente en mujeres, ya que suelen utilizar tacones con punta estrecha, esto favorece la garra de los dedos.

Al principio, cuando se va consolidando la deformidad, la garra es flexible; es decir, se puede volver a recolocar el dedo. Sin embargo, cuando la deformidad se establece, los tendones ya se han anquilosado y la garra permanece.

Se debe tener precaución a la hora de poner el calzado ya que ocurre como el caso anterior, puede aparecer una callosidad que roce con el zapato y puede desencadenar una herida.

Dedo en garra

Dedo en garra

2.4 Dedo en mazo

Observamos la última articulación del dedo flexionada. En este caso podemos observar una callosidad en la parte dorsal del dedo como en la punta del dedo por el apoyo del mismo.

Dedo en mazo

Dedo en mazo

2.5 Arco normal

Estructura del pie correcta.

arco normal

arco normal

2.6 Pie plano

Se caracteriza por una pérdida o disminución del arco interno del pie (bóveda plantar). Se asocian problemas en las articulaciones, tendones, musculatura, etc.

Puede producirse dolor en la planta del pie a consecuencia de un apoyo ineficiente, causando puntos de presión excesiva que puede provocar una úlcera.

pies planos

pies planos

2.7 Pie cavo

Es el caso opuesto al anterior. Podemos observar un aumento del arco interno. Las manifestaciones que encontramos son principalmente el apoyo excesivo del antepié y la parte del talón pudiendo dolor en los metatarsianos, fascitis plantar, dificultad para calzarse, deformidades en los dedos, dolores musculares/articulares, etc.

pies cavos
Si quieres saber sobre: Juanetes (HAV): Qué son, diagnóstico y tratamiento: https://www.ulceras.info/divulgacion/juanetes-hav-que-son-diagnostico-y-tratamiento/?highlight=%22calzado%22
Si quieres saber sobre: Fascitis Plantar – Etielogía y tratamiento: https://www.ulceras.info/noticias/fascitis-plantar-etielogia-y-tratamiento/?highlight=%22calzado%22
Si quieres saber sobre: La importancia de las descargas selectivas en el pie: https://www.ulceras.info/caso-clinico/la-importancia-de-las-descargas-selectivas-en-el-pie/?highlight=%22calzado%22

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Caso Clínico

Calzado en el pie diabético

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El cuidado del pie es un aspecto fundamental en la práctica enfermera, especialmente en personas con factores de riesgo como diabetes, neuropatía periférica, deformidades del pie, edad avanzada o mala circulación. Un problema común y prevenible que observamos habitualmente en consulta es la aparición de úlceras derivadas del uso de calzado o plantillas inadecuadas, por eso es importante que, como personal especializado en tratamiento de lesiones, conozcamos los requisitos ideales tanto de calzado como de ortesis plantares, para poder identificar los riesgos, así como tratar las lesiones y evitar recidivas.

El cuidado del pie en personas con diabetes representa un reto constante en la práctica clínica y comunitaria. Las úlceras del pie diabético no solo afectan la calidad de vida del paciente, sino que constituyen una de las principales causas de infecciones, hospitalizaciones y amputaciones evitables. En este contexto, el calzado adecuado deja de ser un simple complemento para convertirse en una herramienta terapéutica fundamental.

La enfermera, por su cercanía con el paciente y su papel clave en la prevención, educación y seguimiento, debe contar con conocimientos sólidos sobre el uso del calzado terapéutico, la descarga de presiones plantares y la identificación temprana de factores de riesgo. Comprender cómo un zapato mal ajustado puede generar puntos de presión, rozaduras o microtraumatismos es tan importante como saber reconocer los signos iniciales de una úlcera.

En esta entrada abordaremos la relación entre el calzado y la aparición de úlceras, así como los conocimientos esenciales que toda enfermera debe manejar para orientar, prevenir complicaciones y promover un cuidado integral del pie diabético desde la práctica diaria.

El uso de un calzado inadecuado representa un factor de riesgo silencioso pero determinante en la salud del pie, especialmente en personas con diabetes, neuropatías de miembros inferiores y deformidades, ya que un zapato mal ajustado, rígido o con costuras internas puede generar puntos de presión, fricción continua y microtraumatismos que pasan desapercibidos cuando existe pérdida de sensibilidad.

Estas pequeñas lesiones iniciales, si no se detectan a tiempo y se aplican los tratamientos o cambios necesarios, pueden evolucionar hacia úlceras de difícil cicatrización.

Además, un mal calzado altera la biomecánica de la marcha, favoreciendo la aparición de deformidades, inestabilidad y sobrecarga en determinadas zonas del pie, lo que incrementa el riesgo de caídas, dolor y fatiga, afectando la movilidad y la autonomía de las personas. En casos más avanzados, la presión mantenida puede provocar callosidades, ampollas e infecciones que comprometen seriamente la integridad del tejido.

Por ello, la elección adecuada del calzado no debe considerarse un aspecto secundario. La enfermera desempeña un papel clave en la identificación de estos riesgos, en la educación de personas de riesgo y en la prevención de complicaciones, promoviendo hábitos seguros que contribuyan a proteger el pie y preservar la calidad de vida.

  • Riesgos de usar un calzado inadecuado
  • Presión excesiva en zonas específicas; puede causar callos, ampollas y úlceras.
  • Fricción constante; favorece la formación de heridas y erosiones en la piel.
  • Alteración de la marcha; provoca dolor, fatiga y riesgo de caídas.
  • Deformidades del pie; como dedos en garra, juanetes o colapso del arco.
  • Reducción de la circulación y ventilación; favorece infecciones y mal olor, como onicomicosis, pie de atleta, infecciones por hongos etc
  • Complicaciones en personas con neuropatía; las lesiones pueden pasar desapercibidas y empeorar rápidamente.
  • Impacto en la calidad de vida ya que provoca dolor, limitación de la movilidad y dependencia en actividades diarias.
  • ¿qué calzados recomendados en nuestros centros?

En personas con alteraciones en el pie, el calzado que más recomendamos es la marca Calzamedi ®, ya que es una marca española, que ofrece calzado muy cómodo, con velcro, hormas anchas adaptadas para pies sensibles.

Entre otras, las que mas cumplen nuestros objetivos son Orthofeet ®, Drcomfort ®, Propet ® …. Por supuesto no todos los calzados son adecuados para todas las personas, por eso es importante valorar las necesidades de forma individualizada y buscar como norma general las siguientes características:

  • Punta ancha y con espacio suficiente para que los dedos no estén apretados ni comprimidos, es decir que tenga una forma anatómica que respete la estructura natural del pie alojando todos los dedos sin comprimirlos, por eso siempre decimos que deben tener un alto y ancho especial cuya puntera sea cuadrada o redonda evitando el uso de zapatos de punta estrecha prestando atención al quinto dedo que es el que se expone más al roce en el zapato.
  • El contrafuerte del zapato (pieza de refuerzo situada en la parte posterior del talón, diseñada para dar estructura, estabilidad y soporte al pie) debe ser rígido, para recoger el talón durante el impacto del choque de talón en la marcha y evitar que el pie se venza, especialmente cuando el pie está deformado en pronación o en supinación.
  • Cierre ajustable con cordones, velcro o hebillas, y nosotros recomendamos preferiblemente velcro para facilitar su colocación sobre todo en personas de edad avanzada y en edad infantil, así como para aquellas personas con problemas de agilidad, con obesidad, ya que es más fácil a la hora de adaptar el calzado al pie. además, recomendamos que siempre tengan una buena sujeción en el talón para evitar movimientos excesivos, así como que posea lengüeta acolchada para proteger el dorso del pie de la presión de cordones o hebillas.
  • Que contemple una buena amortiguación en la suela para absorber el impacto al caminar o estar de pie, además de aportar soporte en el arco del pie, especialmente importante para quienes tienen arcos planos o altos.
  • Disponibilidad siempre de la opción de plantillas extraíbles para poder usar plantillas ortopédicas personalizadas si es necesario.
  • La suela es preferible blanda y acolchada ya que estos diseños absorben el impacto al caminar y reducir la presión en áreas sensibles, evitando la formación de durezas y úlceras, sobre todo en aquellas personas con pie diabético y/o neuropatía o Suela Semirrígida en aquellos casos cuando existen deformidades o neuropatía, para proteger el pie sin ser totalmente rígida y preferiblemente con suela corrida, ya que se evita así el hueco que forman puntera y tacón, lo cual evita que el pie colapse hacia la parte interna y que el arco plantar pierda su estructura.. Además, que sea antideslizante ya que es fundamental para proporcionar estabilidad y disminuir el riesgo de caídas. El Grosor Adecuado de la suela debe tener entre 2 y 4 cm para mayor estabilidad nunca mayor para mantener una pisada más natural, teniendo en cuenta que cada cm de altura que se incremente en el tacón aumenta entre el 10%- 15% la presión que se recibe en el antepié.
  • Forma de Balancín o Rocker, Facilita el despegue del antepié durante la marcha, aliviando la presión en la zona delantera del pie, estando recomendado este tipo de calzado para Los zapatos con forma de balancín (rocker) se recomiendan para reducir dolores articulares, aliviar la fascitis plantar, tendinitis de Aquiles, artritis y mejorar el equilibrio en personas mayores o con movilidad reducida. Su suela curva facilita la pisada, optimizando la transición y despegue del pie al caminar o correr.
  • Materiales externos del calzado que sean transpirables, suaves y elásticos o maleables (como cuero natural piel, malla, licra) con forro interno liso, que permitan una correcta ventilación y evitar la acumulación de humedad, sudor e infecciones, así como el interior del zapato debe estar libre de costuras y protegido con un forro continuo, transpirable y que no forme arrugas en el interior con el uso, a consecuencia de la humedad del sudor y facilite el posterior secado.
  • Tamaño o número de pie, ya que el calzado debe alojar el pie no sólo en longitud, sino también en anchura y en altura, por ello es un error en personas que tienen el pie muy ancho usar un número mayor al que necesitan perjudicándoles por el aumento de los movimientos de fricción con el pie, así como la perdida de la relación anatómica que el zapato tiene previamente diseñado de forma estándar.

Caso clínico 1:

Paciente varón 79 años, independiente para las actividades de la vida diaria que acude a nuestro servicio de enfermería derivado por servicio de podología por úlcera en zona plantar desde hace 5 meses tras retirada de heloma, que no evoluciona, en paciente con antecedentes personales de Diabetes Mellitus en tratamiento con insulina e hipertensión arterial en tratamiento.

Se observa ausencia de vello y dermopatía diabética, uñas engrosadas, piel seca, dermopatía diabética y buen relleno veno capilar. Pulsos distales positivos con un índice tobillo brazo de 1.1 mmhg y pruebas de sensibilidad disminuida casi ausente.

Imagen úlcera en pie diabético. CMUC

Imagen úlcera en pie diabético. CMUC

 

Procedemos a la realización de curas en ambiente húmedo según las necesidades de la lesión por presión junto con descargas selectivas, adaptadas al paciente y al calzado que debe ser cambiado inmediatamente, consiguiendo una epitelización de la lesión en 5 meses, con tratamientos interrumpidos por ingresos hospitalarios por otras patologías.

El calzado que presentaba en el momento de la valoración era un calzado tipo ejecutivo, sin puntera muy estrecha, pero le indicamos porque, aunque parezca un buen calzado no lo es:

  • Excesiva presión en el antepié, que, aunque no tenga una puntera muy estrecha sigue siendo estrecha, concentrando la carga obre la cabeza del 1º dedo pie., as como aumenta la máxima presión plantar máxima lo cual favorece a la que herida se mantenga abierta, se retrase la cicatrización y pone en riesgo que esta lesión se profundice.
  • No posee descarga selectiva, es decir no permite el uso de plantillas personalizadas o descargas temporales, lo cual impide que la presión se redistribuya lejos de la lesión.
  • Material del calzado rígido, ya que, aunque parezca “bueno” por ser de piel es una piel dura y poco adaptable lo cual provoca fricción y cizallamiento.
  • Suela fina y poco amortiguada, lo que impide la absorción impactos y además provoca un aumento del estrés repetido en la zona lesionada mientras camina.
  • Limitación del volumen interno, comprimiendo de forma directa la lesión, así como dificulta el uso de vendajes, apósitos avanzados entre otros.
  • Alteración de la biomecánica, ya que favorece la presión del antepié, sometiéndolo a una hiperpresión del antepié y del primer dedo, agravando deformidades asociadas como juanetes, dedos rígidos, prominencia del metatarso como es este caso en particular.

Desde un inicio indicamos la necesidad de cambio de calzado ya que porta un calzado inadecuado para su pie y patologías, no pudiendo permitir la realización de descargas selectivas, indicando el uso de calzado postquirúrgico con descarga delantera si no es posible acceder rápidamente a otro calzado con las características necesarias. Algunos de los calzados especializados temporales (médicos/ortopédicos), que recomendamos cuando existen lesiones activas, como en este caso, donde necesitamos descargar la parte delantera son los llamados zapatos offloading o post-operatorio, ya que es lo más recomendable clínicamente para aliviar la presión en la zona afectada como mostramos en las imágenes siguientes, diferentes modelos (12):

Imagen de diferentes modelos de calzados pos-operatorios. (12)

Imagen de diferentes modelos de calzados pos-operatorios. (12)

Imagen de diferentes modelos de calzados pos-operatorios. (12)

Tras conseguir la epitelización recomendamos la realización de plantillas personalizadas con descarga de esa zona por tener una cabeza del metatarso muy pronunciada, la cual provoca metatarsalgia (dolor/inflamación en la bola del pie) por sobrecarga, a menudo causada por mala mecánica al caminar, calzado inadecuado que se manifiesta con  con dolor punzante, ardor y callosidades (hiperqueratosis) al apoyar, cuyo tratamiento principal y para evitar recidivas es el uso del plantillas personalizadas y calzado adaptado y cómodo.

Caso clínico 2:

Paciente varón 79 años, independiente para las actividades de la vida diaria que acude a nuestro servicio de enfermería por lesión en pulpejo del primer dedo del pie derecho desde hace unas semanas.  Antecedentes personales de Diabetes Mellitus en tratamiento con insulina, insuficiencia venosa crónica, e hipertensión arterial en tratamiento.

Presenta lesión con fibrina desnaturalizada con gran cantidad de hiperqueratosis y costras secas sanguinolentas muy adheridas. Se observa ausencia de vello y dermopatía diabética, uñas engrosadas, piel seca, dermopatía diabética y buen relleno venocapilar. Pulsos distales positivos con un índice tobillo brazo de 1.1 mmhg y pruebas de sensibilidad ausente.

 

   

Imagen úlcera en pie diabético. CMUC

 

Imagen úlcera en pie diabético. CMUC

Procedemos a la realización de curas en ambiente húmedo según las necesidades de la lesión por presión junto con descargas selectivas, adaptadas al paciente y al calzado que debe ser cambiado inmediatamente, consiguiendo una epitelización de la lesión en 3 meses, con tratamientos interrumpidos por ingresos hospitalarios por otras patologías.

En la valoración acude con zapatilla de deporte de una marca comunmente usadas por sus buenas caracteristicas, pero que para esta persona con esas patologias no son las mas adecuada, habiendo otras opciones dentro de la marca, que pueden ser beneficiosas.

En este caso las zapatillas deportivas no son las mas recomendadas por los sieguientes motivos:

  • Poseen un exceso de flexibilidad en el antepie  ya que son blandas y flexibles, de manera que el pie se “hunde” cuando camina y provoca una hiperpresion repetida en el pulpejo del primer dedo, que se ve acentuado y empeorado por la ausencia de dolor debido a la neuropatia diabetica, siendo desapercibido el microtraumatismo constante , ya que al ser un material blando no descarga sino que concentra la presion enla zona.
  • Puntera aunque aparentemente es ancha no es baja, es decir la altura interna es escasa, provocando roce constante sufriendo el dedo una presion dorsal y frontal.
  • El tejido, es un tejido tipo mesh el cual provoca transpiracion al ser un tejido con estructura abierta y perforada, muy ligero y transpirable ideal para calzado deportivo, pero es un tejido que no protege y se deforma con la marcha provocando friccion y cizallamiento .
  • La plantilla que posee el calzado es muy blanda sin descarga en el primer radio y no controla las presiones aumentando el tiempo de apoyo del hallux.
  • Ausencia de suela tipo rocker, no poseen balancin anterior real por lo que el dedo gordo empuja mas tiempo en la fase final d ela marcha sobrecargandose continuamente.

Por lo que este tipo de calzado blando y cómodo para una persona diabética permite demasiado  movimiento y presión en el primer dedo que de forma continua con ausencia de la sensibilidad provoca una úlcera.

El conocimiento en calzado y sus características no es una moda, es una parte más del conocimiento necesario del personal encargado en cuidados del pie, aún más para aquellos profesionales que tratan o en aquellas personas que tienen alguna alteración tanto en sensibilidad, anatomía y/o alguna patología con afectación en los pies como la neuropatía, diabetes etc.

Por ello, no cualquier calzado por “bueno”, “caro” y que se pueda comprar en ortopedias es adecuado para cualquier pie, he aquí la importancia del conocimiento en los diferentes calzados existentes y las necesidades de cada persona, aun más en aquellas que padecen diabetes, deformidades u otras alteraciones que puedan ocasionar lesiones por presión en los pies.

Si tienes alguna patología en los pies y te interesa conocer más en profundidad no olvides consultar nuestras publicaciones:

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